09/19/2020

LOS GRADOS EN LA MASONERÍA

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Tomado del «MANUAL MASÓNICO” DE LOS VH HERMANOS Francisco de P. Rodríguez y Gerardo J. Betancourt. (1919).

Asunto es éste de gran dificultad para los investigadores masónicos y no han podido llegar a un acuerdo los principales. Mucho se ha escrito, mucho se ha divagado sobre el particular, y aunque ligeramente tratamos el punto al hablar de la Organización de los Masones Constructores, volvemos ahora a ocuparnos de él, gracias a su importancia. Mientras que autoridad tan respetada como Hughan sostiene que nunca hubo más que un grado, Spth y Gould afirman que desde su comienzo como sociedad especulativa fueron dos, véase  («Ars  Quatutor Coronatorum» ). El todo depende no tan sólo de la falta de antecedentes, como de la confusión entre grados y categorías. Sin embargo es de creerse que existiera algo más de lo que se dice.

En una cosa están todos de acuerdo, y es que mientras la Asociación Masónica fue de Constructores y, probablemente, hasta el siglo XVII, no había más que una sola ceremonia ( la Orden de los Templarios, que era pública y no secreta, y de la que tenemos más datos, no tenía más que una sola ceremonia de iniciación, y las Ordenes Monásticas tampoco tienen ni han tenido jamás sino una sola ceremonia a la entrada: la profesión de fe.), un solo juramento; la iniciación puede que consistiera en un ceremonial muy ligero, acompañado del juramento, la lectura de los Antiguos Preceptos, instrucción sobre puntos morales y de Urbanidad y los signos secretos de reconocimiento; y es taimen cierto que esta iniciación no se verificaba sino cuando el candidato llevaba ya un año de aspirante trabajando, esto equivalía al Noviciado de la Orden Masónica.

Ahora bien, entre los operarios existían las categorías de Aprendiz, Compañeros y Maestros; no es de suponer que al Maestro debía enseñársele algo más, al hacerlo el Director de la Obra?

Estudiemos ahora los datos que se encuentran, antes de ofrecer nuestra opinión definitiva; los argumentos serían en pro y en contra.

El Dr Manningham, Diputado Gran Maestro de Inglaterra en 1752, en una correspondencia con el hermano Saner, de la Gran Logia Provincial de Holanda, dice que había tres grados: Aprendiz, Compañero y Maestro. También dice así en las Transcripciones de la Sociedad Philo-Música, en 1725.

Anderson dice que el grado de Maestro lo inventó Desagulier después de 1717.

Séller opina que los dos últimos grados de Maestro y el de Compañero se crearon entre 1724 y 1730.

El Catecismo de White (edición de 1724) habla de la parte del Maestro.

En 1721 se ascendían y exaltaban a Compañeros y Maestros sólo en la Gran Logia; en 1725 se concedió permiso a las Logias para que pudieran hacerlo ellas de por sí.

Murray Lyon dice que hasta después de 1730 se elegían en las Logias de Escocia los Vigilantes y el Tesorero de entre los Aprendices

El Libro de las Constituciones, escrita en 1721, publicado en 1723, dice: «El más experto de los Compañeros será nombrado Maestro o Inspector de la obra del dueño». También en el Precepto XIII «los Aprendices se admitirán Maestros y Compañeros sólo en la Gran Logia».

De la Logia francesa constituida en Londres en 17 de agosto de 1732, se dijo por el Gran Maestro, al dar cuenta de su constitución, que la componían «el Maestro, los Vigilantes, los Compañeros y los Aprendices».

En noviembre de 1753 se prohibió a las Logias el dar a los Candidatos el 1ro y 2do grados en una sola sesión.

En los atestados primitivos que se suelen encontrar de la Gran Logia, se habla siempre de la parte del Aprendiz y la parte del Maestro, a cuya parte del Maestro estaba unido, como apéndice, el Arco Real, del cual se segregó, constituyendo grado aparte, último grado hoy día del verdadero Rito de York ( inglés). Por qué no creer, entonces, que la parte del Aprendiz podía también haberse partido en dos y constituir los actuales grados de Aprendiz y Compañero? Esa es la opinión de Gould y de Speth, con lo cual convenimos nosotros.

En cuanto a la Leyenda de Irma, debió haberse adoptado desde los tiempos primitivos, porque consta la tenía el Compagnonage, que en estas cosas andaba muy cerca de los Constructores.

La Gran Logia de los Modernos no usaba la Leyenda de Hiram, pero si la de los Antiguos. Después de la fusión de 1813, se quedó permanente la Leyenda.

La primera mención escrita de la Leyenda es la mención que hace de ella Anderson, en las Constituciones de 1838.

Véase la Conferencia que en nombre de la Asociación de Veteranos, leyó el hermano Gerardo I. Betancourt en la logia «Fe Masónica» en 22 de junio de 1909, intitulada la Leyenda de Irma a través de los tiempos.

En resumen; En los tiempos de los Masones Constructores no había más que un grado, largo y sencillo, aunque es probable que al Maestro se le comunicase algo más, no como grado, sino como instrucción. Debe tenerse muy presente que en aquellos tiempos se le daba más importancia a la interpretación del símbolismo que a las ceremonias, cualquiera que fuese su clase y trascendencia.

Después de 1717, en que el ceremonial adquirió más preponderancia, el grado de Aprendiz se dividió en dos: Aprendiz y Compañero, y a la parte del Maestro se le quitó el Aprendiz, que era de origen reciente, y se quedó como grado de Maestro. El ceremonial de los tres grados era, de hecho, el mismo de los tiempos anteriores, aunque en los detalles pudiera haber variado algo, como se indica en la Evolución de la Liturgia.

Esto es lo más lógico creer y de eso se deriva la resistencia de los puristas ingleses a negar la posibilidad de otros grados y, por tanto, de los llamados ritos. La enseñanza masónica, dicen, nunca fue más que una, dividida hoy en tres grados primitivos; todo lo demás no es masonería.