09/21/2020

UNA PATRIOTA OLVIDADA; DRA. SANDRA DOMINGUEZ

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Gustavo Pardo

Durante las más de cinco décadas de poder Castrista en Cuba, ha sido una constante la represión, marginación y el hostigamiento que a diario han sufrido, y aun padecen los activistas pro democráticos en Cuba. Este es el caso que marco la vida de la Dra. Sandra Domínguez, desde el instante en que ella decido ponerse al servicio de la causa por la libertad, la democracia y el respeto a los Derechos Humanos de sus compatriotas.

Según la Dra. Domínguez relata, que ella ve la luz primera un “25 de Noviembre de 1965, en la ciudad de Santa Clara, Villa Clara”. Por ser hija de un ex oficial del Ejercito Constitucional; desde muy niña, Sandra conoció la exclusión social que la dictadura Castrista impuso a los familiares de los militares encarcelados tras el triunfo de los Castros. La Dra. Sandra Domínguez fue una anticomunista convencida desde muy niña.

Sandra relata “Curse mis estudios en la Escuela Primaria “Carlos de la Torre” de Santa Clara” (…).Sandra obtiene muy buenos resultados académicos en sus estudios Secundarios y Pre Universitarios, razon por la cual “en los años 80, ingreso en el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara”. Concluye sus estudios en el año 1995; obteniendo el Diploma que la acredita como “Doctora en Medicina General Integral. La Dra. Domínguez ejerció su Servicio Social obligatorio “en el Consultorio de Encrucijada. Además “rotó sistemáticamente por la Sala de Terapia Intensiva y el Cuerpo de Guardia del Hospital Provincial Arnaldo Milián Castro”; y hasta la ubicaron por varios meses en una Ambulancia de Emergencias Médicas.

No obstante, la joven Dra. no se hallaba satisfecha, ella necesita algo más: poner sus conocimientos al verdadero servicio de la patria. La joven Dra. relata que “en este mismo año (1995) me integro al Movimiento Acción Democrática”; organización en la cual llega a “ocupar el cargo de Responsable del Frente de  Atención Medica”, el cual ejercía ofreciendo consultas médicas gratuitas a opositores y sus familiares; así a cuantas personas requirieran de sus servicios. Pero el activismo de Sandra trascendía las obligaciones humanitarias que le imponía su profesión; asumiendo la tarea de denunciar ante la prensa independiente “las violaciones que cometían los funcionarios del sector de la salud del régimen” (..) participando “en todas las actividades y fechas conmemorativas convocadas por la disidencia”.

Sandra recuerda que “debido a una propuesta del Doctor Marcelo Cano, Coordinador Nacional del Colegio Médico de Cuba, en el año 2001 integro un grupo gestor de médicos alternativos al gobierno” (…) continúa diciendo que “en Agosto del 2002, constituyo el Colegio Médico de Villa Clara”. Esta Filial quedo constituida por “12 miembros, entre los cuales figuraban médicos, enfermeros  y técnicos de salud”. Según Sandra, el objetivo de dicha entidad estaba dirigido a “mejorar los hábitos de salud e higiene de la población, rescatar la historia de la Medicina en Cuba, sus logros y deficiencias, velar por la atención al paciente con mayor calidad e intercambiar información científica con sus homólogos de otras partes del mundo” (…) así como al “trabajo humanitario participando en la entrega de medicamentos a reos políticos y  opositores”; añadiendo que también se ocupaban de “denunciar violaciones de Derechos Humanos en el sector de la salud, realizando diversos Comunicados Médicos de la Situación de Salud de los reos de mi provincia por vía radial y prensa escrita”.

Su directiva está compuesta por la Dra. Sandra Dominguez, como Presidenta; y los Vicepresidentes doctores: Ismelys Iglesi; Fermin Pazo Sarmiento; Yamilet Alberto Moya y el Lic en Psicologia, Marte Valdes Ibargollin. La sede de la filial estaba ubicada en la calle Toscano 260 entre Berenguer y padre Tudurí; residencia de la doctora Sandra Domínguez Ayala.

Pero Sandra fue una joven cubana que se involucró en la lucha opositora, hasta las últimas consecuencias, participando “en ayunos en protesta ante la detención y encarcelamiento arbitrario de los activistas pro democráticos”.

Muy pronto, la Dra. Domínguez sintió la necesidad de expandir sus actividades; ”colaborando y transmitiendo experiencias de trabajo a otras provincias”. Al respecto, la Dra. Domínguez refiere “en Septiembre del 2004 se inauguró Ciego de Ávila  el Colegio Médico”. Esta labor también fue realizada “en las provincias de Cienfuegos y Las Tunas para la reestructuración y el funcionamiento del Colegio Médico”.

La actividad contestataria de la Dra. Domínguez la lleva a “participar en la fundación la filial villaclareña del Partido Liberal Democrático de Cuba (PLDC); formando parte de su ejecutivo”. Sandra refiere que “en el Año 2003, esta Organización sufre una reestructuración y se forma el hoy Movimiento Democrático Cristiano, del cual continuo formando parte”.

La labor de Sandra adquiere una magnitud impresionante en “el año 2004 ocupa el cargo de Directora Temática de la Salud en el Foro de Estudios Sociales Martha Abreu” (…) “realizando conversatorios y conferencias de diferentes temas tales como, Salud, Sociedad, Medio Ambiente, etc.”

El intenso activismo desarrollado por Sandra en distintos campos de la acción social, provocó la ira de los agentes represivos, no obstante, su condición de mujer profesional; les impuso un freno. Los especialistas de la contrainteligencia castrista evaluaron el peligro que para el Castrismo implica “la solidaridad internacional que las mujeres generan de ser encarcelarlas”; lo cual “implicaría un alto costo político para la revolución”. Por esta razón, las fuerzas represivas acudieron a métodos más sutiles.

La Dra. Sandra Domínguez padeció incontables medidas de acoso, detenciones domiciliares, desequilibrio familiar,  y cuantos otros medios de presión y desestabilización emocional; usualmente emplea el Departamento de Seguridad del Estado contra los opositores, hecho que forzó a Sandra a pedir refugio político en Estados Unidos de América.

Sandra relata las difíciles condiciones en que llego al exilio, indicando “mi núcleo era vulnerable; siempre viví con mis dos hijas menores de edad y mi madre anciana”. No obstante, procuro continuar su lucha en el Exilio, “recuerdo que el señor Ángel de Fana me invito a impartir una Conferencia en Miami  Dade College en el Dowtown sobre el estado de la Situación de Salud en Cuba”. También fue entrevistada por “el Sr. Salvador Blanco para TV y Radio Martí sobre la Salud en Cuba”, aunque ignora si la misma fue trasmitida o no. Sigue diciendo Sandra que “Hice algunos programas de radio con Agenda Cuba; Organización con la cual colaboraba desde Cuba dando informaciones y denuncias. Y… ¡nada más!

¿Cuánto queda por decir y hacer a esta joven doctora? Indudablemente que mucho. Sandra Domínguez es una joven mujer de acción y de pensamiento que conoce profundamente los métodos y tácticas represivas del régimen castrista; así como las características del medio, las condiciones y necesidades que padecen los opositores para desarrollar su trabajo socio-político en la Isla.

Resulta difícil de imaginar la razón por la cual la Dra. Sandra Domínguez se encuentra prácticamente en el ostracismo. Cabe preguntarnos; ¿Es que únicamente son útiles los opositores cuando están en la Isla?