09/22/2020

20 DE NOVIEMBRE.

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El Buitre Viejo alisa con rabia las plumas alborotadas por el torbellino, sin encontrar el porqué de la revolución. 

Así viven las clases dominantes: del sufrimiento y de la muerte de las clases dominadas, y pobres y ricos, oprimidos y déspotas, consideran natural este absurdo estado de las cosas.
Pero un día un esclavo toma un periódico y lo lee: es un periódico libertario. En él ve cómo el rico abusa del pobre sin más derecho que el de la fuerza y astucia; ve cómo el gobierno abusa del pueblo sin otro derecho que el de la fuerza. Piensa entonces y concluye, que hoy como ayer, la fuerza es soberana, y, consecuente con su pensamiento se hace rebelde. A la fuerza no se la domina con razones.

Bendito el momento en que un pueblo se yergue. Ya no es el rebaño de lomos tostados por el sol, ni la muchedumbre de resignados y sumisos, sino la hueste de rebeldes que se lanza a la conquista de la tierra.

El derecho de rebelión es sagrado porque su ejercicio es indispensable para romper los obstáculos que se oponen al derecho de vivir. Rebeldía, grita la mariposa al romper el capullo que le aprisiona; rebeldía grita el grano en el surco al agrietar la tierra para recibir los rayos del sol; rebeldía, grita el pueblo cuando se pone de pie para aplastar a tiranos y explotadores.

La  rebeldía  es  la  vida;  la  sumisión  la  muerte. ¿Hay rebeldes en un pueblo? La vida está asegurada y asegurados están también el arte y la ciencia y la industria. Desde Prometeo hasta Kropotkin, los rebeldes  han  hecho  avanzar  a  la humanidad.

Sin la rebeldía, la humanidad andaría perdida en aquel lejano crepúsculo que la historia llama edad de piedra. La  inteligencia habría naufragado en el lodo de los dogmas; los  pueblos vivirían  aún  de  rodillas ante  los  príncipes  de  derecho divino…

Y el buitre Viejo acecha desde lo alto de su roca, fija la sanguinolenta pupila en el gigante que avanza sin darse cuenta aún del porqué de la insurrección. El derecho de rebelión no lo entienden los tiranos.

Durante  años se nos ha querido enseñar, y se ha hecho publicidad de que la revolución mexicana fue un  movimiento que  hoy  día  rinde  sus  frutos: paz, democracia, justicia,soberanía, respeto y la educación. Todo esto se convierte en un montón de palabras que, para el pueblo ignorante, son realidades indiscutibles, para el pueblo indiferente, no significan nada, pero para el pueblo informado, no son más que sofismas y charlatanerías.

Y basta con ver la situación actual para comprobar que nada ha cambiado y que todo lo anterior es mentira: si existiera paz, las guerras de exterminio contra los pueblos de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y demás poblaciones rurales o indígenas serian solo mitos; si hubiera democracia no existiría ni una sola manifestación de descontento popular; si  existiera  justicia, los políticos no estarían, como ahora, huyendo del pueblo que decían defender, ni amparándose en corruptas e injustas leyes, lo mismo que las cárceles no tendrían un solo presosi existiera  la soberanía, el 95% de las industrias no estarían en manos, o a punto de caer en manos de burgueses nacionales y extranjeros, la iniciativa privada; si hubiera respeto,la homofobia, la xenofobia y la misoginia no estarían presentes en cada una de las vidas que existen; si hubiese educación, los antros de vicio, los burdeles y las cantinas no estarían llenos de gentes que buscan evadir, aunque sea por un instante su triste y monótona existencia. Pero como el Estado siempre busca mantener su poder, por lo menos debe fingir que al pueblo también le conviene que (el Estado) siga allí.

