09/19/2020

LA CONSTANCIA

Anuncios

Tomada del Boletín Fraternal. Boletín No.1762- “Año de la Unidad Oddfélica”- 1ro de Diciembre de 2013INDEPENDIENTE ORDEN DE ODD-FELLOWS. GRAN LOGIA DE CUBA

Gran Secretaría: 20 de Mayo No.615, La Habana. CP 10600 Tfno.878-1268. Correo electrónico: ioofcuba@enet.cu

Nombre y cuenta bancaria: Aso Gran Logia de Cuba IOOF, 0621021092070013

Hay personas que fracasan por su inconstancia; no son capaces de afrontar la vida con sus problemas y desafíos. En cambio, los que salen con los pasos airosos son los que son constantes en sus propósitos y resueltos en sus ambi-ciones.

Un individuo que se sobrepuso a las circunstancias y a los embates de la vida fue Benjamín Disraeli, el famoso político y literato inglés. En un discurso pronunciado ante la Cámara de los Comunes, hizo la siguiente declaración; “El éxito se logra cuando hay constancia en el propósito para el cual hemos sido llamados”.

Para Disraeli y para las personas que triunfan el secreto del éxito se encuentra en el esfuerzo y la determinación del individuo. Ese estadista tuvo muchos problemas en la vida, especialmente en su carrera política. Era de ascenden-cia judía y tenía dificultad al hablar, pero perfeccionó su dicción y llegó a ser un gran orador y un político de renombre a pesar de haber sido derrotado cuatro veces. En 1837, cuando la reina Victoria subió al trono, llegó a ser su brazo derecho.

Otro hombre constante en su empresa fue Luis Pasteur. Se dice que un poco después de contrarrestar el letal embate del ántrax, que atacó severa-mente a los pueblos de Francia, se dedicó al estudio de la hidrofobia, ocasio-nada por los perros con rabia. Por algún tiempo ensayó la vacuna antirrábica en el tratamiento de animales contaminados, pero no la había aplicado a ningún ser humano. Un día le trajeron a su oficina a un niño que había sido mordido por un perro con el mal de la rabia, y en ese momento decidió jugarse el todo por el todo, aplicándole el mismo tratamiento que había experimentado con animales. En ese tiempo la hidrofobia era sinónimo de muerte. Pasteur comenzó el tratamiento con cierto temor; cada día le iba inyectando el germen al muchacho y aumentando su dosis hasta completar un período de catorce días. Fue poco lo que durmió el científico en esos días y cuando el joven se mejoró por completo, pudo comprobar que la vacuna había sido un completo éxito.

Un fuerte mazo no es capaz de quebrantar una gigantesca roca como lo hace una simple gota de agua que va cayendo constantemente sobre ella. Muchas veces no es la fuerza la que vence las grandes moles sino las cosas insignificantes que con el paso de los días, de los meses y los años van dejan-do una huella indeleble en la cerviz.

La constancia es una gran virtud. El ser humano que persevera ese es el que sale airoso