09/23/2020

UNA CONVOCATORIA MÁS.

Anuncios

Aimée Cabrera.

Desde mediados del presente, la Central de Trabajadores  de Cuba (CTC) hizo su convocatoria a la jornada nacional por el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores que involucra en la Isla, a buena parte de la población esté o no vinculada a esta organización oficial, la única aceptada por el gobierno.

En el llamado publicado en la primera plana del Granma  del 17 de marzo se puede leer un párrafo donde se describe que el desfile está dedicado a diversos aniversarios de hechos revolucionarios, lo que hace quedar al trabajador en un plano muy por debajo aún, en la celebración del día que le está dedicado.

Al estado y gobierno poco le importa agasajar a   los que día a día, lustro a lustro, y década a década han convertido todo su esfuerzo en lo que ha permitido que, quienes los explotan con míseros salarios y otras violaciones,  puedan mantenerse en el poder.

Interesados los  máximos representantes gubernamentales, en todo lo que pueda traer desarrollo al país, como son  entre otras las instalaciones turísticas y el municipio del Mariel – en la provincia Artemisa – llamado zona de desarrollo integral (más conocido como “zona franca”)  y,  que tal  prosperidad nunca llegue a las capas más bajas del pueblo; los directivos de la CTC- que cumplen con estos preceptos –  exhortan a convertir el próximo Día del Trabajador en una “jornada de júbilo” dentro de los más férreos cánones comunistas.

Todos los cubanos están en la obligación de desfilar. Las organizaciones de masas se encargan de “invitar” a amas de casa, jubilados y estudiantes. Los tiempos han cambiado en cuanto a cumplir con  imposiciones que dan a los invitados foráneos la idea de que los presentes en su totalidad están contentos con su participación. Pero el chantaje continúa para los que tienen buenos empleos o aspiran a los mismos.

Una serie de asambleas de afiliados de los diferentes sectores sindicales,  que han antecedido al Primero de Mayo,  demuestran que quedan muchos aspectos por  cumplir,  por parte de los dirigentes nacionales de la CTC.  A los de niveles intermedios  se les critica su contubernio con la administración, mientras que a los más altos,  algunos no quieran  reconocer  que sean  manipulados por los principales dirigentes nacionales.

A pesar de que  en cada Primero se ve una muchedumbre que pasa por delante de la tribuna presidencial con pancartas, banderas y carteles, ellos no son tal mayoría. En recorridos por cualquier ciudad del país, hay quienes permanecen en sus casas, aludiendo una excusa para no asistir.

En las grandes ciudades como la capital, que es la más  pequeña pero a la vez, la más numerosa, con una población que sobrepasa los dos millones, es evidente que la multitud impresiona, pero lo más impactante es ver las calles y avenidas alejadas de la Plaza llenas de personas que no fueron al desfile y otras que permanecen,  a puerta  cerrada, durmiendo la mañana.