09/23/2020

LA CARRETA DE LIBORIO

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Dr. Santiago Cárdenas.

Imagenes tomadas de: http://www.google.com/imgres?imgurl

Por las guardarrayas de la  larga historia se mueve – clamando al cielo  y con dolor  de patria –  la carreta  de Liborio.  Tiene cuatro ruedas, una ajena: el gobierno cubano; la oposición; el exilio y el gobierno estadounidense. La tan importante quinta rueda del carro (la de repuesto) formada por el caucus o grupo de interés cubano-americano; no funciona. Debería hacerlo. Especialmente  durante el impasse  político más prolongado y estéril  de  nuestra política, que abarca  ya dos siglos.

¿El caucus cubano en el congreso federal……..? ¿Quién lo recuerda? ¿Ha funcionado alguna vez? ¿Existe en realidad? ¿Porque no se reúne? Y si lo hacen…… ¿Porque su inefectividad?  No se. Pero duele  y duele duro no poder contar con  nuestro caucus en estos momentos, en que su funcionalidad es  necesaria y  sería bienvenida.

Si actuaran colegiadamente nuestros representantes; Ileana  Ros, Mario Díaz, Joe García y Albio Sires; y nuestros senadores; Ted Cruz, Marco Rubio  y Bob Menéndez, ellos pudieran conformar una fuerza política bi-partidaria de una  solidez y respetabilidad difícil de superar en la problemática cubana. Ajenos están a la carreta, a la que le duele hasta el alma. ¡Que pena que sean la quinta rueda del carro, cuando pudieran ser el motor impulsor!

La clave del  párrafo anterior: su meollo , está  en lo que acabo de escribir……. “si actuaran colegiadamente»

No basta para democratizar a Cuba con una declaración de ocasión y la foto con el tour disidente de turno en las oficinas de Washington. Tampoco con el coladito en el Versalles durante las vacaciones  congresionales. Eso no está mal pero, lo importante sería  nombrar un presidente o coordinador, (o lo que se estile en los caucus); reunirse  periódicamente con transparencia y acordar una agenda de prioridades para la liberación, a la cual muchos exiliados y organizaciones pudieran aportar proyectos.

El contrapeso  del poder legislativo en la formulación de la política cubana por el Departamento de Estado es  fundamental. De existir un caucus funcionante, la visión del presidente de la nación acerca de lo cubano y su importancia, seria radicalmente diferente.

Ninguna de las nacionalidades que  existen en la Unión, aun siendo mucho mayores en número  que la cubana, nos superan en legisladores en términos absolutos. ¿Porque no actuamos en conjunto? ¿O es que estamos genéticamente predestinados a ofrecer un espectáculo de  desunión ante nuestros semejantes?

Porque soy optimista, mantengo  la ilusión que  de alguna manera este mensaje llegue al Potomac aunque por sus inmediaciones no transite la carreta de Liborio.