09/18/2020

Aprende a confiar en tus decisiones

Anuncios

 

Detrás de una decisión siempre surge el temor, las dudas, la tensión, por lo que es natural experimentar éstos sentimientos al tener que elegir o tomar una decisión. Sin embargo, cuando este estado se vuelve frecuente, incluso decidirse por qué comer puede volverse todo un dilema, esta situación vuelve nuestra vida confusa.

El origen de la indecisión puede encontrarse en nuestra infancia, a causa de una autoestima debilitada por la personalidad controladora, opresora o incluso violenta de alguna de las figuras paternas, lo cual puede haber debilitado la personalidad del individuo afectado. O bien, puede ser que uno de los padres, sea demasiado débil,  o indeciso y el individuo se haya identificado con ésta personalidad.

Autoestima e indecisión

La indecisión tiene mucho que ver con la autoestima, el miedo a equivocarse por el temor de ser juzgados, frases como “que torpe has sido” “¿cómo se te ocurrió hacer algo así?” Son frases que con el tiempo pueden debilitar nuestra personalidad, volvernos frágiles, y dependientes. Con el paso del tiempo, creemos que los demás son más son más capaces e incluso podemos llegar a permitir que otros elijan por nosotros.

Si nuestra indecisión se debe a una autoestima baja, entonces es importante, mejorar éste aspecto. Existen algunos ejercicios que pueden ayudarnos, la asesoría de un profesional siempre es una buena idea.

La experiencia resultado de nuestras decisiones

Las decisiones siempre pueden ser acertadas o erróneas, es el temor a equivocarnos lo que nos lleva a dudar, sin embargo, tanto los aciertos como los errores nos brindarán, la invaluable experiencia. Nadie puede acertar siempre, esto no quiere decir que no te tomes el tiempo para decidir cuándo se trata de una decisión importante. Recorrer el camino de la vida nos permite comprobar y ajustar a cada paso, la experiencia también nos ayudará a ser más acertados en el futuro.

Se debe dejar de vivir emulando al resto o siguiendo su mismo camino, puesto que cada uno de nosotros es diferente, debemos trazar nuestro propio camino. Definitivamente cometeremos errores, pero así es como podremos ganar la experiencia requerida para mejorar día a día.

¿Cómo tomar decisiones?

La opinión de los demás puede ser útil o bien, puede  ser destructiva, así que debemos aprender a tomar las cosas que nos sirvan, y desechar aquellas opiniones que sólo resultan perjudiciales, si bien una crítica puede ser constructiva, aquellas que no lo son, no deben ser relevantes para nosotros.

La decisión juega un papel importante en nuestra vida, somos la suma de nuestras decisiones, acertadas o erróneas, todas y cada una de ellas, cuenta. Si bien, decidir que el otro decida por nosotros es una decisión, nos impide adquirir experiencias más propias y que vaya de acuerdo a nuestros deseos, además, la toma de decisiones  es indispensable para poder desempeñarnos en un cargo importante dentro de una empresa o compañía.

Para tomar una decisión, podemos confiar en nuestra experiencia, nuestro conocimiento del tema, o bien, investigar si contamos con el tiempo necesario, se recomienda dividir la toma de decisiones en cuatro etapas:

  1. El problema
  2. Las causas
  3. Las alternativas con las que contamos para darle solución
  4. Y la implementación de dichas soluciones

Elegir una de las soluciones puede ser un verdadero dilema, en especial, cuando no contamos con la experiencia, el tiempo para madurar la decisión, y la desorganización, sin embargo, en éstos casos, se debe tratar de utilizar el sentido común.

Una vez tomada la decisión, debemos responsabilizarnos de ella, tanto si acertamos como si se trata de una equivocación. Se puede corregir a medida que las consecuencias comienzan a aparecer, cuando nos equivocamos, debemos tratar de darle solución, y es por ello que las decisiones se vuelven indispensables en el proceso de aprendizaje.

Muchas personas no desean hacerse responsables, y es por ello que permiten que los demás decidan por ellos, no obstante, no responsabilizarnos, nos impide madurar y aprender.