09/23/2020

CUBA; RESPETO A LA ECOLOGIA?

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CERRADA RECONOCIDA ENTIDAD.

Aimée Cabrera.

El Centro Ecológico Procesador de Residuos Urbanos (Cepru) ubicado en el barrio de Isleta en la ciudad de Guantánamo, perteneciente a la Empresa de Cultivos Varios,  obtuvo reconocimientos nacionales e internacionales desde el año  2000 hasta el 2012 en que fue dirigido por Irania Martínez García.

En la actualidad, Martínez García quien obtuviera el “Premio Defensora del Planeta” de la cadena televisiva norteamericana CNN en el 2007, el de “Excelencia de la Mujer Productora” de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA), y el de “Doble Excelencia de la Agricultura Urbana” entre otros; prefirió cambiar de empleo.

Ahora, como cuentapropista trabaja en su cafetería “Las Tres B: Bueno, Bonito y Barato”,  y da sus opiniones en el reportaje  que realizaran los corresponsales del periódico Juventud Rebelde Lisván Lescaille y Hugo Purón, el cual fue publicado el 12 de marzo bajo el título “Del oro a la basura”.

“Me vi obligada a solicitar la baja laboral… por las incomprensiones y falta de apoyo del sistema de la agricultura en el municipio… siempre quisimos independencia… porque, ciertamente, realizábamos una labor más próxima a Comunales o al Ministerio de la Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma)”, explica la trabajadora.

Más adelante especifica que ellos hicieron “propuestas de autogestión e ingresos” y  “adelantamos ideas para convertirnos en cooperativa que podía agenciarse los desechos en la ciudad o multiplicar los microvertederos  con un saldo social y ambientalista,… solo recibimos la callada por respuesta”, acotó. Según reconoce, dejó esta labor “en contra de su voluntad” y considera que consagró a la misma, parte de su vida, motivo por el que estaría dispuesta a regresar.

En estos momentos los desechos se llevan a otro emplazamiento ubicado en Loma Blanca, y se ha invertido en otra tecnología para recolectar los desechos y soterrarlos. Directivos y trabajadores están de acuerdo en que el cambio ha traído como consecuencia, “la pérdida de lo logrado” en Cepru que ahora cuenta con 4 trabajadores: dos custodios, un jefe y un trabajador encargado de pastorear una veintena de chivos.

Los recursos materiales de la entidad pasaron a otros centros, o se desconoce su paradero. Resulta pues, inexplicable la pérdida del Cepru de Isleta y que trabajadores interesados en el cuidado del medio ambiente no tengan el debido apoyo de quienes no hacen cumplir los recientes Lineamientos, lo cual constituye uno de los tantos frenos que impiden el desarrollo económico y social del país.