08/10/2020

PRIMEROS ESFUERZOS PARA DETERMINAR LA PERTENENCIA DE MARTI A LA MASONERIA

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Gustavo Pardo Valdes 33
Desde las primeras décadas de la instauración de nuestra República en 1902, para los masones constituyó un reto acometer una investigación seria, veraz y objetiva que comprobasen la militancia masónica de José Martí. A tal efecto se realizaron numerosas gestiones en España, México y los Estados Unidos de América, por ser en estos países en donde nuestro Apóstol desarrolló sus más importantes actividades como exilado, y porque se comprobó que en ellos Martí tuvo algún tipo de relación con masones o con las instituciones masónicas radicadas en los mismos.

En 1931, el hermano Ángel Rosendo y de Zayas[1], publicó un folleto titulado «El Francmasón de la República de Cuba y su Hermano José Martí Pérez» en el cual hace referencia a la devoción que sentían los masones por José Martí desde el reestablecimiento de los trabajos masónicos en Cuba, a fines de 1898,  fehacientemente demostrado en el hecho de las numerosas logias simbólicas y cuerpos escoceses, que desde aquellos años llevan su nombre. Por otra parte, es de destacar,  las numerosas mociones que se presentaron y aprobaron en las distintas logias de la jurisdicción de la Gran Logia de la Isla de Cuba para rendir tributo al Apóstol de nuestra Independencia.

En este folleto, el hermano Rosendo, se refiere a las joyas masónicas que hoy se encuentran expuestas en el Museo Nacional Masónico «Aurelio Miranda Alvarez» sito en el tercer piso del edificio que ocupa el Gran Templo Nacional Masónico, expresando que «la Sra. Asunción del Castillo Vda. de Valdés Domínguez, Coronel del E.L.[2] y Jefe de Despacho del Generalísimo[3] las donó a los hermanos galenos Domingo y Solano Ramos[4] que vieron la luz masónica en la logia que lleva el nombre del gran masón[5], su padre, Solano Ramos y luego afiliados a «Fe Masónica»[6] y estos dos buenos masones, también, siguiendo la senda del autor de sus días, las traspasaron al Dr. Federico Torralbas, h. Mtro del Cuadro[7], en esa época, 1924, quien las cedió altruistamente a su Taller y en solemne sesión fueron recibidas por la Lg. y entregadas luego el 27 de noviembre, de ese año, ante la estatua del Apóstol, en pleno parque de Martí…¨ En la Pág. 18 el autor señala que «Aún está en trámite otra noble gestión encomendada a un h. de la Logia «Luís Simarro», en Madrid, el q. Victoriano Martínez, alto empleado de nuestra Legación Nacional en esa Capital, para hacer porque el expediente de Marti, en el archivo de la Logia «Armonía» venga hacia nosotros y forme parte de todo cuanto se ha referido…¨

El Ex-Gran Maestro Dr. Gabriel García Galán[8], en 1935, nombró una Comisión Especial presidida por el hermano Miguel Ángel Valdés,[9] para que investigara, tanto en Cuba como en el exterior, si José Martí había pertenecido a alguna otra logia Masónica además de la logia «Armonía»[10], resultando que de dicha investigación no se hallaron evidencia alguna de este hecho.

Posteriormente, en 1937, el prestigioso hermano Miguel Ángel Valdés publica Martí Masón» que recoge en un folleto de 30 páginas el resultado de una meticulosa investigación sobre el tema, y que, a mi modo de ver, constituye un esfuerzo meritorio, y el más completo e importante de cuantos se habían realizado hasta ese momento

A continuación brindaré una selección de los testimonios que el hermano Valdés Acosta recoge en su folleto, y que he considerado que presentan de forma clara las pruebas y testimonios que ratifican la pertenencia  de Martí a la masonería, omitiendo aquellas referencias que puedan señalarse como especulaciones, seguramente bien intencionadas, y que carezcan de los datos necesarios para comprobarlos,

