09/18/2020

LO QUE LA DINASTIA CASTRO JAMAS PERMITIRA

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Gustavo Pardo

El gobierno cubano ha decidido clausurar los cines particulares, conocidos por 3D; y prohibir a los cuentapropistas la venta de artículos importados; dos de los negocios privados más exitosos establecidos en la Isla tras la “actualización económica” promulgada por el gobierno del general Raúl Castro.

Desde su ascenso al poder, el gobierno  del general Castro ha enfocado sus esfuerzos en “vender” a la comunidad internacional; y en particular a los sectores de la izquierda europea y estadounidense  una imagen de los nuevos “rumbos” que está tomando la política isleña. Entonces, cabría preguntarse: ¿Por qué ahora? Una y otra vez, el resultado de la ecuación se repite; únicamente, que hay personajes que no quieren verlo ni aceptarlo.

¿Podemos recordar algunos antecedentes de la combinación “cierres-aperturas económica del Castrismo? Sin tomar en cuenta las intervenciones decretadas a las empresas medianas y grandes, muchas de ellas encubierta tras el pretexto de la “recuperación de bienes malversados”; voy a referirme a las “aperturas” que Fidel Castro se vio obligado por las circunstancias a realizar; con el único fin de “capear el temporal” que en esos momentos el régimen afrontaba.

Podemos partir de la “Ofensiva Revolucionaria”, anunciada por Fidel Castro el 13 de marzo de 1968. ¿Qué implicaba dicha “Ofensiva”? La expropiación forzosa de pequeños negocios que iban desde el sillón de un limpiabotas y un puesto de venta de fritas y tortillas; hasta restaurantes, barberías, bodegas[i], carnicerías, carpinterías y otros negocios. La mayor parte de los negocios confiscados eran operados por dos o tres personas.  En total fueron robados más de 47,000 negocios.

A causa de la crisis económico-social en que se debatía en régimen a partir de los sucesos de la Embajada del Perú y la salida masiva de cubanos por el puesto del Mariel; el gobierno castrista autorizo la apertura del mercado libre de artesanos y campesinos.  A pesar de las limitaciones impuestas a la “apertura”, el mercado privado logro poner ropas y calzado en el mercado; así como diversificar los productos agro-pecuarios, disponibles en la mesa de los cubanos. Todo esto acabó tras el operativo “Pitirre en el Alambre” u “Operación Maceta”, producto del cual fueron incautos miles de cuentas bancarias y propiedades.

Otra “apertura” se produjo a raíz del cese de los subsidios proporcionados por la URSS y el CAME a la Isla. El fin de esta experiencia se produjo en el año 2005, cuando Fidel Castro anuncio la “rectificación de errores”. En esta oportunidad, Castro asume la “defensa” de los consumidores, culpando a los intermediarios del alto costo de los productos.

Ante la necesidad de reducir la excesiva empleomanía estatal, y posibilitar la creación de una fuente de empleo alternativa para más de un millón de trabajadores que quedaran fuera de sus empleos; Raúl Castro ha retomado la línea de las “aperturas”; experiencia que tantos beneficios políticos ha generado a la dinastía castrista, debido a las expectativas que dicha experiencia en sus distintas etapas ha generado, tanto a la prensa internacional como a políticos de la izquierda romántica; quienes, en cada oportunidad, han apostado por el inicio de los cambios políticos en Cuba. No obstante, el general Castro se encuentra confrontando las mismas circunstancias que obligaron a su hermano mayor a dar por terminado el experimento: la aparición de una clase media alta.

Al respecto, me permito citar el concepto enunciado por Claudio Fernández en su interesante trabajo “Reinventando a la Clase Media Cubana”; en el cual afirma: “La Clase Media no es solo un estatus económico; es también un estatus de CONCIENCIA SOCIAL” (…) “el segmento de la población que ha llegado al tal grado de desarrollo y autoconciencia que los capacita para cuestionar su propia existencia y EVOLUCIONAR; ha sido, hasta la actualidad, el único segmento social capacitado para GENERAR CAMBIOS CUALITATIVOS[ii].

Esa es la respuesta al por que el general ha decidido poner un límite a la iniciativa privada: la aparición de una Conciencia Social que genere cambios. Y eso es exactamente lo que el régimen Castrista jamás permitirá.


[i] Bodega: pequeño establecimiento para le venta de alimentos y licores.

