09/23/2020

EN EL DIA DE LOS PADRES …

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CUANDO SEA VIEJO. . .

En el tercer domingo de junio se conmemora una fecha de sumo interés familiar, humano y  social, que para nuestra Institución tiene un hondo sentido en el orden fraternal: EL DÍA DE LOS PADRES. Y como un homenaje a estos esforzados sostenes de la vida familiar el BOLETÍN DE LOS CUERPOS FILOSOFICOS PUBLICA EL SIGUIENTE TRABAJO.

 

CUANDO SEA VIEJO… 

El día que esté viejo y ya no sea el mismo, ten paciencia,

Compréndeme.

Cuerdo derrame comida sobre mi camisa, y olvide como atarme los zapatos, recuerda las horas que pasé enseñándote a hacer las mismas cosas.

Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras,

Que sabes de sobra como terminan, no me interrumpas y

Escúchame, cuando eras pequeño para que te durmieras, tuve que

Contarte miles de veces el mismo cuento, hasta que cerrabas los ojitos.

Cuando estamos reunidos, y sin querer haga mis necesidades, no

Te avergüences y comprende que no tengo la culpa de ello, pues

Ya no puedo controlarlas, piensa cuantas veces cuando niño te

Ayudé y estuve paciente a tu lado esperando a que terminaras lo

Que estabas haciendo.

No me reproches porque no quiero bañarme, no me regañes por

Ello. Recuerda los momentos que te perseguí y los mil pretextos

Que te inventaba para hacerte más agradable tu aseo.

Acéptame y perdóname, ya que ahora el niño soy yo.

Cuando me veas inútil e ignorante frente a todas las cosas

Tecnológicas que ya no podré entender, te suplico que me des todo

El tiempo que sea necesario  para no lastimarme con tu sonrisa

Burlona.

Acuérdate que yo fui quien te enseñó tantas cosas: comer,

Vestirte, y tu educación para enfrentar la vida tan bien como lo

Haces; son por mi esfuerzo y perseverancia.

Cuando en algún tiempo, mientras conversamos, me llegue a

olvidar de lo que estamos hablando, dame todo el tiempo que sea

necesario hasta que yo recuerde, y si no puedo hacerlo, no te

burles de mí. Tal vez no era importante lo que hablaba y me

conformo con que me escuches en ese momento.

Si alguna vez ya no quiero comer, no insistas, sé cuando puedo y

Cuando no debo comer. Taimen comprende que con el tiempo, ya

No tengo dientes para morder ni gusto para sentir.

Cuando me fallen las piernas por estar cansado para andar, dame

Tu mano tierna para apoyarme como lo hice cuando comenzaste a

Caminar con tus débiles piernas.

Sólo anhelo morir, no te enfades conmigo. Algún día entenderás

Que esto no tiene que ver con tu cariño o con cuanto te amé.

Trata de comprender que ya no vivo, sino sobrevivo y eso no es

Vivir.

Siempre quise lo mejor para ti y he preparado los caminos que has

Podido recorrer. Piensa entonces que con el paso que me

Propongo a dar, estaré construyendo para ti otra ruta en otro

Tiempo, pero siempre contigo.

No te sientas triste o impotente por verme como me ves. Dame tu

Corazón, compréndeme y apóyame como lo hice yo por ti cuando

Empezaste a vivir.

De la misma manera, como te he acompañado en tu sendero, té

Ruego que me acompañes al terminar el mío.

Dame amor y paciencia y te devolveré gratitud y sonrisas con el

Con el inmenso amor que tengo por ti.

Y si te olvido, mi hijito, no te olvides de mí.