09/22/2020

ES POLITCA LA MASONERIA?; EL GRAN MAESTRO Y EL GOLPE DE ESTADO DEL 10 DE MARZO

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Sería cuestión de nunca acabar hacer una relación pormenorizada de todos los momentos en que nuestra Alta Cámara. mediante acuerdos específicos trató de poner un alto en el desquiciamiento general que se advertía en la sociedad profana, y no pocos los pronunciamientos que, por disposición suya, dio a la luz pública el Gran Maestro Dr. Carlos M.. Piñeiro y del Cueto.

Dos o tres días después de producirse el golpe del 10 de marzo, el Dr. Carlos Saladrigas Zayas se entrevistó con el Gran Maestro, Dr. Carlos M. Piñeiro y del Cueto, ofreciéndole un puesto en el Consejo Consultivo, organismo que se proyectaba crear y al que se quería llevar, en forma indirecta. los representantes de las distintas instituciones de crédito moral existentes en Cuba. Pese a la insistencia del Dr. Carlos Saladrigas. el Gran Maestro rehusó el cargo, expresándole que la Masonería no podía respaldar un Gobierno que hubiera nacido en esa forma y que representaba una vuelta al pasado de 19 años. El Dr. Saladrigas le manifestó que comprendía las razones del Dr. Piñeiro. pero que estimaba que era necesario buscarle una solución al problema, puesto que ya era una cuestión de hecho y, aunque no se había constituido oficialmente un Gobierno, el Presidente y el Vicepresidente de la República habían cesado en sus cargos por estar asilados en Embajadas extranjeras.

El Gran Maestro Piñeiro convino en que era necesario buscar un medio para restablecer el ritmo constitucional y, a ese efecto, sugirió al Dr. Saladrigas la siguiente fórmula:

1—Que ninguna de las personas que habían producido el golpe del 10 de marzo asumiera cargo alguno en el Gobierno.

2—Que a virtud de haber cesado en sus cargos el Presidente y el Vicepresidente de la República, y estar legalmente fuera del territorio nacional. se les sustituyera en la forma que establece la Constitución de la República.

3—Que no se suspendieran las elecciones señaladas para el día 1ro de junio, a. fin de que el 10 de octubre, al tomar posesión el Presidente elegido por el pueblo, se restableciera el ritmo constitucional.

4—Que durante la provisionalidad se constituyera un Gobierno de altura, en el que estuvieran representados los Partidos Políticos que iban a la lucha electoral y las instituciones cívicas cubanas, a fin de fiscalizar la pureza de las elecciones y evitar que el Gobierno se produjera parcialmente.;

El Dr. Carlos Saladrigas mostró su conformidad con esta fórmula, acogiéndola con gran calor, pero pocos días después llamó al Gran Maestro Piñeiro, diciéndole que, su forma habitual de hombre un tanto escéptico que miraba los acontecimientos con un poco de objetivismo, que ¨ambiciones personales y pequeñas vanidades habían dado al traste con aquella fórmula, que el consideraba que era la única que permitiría volver rápidamente a la normalidad constitucional¨.

De haberse aceptado esta fórmula, posiblemente se hubieran ahorrado mucho días de dolor y de sangre al pueblo cubano.