09/21/2020

Guerra por México

Anuncios
(PREPARACIÓN) .

           Omnipotente Padre, me acerco humildemente ante ti, en el nombre de Cristo Jesús, para ponerme en la brecha e interceder a favor de mi patria. Tu palabra dice: “Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz” (Jer. 29:7). En el nombre de tu amado Hijo Jesús, perdona todos mis pecados. Lávame y límpiame con la sangre de Cristo, de toda maldad. Yo me despojo del viejo hombre y lo clavo en la cruz junto con sus vestiduras viles.

           Me visto todas las vestiduras de poder: Del nuevo hombre, del Señor Jesucristo, las armas de la luz, las vestiduras blancas y toda la armadura de Dios. También me visto, todas las vestiduras de gala: Como escogido de Dios, como santo y amado, me visto de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, de tolerancia, de perdón, de amor, de paz y de gratitud. Me someto ante ti poderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo; ante tu majestad, tu voluntad, tu señorío y tu palabra; conforme a la escritura que dice: “Someteos, pues, a Dios, resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Stg. 4:7).

(CONFESIÓN  IDENTIFICATIVA)

           “Con mi voz clamaré a Jehová; con mi voz pediré a Jehová misericordia”. “Oh Jehová oye mi oración, escucha mis ruegos; respóndeme por tu verdad, por tu justicia” (Sal. 142:1; 143:1). “Pecamos nosotros, como nuestros padres; hicimos iniquidad, hicimos impiedad” (Sal. 106:6). “Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos” (Dn. 9:8). Tu palabra dice: “El que encubre su pecado no prosperará; mas el que lo confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Pr. 28:13).

           Hoy venimos ante ti avergonzados, reconociendo que nosotros, nuestros ancestros y todos los mexicanos hemos pecado contra ti, y hemos dado lugar a la idolatría, la rebeldía, la brujería, la pornografía, el adulterio, la mentira, el odio, la venganza, el homicidio, la fornicación, el alcoholismo, la drogadicción, la perversión, el tabaquismo, la homosexualidad, el lesbianismo, el aborto, la deshonra, la maldición, los secuestros, las violaciones sexuales, los sacrificios humanos y toda clase de inmundicias. En el nombre de Cristo Jesús, perdónanos. “No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados; vengan pronto tus misericordias a encontrarnos, porque estamos muy abatidos”. “Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre” (Sal. 79:8-9). “Vuélvenos, oh Jehová a ti, y nos volveremos; renueva nuestros días como al principio” (Lam. 5:21).“Bienaventurado aquél cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado” (Sal. 32:1). “De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado” (Dn. 9:9).

(ATA  AL  HOMBRE  FUERTE)
           Señor, tu palabra dice: Que todo lo que ate en la tierra será atado en el cielo (Mt. 18:18). También dice que: “Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa” (Mt. 3:27). También dice: “Cuando  el  hombre  fuerte  armado  guarda  su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín” (Lc. 11:21-22). Tu palabra dice: “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará” (Lc. 10:19). Tú has prometido diciendo: “Mas si por el dedo de Dios hecho fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lc. 11:20). Hoy, en el nombre de Cristo Jesús, que despojó a los principados y a las potestades, y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz; y anuló el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, atamos a todo hombre fuerte, todo principado, toda potestad, todo gobernador y a todas las huestes demoníacas de maldad, que están atando y oprimiendo a la nación de México y a los mexicanos. En el nombre de Cristo, derribamos, arruinamos, arrancamos, destruimos y deshacemos todos los tronos, dominios y señoríos que el enemigo ha establecido sobre esta nación. 
(ROMPE  LAS  CADENAS)

           Señor, tu palabra dice: Que nosotros tenemos la unción del Santo, y que la unción que recibimos de Cristo, permanece en nosotros (1 Jn. 2:20, 27). También dice tu palabra: “Y el yugo se pudrirá a causa de la unción” (Is. 10:27). Oh Dios, en el nombre de Cristo Jesús, rompemos todas las cadenas que el diablo ha puesto sobre la nación y sobre cada familia mexicana. Conforme a la palabra que dice: “Que tú rompes las cadenas de los tiranos y les atas una soga a sus lomos” (Job 12:18). En el nombre de Jesús y conforme a la palabra que dice:“Cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín” (Lc. 11:22).

