09/22/2020

DICTADURA FRATERNAL?

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Gustavo Pardo

Segun se establece en la Constitucion de la Gran Logia de Cuba, el gobierno superior de esta asociacion radica (al menos en teoria) en un parlamento unicameral. A este Parlamento corresponde hacer, modificar y derogar las leyes que habran de rigir el gobierno de la Gran Logia.

En la etapa pre-revolucionaria, el Parlamento Masónico se caracterizaba por los altos vuelos que alcanzaban los debates entre los parlamentarios. Esta  practica no se ha mantenido en la Cuba castrista.  La dictadura que ha subyugado al pueblo cubano durante las ultimas cinco decadas, ha dejado sentado el prinicipio del autoritarismo absoluto; principio éste en el cual radica la esencia del concepto de «democracia» con el cual esta fraternidad se gobierna.

El Parlamento Masonico es presidido por el Gran Maestro, que a su vez es el jefe del Poder Ejecutivo, condicion que no seria un invalidante en una sociedad democratica, no obstante, en Cuba si lo es. Ademas, existe el agravante de que los actuales afiliados a las logias masónicas no están acostumbrados al debate. El sistema socialista los ha entrenado para obedecer; razón por la cual los masones de hoy evitan el debate y, por consiguiente, rechazan a quienes se atreven a cuestionar las arbitrariedades de quienes ejercen el Poder Ejecutivo

Un ejemplo emblemático de esta situación ocurrió en marzo de 2008, durante la Sesión Anual de la Gran Logia de Cuba (Parlamento), en la cual, el legislador Ernesto Pina Alonso fue expulsado de la reunión. Pina fue, además, sometido a un acto de repudio, conducido por el Gran Maestro o Presidente de la Asamblea, Osmundo Cabrera Pérez. Su delito fue pedir respeto para la Ley Masónica.

Cuatro años más tarde, en la reunión efectuada el pasado mes de marzo por el Gran Consejo de la Orden Hijas de la Acacia (Parlamento), ocurrió algo parecido. La parlamentaria Lianet Lorenzo Pérez hizo uso de su derecho a preguntar sobre los procedimientos legales seguidos por la Presidenta de la Asociación en el desempeño de su cargo. La reacción de ésta ha sido encausar a Lianet ante los Tribunales de la Asociación, por “falta de respeto” y por “tomarse atribuciones indebidas”. Evidentemente, se pretende expulsar a Lorenzo Pérez de la Orden.

Las instituciones fraternales en Cuba son ya parte del sistema. Por ello, sus directores ven como un “mal ejemplo” a quienes exigen el fin del autoritarismo y proclaman la supremacía de la Ley por sobre los intereses personales de quienes dirigen.