[ii] Kaosenlared.net; “Reinventando a la Clase Media Cubana”

por Claudio Fernández. Viernes, 26 de Julio de 2013 02:42

Un pensamiento en “LO QUE LA DINASTIA CASTRO JAMAS PERMITIRA

  1. Responder a esta entrada realizando el comentario sobre esta línea Entrada nueva en masonerialibertaria LO QUE LA DINASTIA CASTRO JAMAS PERMITIRA by gustavo1941 Gustavo Pardo El gobierno cubano ha decidido clausurar los cines particulares, conocidos por 3D; y prohibir a los cuentapropistas la venta de artículos importados; dos de los negocios privados más exitosos establecidos en la Isla tras la “actualización económica” promulgada por el gobierno del general Raúl Castro. Desde su ascenso al poder, el gobierno del general Castro ha enfocado sus esfuerzos en “vender” a la comunidad internacional; y en particular a los sectores de la izquierda europea y estadounidense una imagen de los nuevos “rumbos” que está tomando la política isleña. Entonces, cabría preguntarse: ¿Por qué ahora? Una y otra vez, el resultado de la ecuación se repite; únicamente, que hay personajes que no quieren verlo ni aceptarlo. ¿Podemos recordar algunos antecedentes de la combinación “cierres-aperturas económica del Castrismo? Sin tomar en cuenta las intervenciones decretadas a las empresas medianas y grandes, muchas de ellas encubierta tras el pretexto de la “recuperación de bienes malversados”; voy a referirme a las “aperturas” que Fidel Castro se vio obligado por las circunstancias a realizar; con el único fin de “capear el temporal” que en esos momentos el régimen afrontaba. Podemos partir de la “Ofensiva Revolucionaria”, anunciada por Fidel Castro el 13 de marzo de 1968. ¿Qué implicaba dicha “Ofensiva”? La expropiación forzosa de pequeños negocios que iban desde el sillón de un limpiabotas y un puesto de venta de fritas y tortillas; hasta restaurantes, barberías, bodegas[i], carnicerías, carpinterías y otros negocios. La mayor parte de los negocios confiscados eran operados por dos o tres personas. En total fueron robados más de 47,000 negocios. A causa de la crisis económico-social en que se debatía en régimen a partir de los sucesos de la Embajada del Perú y la salida masiva de cubanos por el puesto del Mariel; el gobierno castrista autorizo la apertura del mercado libre de artesanos y campesinos. A pesar de las limitaciones impuestas a la “apertura”, el mercado privado logro poner ropas y calzado en el mercado; así como diversificar los productos agro-pecuarios, disponibles en la mesa de los cubanos. Todo esto acabó tras el operativo “Pitirre en el Alambre” u “Operación Maceta”, producto del cual fueron incautos miles de cuentas bancarias y propiedades. Otra “apertura” se produjo a raíz del cese de los subsidios proporcionados por la URSS y el CAME a la Isla. El fin de esta experiencia se produjo en el año 2005, cuando Fidel Castro anuncio la “rectificación de errores”. En esta oportunidad, Castro asume la “defensa” de los consumidores, culpando a los intermediarios del alto costo de los productos. Ante la necesidad de reducir la excesiva empleomanía estatal, y posibilitar la creación de una fuente de empleo alternativa para más de un millón de trabajadores que quedaran fuera de sus empleos; Raúl Castro ha retomado la línea de las “aperturas”; experiencia que tantos beneficios políticos ha generado a la dinastía castrista, debido a las expectativas que dicha experiencia en sus distintas etapas ha generado, tanto a la prensa internacional como a políticos de la izquierda romántica; quienes, en cada oportunidad, han apostado por el inicio de los cambios políticos en Cuba. No obstante, el general Castro se encuentra confrontando las mismas circunstancias que obligaron a su hermano mayor a dar por terminado el experimento: la aparición de una clase media alta. Al respecto, me permito citar el concepto enunciado por Claudio Fernández en su interesante trabajo “Reinventando a la Clase Media Cubana”; en el cual afirma: “La Clase Media no es solo un estatus económico; es también un estatus de CONCIENCIA SOCIAL” (…) “el segmento de la población que ha llegado al tal grado de desarrollo y autoconciencia que los capacita para cuestionar su propia existencia y EVOLUCIONAR; ha sido, hasta la actualidad, el único segmento social capacitado para GENERAR CAMBIOS CUALITATIVOS[ii]. Esa es la respuesta al por que el general ha decidido poner un límite a la iniciativa privada: la aparición de una Conciencia Social que genere cambios. Y eso es exactamente lo que el régimen Castrista jamás permitirá.

    [i] Bodega: pequeño establecimiento para le venta de alimentos y licores.

    [ii] Kaosenlared.net; “Reinventando a la Clase Media Cubana” por Claudio Fernández. Viernes, 26 de Julio de 2013 02:42

    gustavo1941 | noviembre 12, 2013 en 12:14 am | Categorías: Uncategorized | URL: http://wp.me/p3uJWu-EX Comentario Ver todos los comentarios Me gusta Unsubscribe to no longer receive posts from masonerialibertaria. Modifica los ajustes de tu correo electrónico en Administrar suscripciones. ¿Tienes problemas haciendo clic? Copia y pega esta URL en tu navegador: http://masonerialibertaria.wordpress.com/2013/11/12/lo-que-la-dinastia-castro-jamas-permitira/

    Roxana Valdivia El Partido Comunista será proscrito como el Partido Nazi.El comunismo ha cometido innumerables crímenes…contra el espíritu…contra la cultura universal y contra las culturas nacionales. Sin embargo, por graves que estás sean…¿qué peso pueden tener frente al asesinato masivo de personas, de hombres, de mujeres, de niños?… Stéphane Courtois

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