           Hoy, en el nombre del todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo, despojamos al enemigo de todas las armas que ha utilizado para esclavizar a México y a los mexicanos, y le arrebatamos todo el botín que le ha robado a nuestra nación; le arrebatamos todas las almas que ha tenido cautivas a voluntad de él, y le ordenamos que quite sus manos de México y de todas las familias, y sea echado fuera ahora mismo de nuestro territorio, en el nombre de Cristo Jesús. Señor, tu palabra dice, que las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas (2 Co. 10:4). En el nombre y la autoridad de Jesús, destruimos todas las fortalezas que el diablo ha levantado en nuestra nación y en las familias mexicanas. Y con esa misma autoridad cancelamos y rompemos: Todo lazo (2 Ti. 2:26); todo embotamiento (2 Co. 3:14); todo encubrimiento (2 Co. 4:3); toda ceguera (2 Co. 4:4); toda dura cerviz (Hch. 7:51); toda incircuncisión (Hch. 7:51); toda vanidad (Ef. 4:17); todo entenebrecimiento (Ef. 4:18); toda ignorancia (Ef. 4:18); toda dureza de corazón (Ef. 4:18); toda insensibilidad (Ef. 4:19); toda impureza (Ef. 4:19); toda incredulidad (Lc. 8:12-13); toda rebeldía (Is. 48:8); toda idolatría (Ez. 20:18); todo velo (2 Co. 3:14-15); toda necedad (Sal. 14:1); todo orgullo (Pr. 21:4); todo estupor (Ro. 11:8); todo ateísmo (Sal. 14:1); toda religiosidad(Hch. 17:22); toda opresión (Sal. 55:3); toda violencia (Sal. 55:9); toda hechicería (Ml. 5:12); todo sopor (Pr. 6:4-5); toda conformidad (Col. 2:22); todo odio (Pr. 26:24-26); toda rapiña (Pr. 21:7); todo homicidio (Juan 8:44); toda perversión (Ec. 7:29); toda iniquidad (Job 15:16);toda maldad, injusticia y odio (Jer. 6:7); y toda falta de arrepentimiento (Ap. 9:20-21), que el enemigo ha puesto sobre el corazón del pueblo mexicano.
 (DESATA  AL  HOMBRE  PECADOR)

           Y en el nombre de tu amado Hijo Jesús y conforme a tu palabra que dice: Que todo lo que yo desate en la tierra, será desatado en el cielo (Mt. 18:18). Hoy desato a todo mexicano pecador; desato sus ojos (2 R. 6:15-17; Lc. 24:31); desato su entendimiento (2 Co. 4:3-4; Lc. 24:45); desato su corazón (Hch. 7:51; 16:13-14); desato su vida (2 Ti. 2:23-26; Lc. 13:10-16; Jn. 11:44); desato su fe (Mr. 9:17-24; Ro. 10:13-17; 12:3) y le desato de todas las cadenas del enemigo, las cuales arruino, derribo, arranco, destruyo y deshago en el nombre de Cristo Jesús 
(Jer. 1:10; 1 Jn. 3:8). 
 (INTERCEDE  POR  EL  HOMBRE  PECADOR)

           Y en este momento, me pongo en la brecha para interceder por todas las almas perdidas de México. En el Nombre Poderoso de Jesucristo, convéncelos por medio de tu Espíritu, de pecado, justicia y juicio (Jn. 16:8); por tu benignidad guíalos a toda verdad y al arrepentimiento (Jn. 16:13; Ro. 2:4); permite que la semilla de tu palabra caiga en buena tierra (Mr. 4:8); permite por tu inmenso amor que sean traídos a Cristo (Jn. 6:44); que crean, confiesen y reciban al Señor Jesús como su Señor y Salvador (Hch. 16:31; Ro. 10:9; Jn. 1:12);alumbra los ojos de su entendimiento y abre sus corazones y oídos para que estén atentos a tu palabra (Ef. 1:18; Hch. 16:14). Por favor, permite que les resplandezca la luz del evangelio (2 Co. 4:4). ¡Quítales, oh Dios, el corazón de piedra y dales un corazón de carne! (Ez. 36:26);ayúdalos a descubrir, confesar y apartarse de sus pecados, para que alcancen tu misericordia (Pr. 28:13). Permíteles creer con todo su corazón y confesar con su boca, que Jesucristo es el Señor y que tú, oh Dios, le levantaste de entre los muertos (Ro. 10:9-10). En el nombre de Cristo te lo pido.

(PLANTA  Y  EDIFICA)

           Hoy, en el nombre de Jesucristo: Arruinamos, derribamos, arrancamos, destruimos, deshacemos y echamos fuera de México a todo hombre fuerte, todo principado, todo gobierno, toda potestad, y todo señorío que fue establecido por el reino de las tinieblas, y con la autoridad de Jesucristo (Mt. 28:18; 18:18; Lc. 10:19; Jer. 1:10, 18; Ap. 11:15), plantamos y edificamos el trono, principado, el gobierno, la potestad, y el señorío del  Padre, del  Hijo y del  Espíritu Santo; y establecemos el reino de Dios, el reino de la luz y el reino de su amado hijo Jesucristo en toda nuestra nación.
 
EN  EL  NOMBRE  DE  CRISTO  JESÚS. 
AMÉN.
   30  DE  AGOSTO  DE  2013.
 
«Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos;  
hay personas que nos hieren y no dejan ni cicatriz
 pero hay personas que simplemente aparecen
en nuestra vida y nos marcan para siempre.»              
(Cecília Meireles)