09/21/2020

A POCAS HORAS DEL CONGRESO.

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Aimée Cabrera.

El XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), único sindicato oficial, está por comenzar. Muchas han sido las entrevistas realizadas a dirigentes sindicales de todos los niveles y a los trabajadores en general. Esta cita contará con  la presencia de más de mil delegados.

Desde las asambleas previas que se hicieron  en los colectivos laborales, se trata de dar la idea de que  se respetan las opiniones de los trabajadores, las cuales han quedado reflejadas en críticas y sugerencias hacia temas obsoletos como la emulación o,  inexplicables como la del salario, el cual está muy por debajo de satisfacer las necesidades diarias y, continúa devengándose en una moneda devaluada; mientras parte de los artículos esenciales deben adquirirse en otra moneda, demasiada cara al cambio establecido.

Es bochornoso que altos directivos sindicales como Ulises Guilarte De Nacimiento, presidente de la Comisión Organizadora del XX Congreso de la CTC  destaque que, solo puede haber un aumento salarial donde haya eficiencia y productividad; cuando hay tantas empresas y organismos que no lo son, por falta de recursos, al desviarse los financiamientos para actividades muy alejadas de las laborales.

En esta etapa se elogia la presencia del trabajador por cuenta propia y su papel en el movimiento sindical, cuando la realidad de la mayoría de  estos trabajadores ha sido agobiante. De los que trataron de subsistir bajo esta modalidad no estatal, son pocos los que quedan. Entre multas de los inspectores, y otras medidas drásticas, han desaparecido buena parte de los servicios que dieron cierto esplendor a las ciudades.

A principios de año, algunos tuvieron grandes pérdidas por dedicarse a la venta de mercancías que de pronto dejaron de ser lícitas. El comentario de la calle apuntaba a que estos trabajadores con buen gusto y modales habían “hecho competencia” a los comercios estatales y tuvieron que cerrar sus negocios. Protestas callejeras espontáneas de estos trabajadores humillados se dieron en varios municipios y provincias.

Otros temas como la seguridad y la salud en el trabajo, quedan pendientes para quienes laboran bajo condiciones  que no son las óptimas y corren el riesgo de contraer enfermedades o accidentarse. Las cartas a las secciones de quejas de los principales diarios muestran las arbitrariedades que se cometen al respecto.

Dos páginas del diario Trabajadores, órgano de la CTC publican la entrevista a Guilarte De Nacimiento en la que el dirigente sindical alaba la vida laboral nacional cuando está supeditada a las orientaciones de los altos dirigentes gubernamentales y al cumplimiento de los Lineamientos del Partido Comunista.

Para él es una gran expectativa “que tengamos un movimiento sindical que goce del reconocimiento de nuestros afiliados”; mientras los que llevan décadas desempeñándose en sus oficios o profesiones recuerdan como el sindicato se caracterizaba por ser  contrapartida de la administración para defender los derechos de los trabajadores.

Los desafíos para el movimiento sindical cubano  están a cada paso. Los dirigentes sindicales se esmeran en unirse a la administración y dejan de ser aliados del obrero; además de seguir con fanatismo u oportunismo todos los planteamientos políticos que centralizan la vida laboral del país.

El  silencio permanece en cuanto a definir como legales a los sindicatos independientes que son considerados organizaciones ilegales. Sus miembros son criticados por la CTC y no se ve, por parte de la Central que, se promueva el acercamiento a los mismos, para que sus miembros puedan tener el lugar que les corresponde.

Fuentes consultadas.

Todo listo, Editorial, Trabajadores, 17 de febrero de 2014, páginas 1 y 16.

Debemos aspirar a un sindicato más combativo, María de las Nieves Galá y Evelio Tellería Alfaro, Trabajadores, 17 de febrero de 2014, Sección Nacionales, páginas 8 y 9.