09/19/2020

SIGNIFICADO DEL PLANETA MERCURIO

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Mari Carmen López Quiles

 Mercurio es el primero y más rápido de los planetas personales, ya que tarda menos de un año en realizar su recorrido a lo largo del zodiaco. Su naturaleza astrológica incide en la mente, en el intelecto y las relaciones con los demás. Digamos que es el receptáculo de toda experiencia que afecta al pensamiento; a través suyo asimilamos la información recibida del exterior. La mente se alimenta del contacto mantenido con el medio ambiente, por eso Mercurio es la comunicación y el intercambio con el mundo cotidiano. Todo esto requiere movilidad, por tanto también se relaciona con los viajes y desplazamientos cortos, puesto que se nutre de lo próximo, de lo inmediato, simbolizando a su vez los reflejos y la agilidad del sujeto, como respuesta a los estímulos exteriores.

Si empleamos la palabra relación al hablar de él, ésta no se refiere sólo al contacto con los demás, sino al modo por el cual se enlazan las ideas y se les da coherencia interna. Como tal, su campo de acción comprende el mundo del lenguaje, la escritura y la lectura. Es lógico que también represente el sentido de orientación, al que se acude antes de tomar una determinación o elegir un camino en una encrucijada: es la mente como punto de referencia. Mercurio es el primer paso que nos encamina hacia el mundo trascendental, filosófico, concreto o abstracto, inspirado o genial, pero por sí mismo no alcanza ninguno de estos niveles, pues se limita a servir de nexo de unión entre estas cualidades de la mente superior y los datos obtenidos de las fuentes cotidianas. Es el recopilador de información, el archivo del que toma notas nuestra mente para elaborar sus hipótesis.

Sin Mercurio no tendríamos acceso a esos complejos resortes del entendimiento humano, ni siquiera tendríamos memoria para establecer lazos entre una idea y otra. Representa la mente capaz de penetrar en todos los planos de la existencia. Es el guía que orienta nuestros pasos en el viaje de la vida, y por lo tanto, el mejor compañero para acceder a todos los rincones de nuestro Yo. Es natural, entonces, que Hermes, el dios griego que corresponde al Mercurio romano sea, no sólo uno de los más importantes, sino el más humano entre las divinidades olímpicas