09/26/2020

UNA GLORIA DE CUBA; JOSE RAUL CAPABLANCA

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José Raúl Capablanca y Graupera (La Habana, 19 de noviembre de 1888 – Nueva York, 8 de marzo de 1942) fue un ajedrecista cubano, campeón mundial de ajedrez de 1921 a 1927. Por su genio precoz, fue apodado «el Mozart del ajedrez»; por el aura de invencibilidad en su época dorada se le llamó «la máquina del ajedrez».

Recientemente un antiguo compañero  y amigo de la Secundaria Básica, Joaquín Paz Latorre, un buen jugador de ajedrez, me trajo esta carta del Genio cubano, para leerla a mi hijo Jorge Alberto, de 9 años, y que ahora  comparto con mis Hermanos.

La carta empezaba con la siguiente dedicatoria:

“Para mi hijo José Raúl cuando cumpla los diez años y después para el resto de su vida.”

Unión Club Habana                       Octubre 7, 1925

Mi queridísimo hijo:

Esta carta debes guardarla para leerla cuando tengas 21 años pues cosas que ahora no sabes y no comprendes, sabrás y comprenderás entonces –En primer lugar debes siempre respetar y querer a tu madre por encima de todo. Procura no decirle nunca mentiras; dile siempre la verdad. Tu padre que te escribe estas líneas, tiene en el mundo entero la reputación de ser un hombre muy recto; -muy honrado y verídico. Procura imitarme en todo esto. –Se estudioso y fuerte para que puedas defender a tu madre y a tu hermana lo mismo con tu cabeza que con tus brazos. Cualquiera que sea tu inclinación para estudiar alguna cosa determinada, acuérdate que de todos modos debes hacerte abogado primero que nada para poder defender tus intereses y los de tu familia. Después que seas abogado puedes si prefieres otra cosa dedicarte a lo que te guste. Ten presente que la mejor época del hombre es la de estudiante. Eso no te parecerá así de muchacho pero cuando hayas pasado esa época y llegado a los 40 años te darás cuenta de la verdad de lo que te digo.

En lo físico las dos cosas que debes saber bien: nadar y boxear para poder defenderte lo mismo en el mar que en tierra. –Esto no quiere decir que debas pelear a menudo, pero sí que debes estar preparado para hacerlo en caso de necesidad.

Procura ser un hombre de gran cultura. No hay nada en el mundo que entretenga tanto como los libros. Además es preciso ser útil a la humanidad. –Si puedes evitarlo, no juegues nunca a las cartas, ni fumes, ni tomes bebidas alcohólicas de ninguna clase y debilitan al hombre tanto en lo físico como en lo intelectual y moral.

Se un hombre recto y bueno.

Tu padre que te abraza con todo cariño.

J. R. Capablanca