09/20/2020

NO VAMOS A ESPERAR LOS CAMBIOS; PERO, ¡CUIDADO CON EL REGIMEN CRIMINAL DE CUBA!

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Transcripción libre de la ronda de preguntas formuladas por Gustavo Pardo, miembro del Comité Gestor del FPDC a los panelistas durante el desarrollo del Foro “Acciones y Opciones para el Empoderamiento de la Sociedad Civil en Cuba”. El Evento fue efectuado bajo el auspicio del Foro de Promoción Democrática Continental (FPDC), el sábado 28 de junio en el edificio “Rafael Díaz-Balart, de la Escuela de Leyes de la Universidad Internacional de la Florida.

PREGUNTA DE GUSTAVO PARDO: Muy buenos días a todos y muy agradecido por su presencia.

Coincido plenamente con lo planteado con ambas vertientes de una misma causa: todos estamos aquí para buscar soluciones, no confrontaciones.

Mi pregunta va dirigida al Sr. Miyares, y le estoy rogando a Pedro Roig que le dé continuidad a la misma.

Sr. Miyares, en la exposición de Carlos Saladrigas y en la suya, se plantearon aspectos muy interesantes. Saladrigas dice que esto es problema de “estrategias”; y Ud. plantea que “hay una carta con 16 recomendaciones al gobierno de Obama”.

Históricamente, sabemos que el gobierno cubano se ha caracterizado por intervenir las propiedades de los cuentapropistas cubanos, y las de los inversionistas extranjeros. Además, los unos y los otros han sido sometidos a juicios, condenados a prisión por diferentes cuestiones, etc.

Y sabemos que ninguno de ellos ha tenido la oportunidad de acudir a tribunales independientes, capaces de dar soluciones justas a la situación jurídica planteada. Mi pregunta es la siguiente:

Yo veo que Uds. pretenden establecer un sistema de equilibrio, un sistema justo, de centro. Al hacer una propuesta al presidente Obama, ¿Por qué razón no se ha dirigido otra carta a las autoridades cubanas, solicitándoles que implementen modificaciones constitucionales que permita a este proyecto empoderar a la Sociedad civil cubana mediante todas y cada una de la 16 propuestas realizadas al presidente Obama? Muchas gracias.

RESPUESTA DE MARCELINO MIYARES. No existe contradicción entre la carta que se le ha dirigido al presidente Obama y otras cartas que hay que hacer, y dirigir y otras actividades. No hay ninguna contradicción. Sencillamente, en este caso se hace una carta al presidente Obama, porque creemos que este es el momento de hacérsela llegar, no hay contradicción contra lo otro.

El propósito y la estrategia por detrás de esta carta; son la creencia y la hipótesis de trabajo de que la única forma de que se produzcan cambios en Cuba va a ser, no a través de que el gobierno [cubano] lo quiera hacer; sino a través del pueblo cubano y de lo que estamos llamando sociedad civil. No hay otra alternativa.

Y, como decía el profesor Suchliki, para que hayan cambios no vamos a esperarlos; no vamos a sentarnos a esperar a que el gobierno [cubano] los haga. Tenemos que empoderar a esa sociedad civil y hacer todo lo posible porque esa sociedad civil, que está emergiendo, y esas personas que se están liberando económicamente, puedan seguirlo haciendo. Ese es el objetivo y el propósito limitado.

Esta carta no pretende resolver todos los problemas de Cuba. Esta carta lo que pretende es lograr ciertos espacios con todas las personas que se están quedando sin empleo dentro de Cuba; personas que tienen que buscar resolver sus problemas económicos y personas que, resolviendo esos problemas económicos, se hacen más libres. Esas son las personas que pudieran producir cambios [en Cuba]. Nosotros aquí afuera, aunque quisiéramos hacerlo, no lo vamos a hacer.

RESPUESTA DE PEDRO ROIG. Yo estoy de acuerdo en el planteamiento de “ayudar a la sociedad civil cubana”. Creo que es importantísimo, pero hay que ser cuidadosos; al final tenemos que ir como propósito cardinal [para] que ese régimen deje el poder. La estrategia no puede (sin que sea su propósito), contribuir a fortalecer la sucesión. Y ese es el peligro de esta estrategia; subestimar al régimen en la manera de cómo se puede ayudar a la sociedad civil de una forma que nos conduzca en un plazo (sin decir uno, dos o tres años) [para que se produzca un cambio de régimen].

El régimen tiene muchas debilidades, este es un punto débil, pero hay que ser cuidadosos porque es un régimen feroz, que no va a soltar el poder fácilmente.

Tomado de: