09/23/2020

CÓMO SE FORMA UNA LOGIA.

Anuncios

Tomado de “El Manual del Maestro” de Aldo Lavagnini

Se torna aquí necesario hacer hincapié en el hecho de que una Logia se constituye únicamente “por la libre y espontánea voluntad” de los que la forman”. Por razones y consideraciones exteriores esconveniente solicitar previamente o pedir después laCarta Patente y el reconocimiento de determinado Alto Cuerpo que se considere en aquella Jurisdicción el legítimo representante de la Institución. Pero éstos se hallan subordinados a la libre voluntad de los queconstituyen la Logia o la dirigen, en virtud del derecho inherente en el Magisterio Masónico, cuyo libre ejercicio ningún verdadero Masón puede nunca impugnar.

Es, pues, legítimo y deseable que las Logias se confederen y se unan entre sí, para formar Altos Cuerpos de diferente denominación, a los cualespueden delegar y reconocer parte de su autoridad y derechos: la Autoridad y los derechos indispensables para hacer efectiva la organización de éstos. Pero debe considerarse un abuso de esta autoridad y de estos derechos el de legislar, juzgar o excomulgar por cuenta de otras Logias que tienen el mismo derecho de aceptar o no tal autoridad.

Tampoco es legítimo para estos Altos Cuerpos prohibir a los miembros y Logias de su Obediencia toda relación con las Logias que no reconozcan tal Obediencia, así como negar el derecho de visita a los miembros de estas Logias, considerándolos irregulares. Con tal conducta estosAltos Cuerpos y Logias por sí mismos se excluyen de la Universalidad de la Institución, creando barreras y divisiones arbitrarias en su Unidad Indivisible.

Toda Logia, de cualquier manera constituida por Maestros Masones -que así ejercen el derecho libre y soberano que ninguno negó antes de 1717-, puede y debe considerarse legítima y regular representante de la Institución, con la única condición de queobserve sus leyes y Reglas Tradicionales, universalmente reconocidas.

No puede decirse lo mismo de las Grandes Logias y Altos Cuerpos masónicos, pues sus derechos y la autoridad que ejercen se ha­llan subordinados a los de las unidades masónicas que los constituyen o contribuyen a formarlos: su legitimidad y regularidad sobre las que las Logias en particular y la Masonería Universal les reconocen.