09/22/2020

“EL MASÓN DE SIEMPRE, UN SER HUMANO”

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Enviado por ROBERTO GOMEZ ANZA 33.

VV.’.  HH.’.  Soy uno más entre mis iguales.

El compromiso de ser masón es un volver a empezar; ¿Por qué?  Si nos remontamos a nuestro inicio como aspirante a la masonería, las veces que sea necesario volver al cuarto de reflexiones para interiorizar cada uno de los objetos, frases y sentido que nos trae a esta noble Institución, seriamos masones consientes de lo que pasa en nosotros y en nuestro entorno. Es más, creo que cada problema que nos presenta la vida, nos invita a reflexionar. Este proceso está íntimamente ligado con nuestra razón de ser y ubicación en la orden. Así como la marcha del aprendiz se hace paso a paso y la palabra se da letra por letra, nuestro caminar en la masonería está en función de que vayamos resolviendo una por una las interrogantes que encontramos, sino hemos resuelto realmente la primera  incógnita, no debemos avanzar, por que  equivaldría a saltar pasos o a dar la palabra completa; en ambos casos, estaremos equivocados, con la diferencia que mientras no demos bien los pasos o la palabra no tendremos la aprobación de los hermanos, ni podremos avanzar en los grados.

En cambio, cuando no hemos resuelto adecuadamente una pregunta esencial, creyendo que los demás no lo han advertido, continuamos y así, nuestra formación masónica se debilita, se distorsiona y empieza a ser una cadena de errores y de infraternidad.  En la medida en que ganemos grados por acción del tiempo, por necesidad de la logia, por amistad o pseuda fraternidad desarrollada con los HH.’. del Taller, si estos no han corrido de manera igual con nuestra formación masónica, que suele y tiene que ser integral, el problema de ubicación se toma conflictivo.

Si los grados adquiridos están huérfanos de conocimientos y vacios de formación. Si no pulimos convenientemente nuestras piedras, podemos albergar vicios como la vanidad, la pequeñez de espíritu y provocar tiranteces, malestares y antipatías entre los HH.’.

Por el contrario, cuando hemos resuelto el a,b,c, de la masonería y hemos interiorizado y profundizado en los demás elementales conocimientos de nuestra carrera masónica, habremos desarrollado cierta sensibilidad y sentimiento que nos permiten alejarnos de las mezquindades que traemos de la vida profana y difícilmente nos alcanzan:  la vanidad, el autoritarismo, el falso orgullo, la falta de humildad.

Cuando lo emergente está por encima de lo fraternal, o los emergentes por encima de los auténticos masones, el conflicto es permanente, todos sienten que todo está mal y lo que es peor, que no tiene solución o menudo consuelo, que la logia  o la orden, en su sabiduría, tarde o temprano solucionará el problema. Ahí empiezan los razonamientos equivocados y las falacias que nos llevan aprobar propuestas que tarde o temprano tenemos que lamentar, quizá es por esto que muchos de los hermanos aprendices, que están lejos de estas mediocridades y deformaciones masónicas, apenas las perciben, y no vuelven jamás a su columna.  Lamentablemente, algunos compañeros y maestros, también, siguen el camino de la deserción por desilusión, por eso debemos de regresar con la mayor frecuencia al cuarto de Reflexiones y con humildad asumir el papel de aprendiz.

Resolvamos de una vez por todas, la primera pregunta del grado de aprendiz.

Digo resolvamos; no repitamos lo que el ritual dice.

Vivamos, convirtamos la respuesta en cierta, tan verdadera que ningún H.’. nos formule la pregunta ¿sois masón? Sino que todos digan; “Ese H.’. és un masón” tengamos la convicción que mientras a la pregunta ¿sois masón? nosotros proyectemos como respuesta; soy profesional (medico, abogado, ingeniero) militar (general, almirante, mayor) desempeño cargos políticos (congresista, ministro, alcalde), desempeño oficios importantes (gerente, industrial, comerciante) estoy en mala situación (desocupado o en desgracia) soy ex Venerable o soy Respetable H.’. o V.’.M.’. con orgullo de no ser cuestionado. Pero todos estaremos equivocados, empantanados, cubiertos por una tupida venda y nuestra orden, nuestra antigua orden, será, como dijo el poeta, una vieja lira cubierta de polvo en espera que auténticos masones, aquellos que por haber dado respuesta a la primera pregunta del ritual, son reconocidos como tal, la desempolven y saquen de ella los arpegios mas fraternales.

HH.’. Estamos ubicados, a la masonería se viene para ser fraternos, para ser virtuosos, para ser iguales, para  ayudarnos en condiciones de igualdad. Al templo se viene a estar felices y contentos y de la misma manera nos debemos de retirar, llevando con nosotros un cúmulo de aprendizajes a través del ESTUDIO, evitando las desunión, la desilusión, el protagonismo, la intolerancia. Todos tenemos los mismos deberes y las mismas obligaciones. Quien no se ha despojado de títulos y/o posición, no podrá aportar nada favorable en la logia o en la orden.

¡Estemos situados, la profesión, el dinero, el poder, no tienen nada que enseñar a la masonería¡

La masonería si puede enseñarle a la profesión como debe practicarse, al dinero como debe repartirse y al poder como debe ponerse al servicio de todos.

Estemos ubicados, el profano que se inicia no da brillantez a la orden, la orden da resplandor a los profanos que quieren ser francmasones.

Por eso reitero mi invitación a que solucionemos la primera pregunta del ritual ¿SOIS MASÓN? Y respondamos la pregunta con nuestra vida y no con palabras.

Augusto Antonio Gordillo López. A.’. de Maestro Masón

Noviembre 10 de 2008 de la E.’.V.’.

HAY  HERMANOS  QUE  HAN  ENTRADO  A  LA MASONERIA DESDE  HACE  MUCHOS  AÑOS PERO  HASTA  LA  FECHA  LA  MASONERIA  NO  LES  HA  ENTRADO  A  ELLOS.

Grabemos los agravios en la arena

y las gentilezas en el mármol.

SALUDOS  CON  AFECTO.

R. G. A.

«LA  PROSPERIDAD  HACE  AMISTADES,

LA  ADVERSIDAD  LAS  PRUEBA»

Anónimo.