09/18/2020

DAMA DE BLANCO AGREDIDA, PONE A MARTI POR TESTIGO!!!

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Siendo aproximadamente entre las 2 Pm y 3.p.m del 24 de agosto de 2013, me dirijo a la Plaza de la Revolución de Ciudad de la Habana y parándome ante un emblema, de frente a la estatua de José Martí, comienzo a gritar por ¡Justicia! repetidamente y Derechos Humanos en ocasiones ya que la palabra Justicia lo encierra todo para mí.

Sin Justicia no se materializa derecho alguno.

Causas:

Durante muchos días, de diversas formas, a través de mis post, twitters, y por todas las vías a mi alcance, he estado denunciando el acoso extremo a que he estado sometida sobre todo en estos últimos meses, como un modo de represalia por expresar mi libre opinión en franco desacuerdo con lo que ocurre en mi país

Para lograr su objetivo utilizan cualquier medio o individuo tratando de tergiversar la verdad, difamando y demonizando mi persona, llegando incluso a poner en peligro mi vida o hacérmelo sentir así.

Es evidente y poseo pruebas de ello, que la policía cubana ha sido “ordenada de ignorar” y no procesar ninguna denuncia o acción legal que yo emprenda en mi defensa.

Este actuar o mejor dicho, no actuar, me deja en un estado de Indefensión total, a la deriva, en un mar revuelto y pleno de intrigas calculadas con precisión de relojero experto.

Ejemplo reciente es el de individuos que ya acusados repetidamente cuando lo pude hacer luego de gran batalla, porque ya no me lo permiten, en denuncia # 35 178 de julio 2013, a la que se le añadió certificado médico y Declaración de víctima mía también de pocas horas después de hechos relacionados de sus cómplices por amenazas con machetín (arma blanca) se mantienen impunes ante la ley, libres, lo que demuestra la verdadera intención política, detrás de aparentes hechos “comunes”

Claramente manipulados, este sábado 24 de agosto de 2013 luego de que durante diferentes momentos del día, me acosaran al impedirme salir de mi vivienda plantándose en la única salida posible que existe, haciéndome alternativamente señales de muerte para coaccionarme, obligándome así a regresar dentro de mi vivienda, aunque deba salir, pero dejando bien definida su advertencia.

Sin otra salida para defenderme no tuve otra alternativa que llamar a la patrulla de la propia policía sabiendo que era inútil.

Se presenta la patrulla 099. Ya los implicados reales habían desaparecido pero queda uno. Soy faltada al respeto por el policía # 00627 quien se niega totalmente parcializado de antemano junto a su acompañante de trabajo, a prestarme ayuda ni a conducir hacia la Unidad de Zapata y C en el Vedado habanero.

Soy insultada por el implicado que quedaba con diversos epítetos “políticos” como de “Dama de blanco terrorista” y otros por el estilo. La policía ríe y calla.

Sin otra, y en absoluto estado de desesperación, me dirijo a la Plaza de la Revolución. Es la segunda vez después del 18 de agosto también pero de 2010 cuando fui advertida entonces, de represalias como el encierro en Psiquiátrico en esa ocasión. Me tiemblan las manos y todo el cuerpo, pero continúo hacia adelante y ocurre lo narrado en el primer párrafo de este artículo. Grito casi sin parar pidiendo Justicia y Derechos Humanos.

Despliegue policial discreto hoy, hay turistas y aparentes periodistas extranjeros que toman fotos o video, no sé y se mantienen todos los que pueden “observando y escuchando”.

Sorprende una de ellas, mujer joven, en apariencia extranjera, que se acerca al militar de uniforme verde y boina negra del lugar, el cual intentaba rendirme, lo que yo esquivaba lo mejor que podía y lo advierte de forma suave y controlada hasta donde yo escuchaba, de no agredirme físicamente. No sé quién era, pero por su solidaridad y humanismo de forma tan valiente, que Dios la bendiga.

Sabía que no podría resistir mucho más cuando, se acercó una policía mujer con palo en mano, dos o tres patrullas, más policías verdes, azules, cubiertos y encubiertos y fue desmontada mi acción. Yo miro a la mujer policía y la aplaudo. Desvía la mirada

A pesar de mis gritos para que no lastimaran mi columna lesionada pues ya en este momento yo no ofrecía resistencia alguna, un policía joven, empujó mi cabeza violentamente hacia abajo para meterme en la patrulla sin necesidad, lo que me ha mantenido por suficientes días con un fuerte dolor sin solución a no ser fuertes calmantes como medida de caso extremo para poder funcionar. ¿Qué médico me daría este certificado si digo la verdad de lo ocurrido?

Fui conducida, (lo que yo pedía al principio en mi casa) a Unidad de Zapata y C, en el Vedado del Rapto. Plaza y ahí directo y sin escala a los calabozos, pero por alguna razón misteriosa no me obligaron a entrar dentro de ellos, sino se me mantuvo sentada en un banco duro y frío por aproximadamente 3 horas (No llevaba reloj)

El policía de guardia allí # 05216 indiferente y helado como un robot, no me permitía, a pesar de no haber otros detenidos a recostar la espalda unos minutos en el banco frío para aliviar mi espalda so pena de encerrarme en calabozo que permanecía con la boca abierta a unos pasos, aguardando quizá por un error mío. ¿Tortura psicológica o simple maldad ?

Ya aquí yo me mantenía callada y esperando ser escuchada por personas de un cierto rango y madurez como para al menos sentirme respetada. No ocurrió así. No hablé.

Me sacaron finalmente en otra patrulla por el oficial Ober # 04939, hacia Hospital Calixto García, sala Psiquiatría (4ta. vez desde 2010) siendo aproximadamente entre 5pm o 6pm y atendida por Dra. Leanet Hidalgo la que una vez más, diagnostica lo mismo que los otros médicos en las ocasiones anteriores No sintomatología .No criterio medico, No, No, No, que justifique un ingreso o siquiera un tratamiento de urgencia.

No obstante, contra todo derecho, el certificado médico es “secuestrado” siempre por la policía, lo que me deja sin pruebas ante cualquier reclamación de mi parte de este atropello continuado. Sin embargo logro, unas pocas palabras que hablan de “no sintomatología” con nombre fecha y firma y lugar en un simple recetario.

Al terminar, me dejan libre, puedo marcharme pero… sin pruebas ni denuncia oficial alguna, sin constancia escrita. Los agresores libres. Tengo miedo de seguir teniendo miedo.

Sr presidente Raúl Castro: ¿Es o no es esto Violencia contra la mujer?

… “la Verdad te hace libre”.

Martí es testigo.