09/24/2020

VENEZUELA; ¡PRIMER FRENTE PARA LIBERAR A CUBA!

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Gustavo Pardo

Tras la defunción del llamado “Campo Socialista” hemos visto renacer una nueva versión de la nefasta y perniciosa doctrina marxista-totalitaria; esta vez encubierta detrás del eufemismo conocido como “Socialismo del Siglo XXI”. La nueva versión del viejo modelo stalinista fue formulada desde La Habana en julio de 1990 por el dúo Castro-Lula.

En esta oportunidad, la versión castrista involucraba una estrategia nueva: ascender al poder por medio de elecciones democráticas.  Así es como en 1998 llega Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela, marcando el inicio de una nueva etapa en la confrontación demócrata-totalitaria continental. A partir de entonces, Chávez pone a disposición del Foro de Sao Paulo los cuantiosos recursos económicos de Venezuela; propiciando el ascenso al poder de otros gobernantes de la izquierda latinoamericana, entre ellos a Evo Morales, Manuel Celaya, Rafael Correa y Daniel Ortega. Todos ellos en sus respectivos países han modificado la Constitución para procurar su permanencia en el Poder; a este fin, han acudido a cuantos métodos y artimañas les ha sido posible para obtener el control del Poder Judicial, al Legislativo e incluso al Consejo Electoral.

Aunque Castro fue el ideólogo y creador de la nueva estrategia; debe reconocerse el decisivo protagonismo asumido por Chávez en la expansión de la nueva estrategia; naturalmente, basándose para ello en el uso indiscriminado del patrimonio económico venezolano. Puede afirmarse que todos los regímenes de izquierda que han ascendido al poder en América del Sur, Centroamérica y el Caribe, se han beneficiado de los petrodólares que Hugo Chávez tan generosamente ha distribuido entre ellos. La mayor parte de estos recursos, han sido empleados para corromper a funcionarios gubernamentales, militares y hasta a opositores; sin olvidar el financiamiento a grupos narco-guerrilleros.

Desde el fin del “Campo Socialista” y la Unión Soviética, la invención del “Socialismo del Siglo XXI”, ha resultado el mejor de los soportes que el gobierno Castrista ha utilizado para mantener su hegemonía sobre la Isla e irradiar su ideología al resto del continente. Venezuela es una fuente de ingresos “blandos”,  a la cual el Castrismo no está dispuesto, ni matemáticamente puede, renunciar; por ello la permanencia del chavismo en el poder; llámese Maduro, Cabello, o cualquier otro, resulta vital para la supervivencia de la dinastía Castrista; y por ende, Venezuela es el primer frente en la lucha por democratizar a Cuba.

Este año Maduro apostara por radicalizar el proceso “socialista. El 2014 será crucial para que el pueblo venezolano defina el rumbo a tomar: totalitarismo castro-chavista o la democratización. Puede preverse que el agravamiento de la situación económica interna, provocará severas tensiones sociales en el país que harán muy difícil a Maduro llevar adelante su propósito; hecho que puede provocar una crisis en el aparato gobernante.

Por su parte, la oposición procurará evitar dicho proceso, propósito que puede resultar favorecido por la crisis económica y social que los analistas están pronosticando. Esta eventualidad puede resultar propicia para que la oposición elabore e implemente nuevas y variadas estrategias que determinen un cambio en la correlación de fuerzas actualmente existente. El exilio venezolano puede resultar un elemento determinante en este proceso.

Por su parte, el exilio cubano tiene el deber, y hasta la obligación estratégica de unir sus fuerzas a los hermanos venezolanos; porque además de compartir un mar común; nos hallamos unidos en el mismo propósito de derrotar al enemigo común: el totalitarismo castro-chavista; y, como antes dijimos, en este propósito, Venezuela es el primer frente a derrotar. Cayendo el régimen totalitario en Venezuela, terminan los subsidios al Castrismo y a los demás regímenes autócratas-socialistas del Continente.

Precisamente, un grupo de exiliados cubanos y venezolanos radicados en el Condado Miami Dade; se ha propuesto organizar un Evento que permita elaborar e implementar, una política conjunta de las fuerzas democráticas continentales: El Foro de Promoción Democrático Continental.