09/24/2020

EL NUEVO AÑO Y EL CÓDIGO DE TRABAJO.

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Aimée Cabrera.

La asamblea Nacional del Poder Popular aprobó por mayoría  el texto legal y la creación de una comisión que revisará el estilo de la legislación y el contenido de los aspectos sugeridos por los diputados. El proyecto fue sometido a consultas que tuvieron la participación de más de 2  millones de trabajadores  así como de unos 40 mil colaboradores cubanos en el exterior.

Dicho Código fue modificado en 7 de sus 14 capítulos, y el mismo es considerado por los dirigentes del Gobierno y Estado como “renovador y revolucionario” al ratificar que en su aprobación no solo estuvieron presentes técnicos y juristas sino la masa trabajadora en activo.

Los abogados independientes,  en su relación diaria con el derecho laboral  consideran que es alto el grado de ignorancia de los diputados en esta materia y reconocen que el Derecho Laboral es complejo pues está sujeto a legislaciones que deben conocerse; los diputados en las intervenciones que fueron televisadas demostraron su desconocimiento al omitir temas conocidos que deben tenerse en cuenta, algunos señalados por lo trabajadores en sus debates sindicales por considerarlos obsoletos o incorrectos.

No obstante, la discusión de los trabajadores no fue masiva y se observó por parte de los trabajadores, el no conocer sobre el Derecho Laboral, el no poseer el Código de manera individual para estudiarlo y analizarlo trajo como consecuencia la apatía por parte de estos en sus asambleas.

Apatía que quedó demostrada por la poca preparación de quienes lo ponían en consulta, el desinterés de los obreros cuando se apuraban  por llegar a sus casas debido a lo malo del transporte y la inercia hacia las reuniones sindicales.

El Código de Trabajo a entrar en vigor en el  2014 lo ha  discutido menos de la mitad de los trabajadores partiendo de su experiencia, no de las normativas en beneficio o en perjuicio. Más que antes, con el nuevo Código los trabajadores se van a sentir desamparados, al  prevalecer la injusticias entre empleado, patrones y trabajadores, fundamentalmente  en el sector estatal donde los sancionados administrativamente deben acudir al Órgano de Justicia Laboral y la inconformidad queda en el ámbito administrativo a merced del jefe de quien impuso la medida, limitando la concurrencia a los Tribunales Populares en las  instancia municipal y supremo.

La disciplina del trabajo se recupera cuando el  salario permita –en el sector estatal o privado-  que se le exija al trabajador por la labor que realiza,  posible cuando pueda  vivir él y su familia con el producto de su esfuerzo personal. El Código de trabajo es más atrasado que el anterior. Remite a un Reglamento desconocido.  Regula las modalidades del trabajo por cuenta propia en su relación obrero-patrón, algo que debió hacerse  desde que el sector informal surgió en Cuba.