09/23/2020

Lo de nunca acabar.

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 Aimée Cabrera.

En Cuba, a las negligencias de los peatones y choferes, el pésimo estado de las calles, la falta de semáforos en arterias de mucho tráfico y otras imperfecciones que tuvieran solución si hubiera  deseos de trabajar por parte de quienes deben estar al tanto del tránsito, se suman las reses en carreteras y vías férreas.

Parece un suceso ocurrido en la India pero no, sucede de manera crítica en las provincias de Matanzas, Villa Clara y Sancti Spíritus. El ganado en la vía férrea influye de forma negativa en la accidentalidad ferroviaria, lo que se resume en 235 hechos para un 34% en los meses entre enero y mayo del 2013.

Un directivo del Ministerio del Transporte refirió que estos accidentes ocurren con trenes de pasajeros, y se esperan nuevos transportes cuyas velocidades serán superiores, por lo que también hace un alerta, debido al incremento de los choques de vehículos automotores en los pasos a nivel.

Se tomarán medidas como el decomiso del ganado suelto, aumentar el control técnico,  intensificar inspecciones sorpresivas  y aumentar las reevaluaciones. Todo en apariencia es de fácil cumplimiento pero el tiempo dirá la última palabra, cuando en un día o en un período se quiere arreglar todo y después falta la sistematicidad en el control, una de las principales pautas de la disciplina desaparecida hasta de quienes hablan, mandan y no actúan.

Pocas estadísticas aparecen en cuanto a los accidentes ocurridos con diferentes medios de transporte. Ahora  en el período de vacaciones aumentan por la ingestión de bebidas alcohólicas, transportar más de las personas debidas, problemas con la dirección de los vehículos, entre otras causas.

Cuando se publican resúmenes semestrales siempre se especifica que en comparación con el periodo anterior disminuyeron pero los daños, no solo los materiales, son incalculables, mas parecen no tener importancia, como todo lo que no sea eficiente y productivo.