En la Pág. 3, el hermano Miguel A. Valdés señala que «Martí llevó una vida asaz, agitada y demasiado corta para que pudiera frecuentar los talleres«[11], y más adelante, en esta misma página, expresa que «De ahí que los datos que yo pueda ofrecer sean pocos y casi todos conocidos…¨. Esta observación de Miguel A. Valdés es, decididamente, la mejor prueba de la sencillez, honradez, limpieza de mente y espíritu con que nuestro hermano abordó la tarea de investigar este controvertido tema, que tantas suspicacias ha arrojado sobre las intenciones que alberga nuestra Institución al respecto.

En este valioso trabajo, que aún hoy sirve como obra de obligada referencia a quienes estudian este asunto, el autor nos presenta una serie de testimonios que, aún con el tiempo transcurrido desde la publicación de esta investigación a la fecha, unos 67 años, mantienen su vigencia, y considerando que las existencias de este valioso trabajo de investigación, desde hace muchos años se han agotado, y que el mismo no ha sido nuevamente reproducido, considero que resultará de interés, en particular para el beneficio de los noveles masones, transcribir algunos de los argumentos que  nuestro hermano Valdés Acosta expone en su Martí Masón»..

En la Pág. 7, el autor nos dice «me puse en relación con el h. Arthur W. Handy, G.S.[12] de la ¨Most Worshipful Grand Lodge of de Most Ancient and Honorable Fraternity of F & A. Masons “Prince Hall”[13] y aunque este h. no satisfizo todas mis demandas, le debo el agradecimiento de haberme dado algunos datos, preciosos, y entre ellos un ejemplar de los «records» o memoria de la logia “Prince Hall No. 38”, anteriormente “Sol de Cuba”[14], que aún existe…” . En la Pág. 8, continua diciendo «Los records de la logia muestran que hombres tan venerables como el h. General Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí, el mártir de Dos Ríos, y otros, habían visitado la logia mientras estuvieron de tránsito, y Antonio Maceo, a causa de su eminente vida militar y sus servicios a la libertad de Cuba, fue nombrado miembro honorario…¨, continúa afirmando el hermano Valdés que gracias al hermano Brockaway pudo conocer otro dato más de la vida masónica de José Martí en Nueva York por una carta fechada el 8 de julio de 1934  que le enviara el masón cubano Pedro M. Fuentes, residente en esa ciudad desde 1886, en la que afirmaba “yo no sabía que él (Martí) era masón hasta que el querido h. (Roger) Noy me dijo que lo era«.

En la Pág. 11, expone que el hermano Juan E. Bory, el 23 de mayo de 1931, afirmó en la Respetable Logia «Unión Hispanoamericana»[15] que Martí y Gómez «formaron columnas la noche de mi iniciación» en Noviembre de 1884 en la logia «Quisqueya», en Montecristi, Santo Domingo.

En la Pág. 12 el hermano Valdés brinda el testimonio que ofreció el d.C. Juan Gómez Valdés, médico de la columna española que dirigía el coronel Ximénez de Sandoval, y que posteriormente fue confirmada por el cabo de la Sanidad Militar española, Juan Trujillo, en la que se narra «el médico se había quedado cuidando a los heridos con varios soldados, y enterrando a los muertos. Y pensando en el difícil trance que corrían si los cubanos se decidían a rescatar a Martí, en una hoja de su libreta escribió el primero: Llevamos a Martí herido; si somos atacados, le daremos muerte._ Sandoval” y enlazó los nombres de Martí y Sandoval con una cruz y una rosa, símbolo del grado 18 de la Masonería. Que entregó el papel a un asistente y le ordenó que lo clavara en un árbol, en la dirección supuesta en que los cubanos venían y que se le reuniera enseguida».

De esta narración se desprende que el médico Juan Gómez Valdés conocía muy bien los símbolos de los grados superiores de la masonería,  y considerando que en esos momentos la institución masónica se hallaba perseguida en España, podemos conjeturar que este médico era masón.