La necesidad de abrir los ojos:

Seamos realistas, la revolución mexicana no es el Maderismo, cosa que usualmente nos confunde, tampoco termina con el reformismo Carrancista, el cual ha permitido que un puñado de bandidos, tan sólo cambiando  las  leyes  de  forma corrupta, haga  de  las  suyas. La revolución no ha terminado, es más, no ha comenzado aún. Revolución significa volver a cambiar (re- volver y evolución-cambio) y la situación no ha cambiado, solo han cambiado los tiranos que nos oprimen como pueblo, como sociedad, como humanos. Antes era Porfirio Díaz y sus burgueses; ahora son los burgueses neoliberales que nos quieren ver fuera de nuestro planeta.

Claro está que muchos jóvenes se han tragado el cuento, de que utilizando una playera con la imagen del Che, del subcomandante Marcos o de Zapata se es muy revolucionario, ¡vaya ideología que se cargan esos que siguen la moda, seguramente no tienen ni la menor idea de los ideales por los que lucharon! … tampoco se es revolucionario si no se han destruido los esquemas misóginos, homofóbicos, burgueses e infantiles que nos rigen, así, la  revolución comienza por destruir  todo  lo  que  afecta  a  la  sociedad  y conducirla hacia  el camino  de  la  libertad.  La rebeldía  no  está  en  la  imagen,  ni en  la  moda, ni en  la  edad,  ni  en  el  simple  y  vacío  discurso.  Está muy dentro  de nosotros.

La tarea del revolucionario:

Una de las tareas más importantes del revolucionario es, indudablemente, la de difundir la información. Desgraciadamente el pueblo de México vive en la total ignorancia, lo que es causa y consecuencia de siglos de explotación y miseria. En México casi no existen bibliotecas, el 99% no lee el periódico, las revistas sensacionalistas sostienen un tiraje de millones de ejemplares, la televisión es la que rige nuestra mente y dicta nuestras egoístas conductas. Desde los tiempos del imperio romano se aplica eso del panem  et circencem  («pan  y  circo  al  pueblo  para  que  no  llore». Pero, y por lo mismo, el pueblo espera que la cultura, la información y la propaganda llegue por el gobierno, es hora de hacerlo por nosotros mismos……

Venustiano Carranza convoca a un Congreso Constituyente, el cual proclama la Nueva Carta Magna el 5 de febrero de 1917.

Esta Constitución declara y protege lo que después se han llamado las Garantías Sociales o sea, el derecho que tiene todos los hombres para llevar una existencia digna y el deber del Estado de asegurar que así seaMientras las Garantías Individuales exigen al Estado respeto para las libertades humanas, las Garantías Sociales, por el contrario imponen a los gobernantes la obligación de asegurar el bienestar de todas las clases integrantes de la Comunidad.

Como vemos las finalidades de la Revolución Mexicana, se consolidaron en la Constitución de 1917, aunque quienes heredamos esta obra no hemos sabido, POR FALTA DEVIRILIDAD, DE HONESTIDAD Y DE ÉTICA, CUIDARLA Y AFIRMARLA DE MODO DEFINITIVO.  Se puede decir, ciertamente QUE LOS PRINCIPIOS CONSAGRADOS EN LA CONSTITUCIÓN  NO SE CUMPLEN, QUE SON UTÓPICOS Y EN PARTE  PUEDEN  TENER  RAZÓN,  PERO  NO PORQUE NUESTRAS LEYES SEAN MALAS O DEFECTUOSAS, SIMPLEMENTE PORQUE QUIENES ESTÁN ENCARGADOS DE APLICARLAS Y RESPETARLAS NO CUMPLEN CON LA MISIÓN QUE EL PUEBLO LES HA ENCARGADO.

Los títulos, los diplomas, los premios, las distinciones, las posiciones políticas, sociales y económicas, que ya consiguió, todo eso pasará… sin embargo, el AMOR, laSOLIDARIDAD, la GENEROSIDAD y laCOMPASIÓN…son estos los bienes eternos, que para siempre acompañarán  a  aquellos  que  los  manifiestan…

SALUDOS  CORDIALES,

R. G. A.