09/21/2020

FRENTE DE MUJERES DEBATEN EL ANTEPROYECTO

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Aimée Cabrera.

Las activistas del Frente Cívico Femenino Gladys Núñez Villalta adscripto al Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) realizaron la reunión de su organización en la sede del grupo sita en Calle 110 y 3ra, Miramar municipio Playa en la capital.

En la misma, su presidenta Martha Bonachea Rojas centró el análisis de aspectos fundamentales que deben conocer las activistas, algunas trabajadoras estatales o no estatales, comprendidos en el Anteproyecto de Ley de Código del Trabajo, ahora en su fase de consulta en los centros laborales donde apenas los trabajadores han tenido oportunidad de estudiarlo y del que no poseen aún su Reglamento.

Bonachea Rojas enfatizó en el Capítulo IV  sobre la mujer cubana, el cual junto a sus colegas consideraron insustancial, desde el momento en que las mujeres trabajadoras en su doble papel que contempla las faenas del hogar, el cuidado de hijos y otros familiares como sucede con los ancianos, en una nación con una alta cifra de divorcio que las convierte de hecho en madres solteras, merecían un análisis serio y detallado , el Anteproyecto señala solo cuatro artículos y remite a las leyes complementarias, en especial el Decreto-ley No 234 de la maternidad de la mujer trabajadora, con fecha 13 de agosto de 2003.

Entre los temas que debatieron las presentes estuvo además las dificultades para que les asignen círculos infantiles para el cuidado de sus hijos que no tienen edad para asistir a la escuela. “La variante de pagar a una cuentapropista que lo cuide es muy cara” expusieron algunas.

Otras destacaron las arbitrariedades que sufren de manera frecuente las que están embarazadas que tienen problemas con el pago de la licencia de maternidad y están en la disyuntiva de perder su plaza de trabajo como les ha sucedido a las que estando de licencia vuelven a salir embarazadas.

Las cuentapropistas del Frente están disgustadas por los altos impuestos que tienen que pagar y cómo los inspectores las acosan y no permiten que utilicen productos que reciben del exterior y que han sido pagados en aduana porque les exigen que los compren en las tiendas recaudadoras de divisas ahora desurtidas, con precios altos y baja calidad de los productos.

También se comentó como poco satisfactorio el Capítulo II en que no se tiene en cuenta que los sindicatos estatales tienen objetivos y fines diferentes al sector privado, el que debiera tener la posibilidad de crear sus sindicatos independientes, acorde a sus intereses comunes, es como “dar la ideas a la comunidad internacional de que se autorizan los mismos, cuando la realidad es que se sigue violando el Convenio no 87 de la OIT”-puntualizó Bonachea Rojas.

En general todas las activistas apreciaron poca seriedad en este Anteproyecto el cual debía servir de base para todos los trabajadores, pero desde un inicio proyecta el control y la desatención a la clase obrera, sin aportes importantes y decisivos que garanticen el sustento y las estimulaciones ansiadas por  quienes llevan el peso de la economía nacional.