Como hemos apreciado en el trabajo antes expuesto, el hermano Miguel Ángel Valdés realizó una investigación histórica apreciable, que, como antes dije, aún hoy es referencia obligada a cuantos tratan el tema de Martí en la Masonería, porque en esta obra, ofrece testimonios que hasta ese momento eran desconocidos o que habían sido muy poco divulgados, y que contribuyeron a aclarar ciertos aspectos confusos sobre la trayectoria masónica de José Martí.

Según lo expuesto en este trabajo, podemos concluir lo siguiente:

  1. Martí perteneció a una logia denominada ¨Armonía¨ en Madrid, España.
  2. En esta logia ocupó el cargo de Orador.
  3. Era reconocido como masón.
  4. Visitó esa logia en compañía de Máximo Gómez y Antonio Maceo.
  5. Participó en la ceremonia de Iniciación del hermano Juan E. Bory.
  6. Se identificó como masón al capitán del buque Nordstrand, Thomas Lowoy, y
  7. Ximénez Sandoval y el médico de Sanidad Militar de la columna, d.C. Juan Gómez Valdés reconocían a Martí como masón y grado 18 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
  8. Durante su estancia en Nueva York no visitó logias regulares norteamericana,

No fue Venerable Maestro dela Logia «Sol de Cuba» de Nueva York


[1] Capitán del Ejército Libertador, Secretario de la Respetable Logia «Fe Masónica» de La Habana, Medalla al Mérito Masónico, y Grado 33 del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba.

[2] Ejército Libertador

[3] Se refiere al Generalísimo Máximo Gómez, grado 33 del Rito Escocés.

[4] Los hermanos Domingo y Francisco Solano Ramos, hijos del Dr. Francisco Solano Ramos.

[5] Se refiere a la Logia «Solano Ramos» del Oriente de Pinar del Río.

[6] Logia Centenaria que radica en el edificio del Gran Templo Nacional Masónico en La Habana.

[7] Se refiere a que el hermano Torralba era el Venerable Maestro de la Logia «Fe Masónica»

[8] Gabriel García Galán, Ex Gran Maestro de la Gran Logia de la Isla de Cuba1935

[9] Ex-Maestro de la respetable Logia «Bartolomé Masó» de La Habana, autor de diversos trabajos biográficos y literarios tales como «A la Sombra de la Acacia» (Poesías, Cuentos y Pensamientos, 1923), «En el Templo frente al Mar», «Poesías, conferencias, 1925), «El Mayor General Bartolomé Masó Márquez» (Biografía, 1931), «Martí Masón» (Investigación, 1937), y otros.

[10] porque se daba por descartado que nuestro Apóstol se había iniciado en ella durante su permanencia en Madrid,

[11] Talleres, equivale a Logias

[12] Gran Secretario

[13] Prince Hall fue un clérigo cristiano de raza negra que residía en la ciudad de Cambridge, en el actual estado de Massachussets, en los Estados Unidos de América. En el año 1775, él y otros miembros de su congregación fueron iniciados en una logia militar masónica inglesa que radicaba en la ciudad de Boston. En el año 1787, el hno. Prince Hall funda una logia masónica para gentes de color libres, obteniendo la Carta Patente de la Gran Logia de Inglaterra. La actual Gran Logia «Prince of Hall» se deriva de aquella primera logia.

[14] Fundada el 26 de junio de 1880, siendo concedida la Carta Patente el 1 de junio de 1881. Esta logia estuvo integrada fundamentalmente por cubanos y otros miembros de habla hispana hasta 1906, época en la cual comenzaron a ingresar en ella masones de habla ingles, y en el año 1913 se le cambió el nombre por el de «Prince Hall»

[15] Fundada el 9 de abril de 1875. Actualmente radica en la calle Teresa Blanco, Luyanó. Mcpio de 10 de Octubre en esta ciudad.