09/18/2020

PERMITIR A EMPRESARIOS NORTEAMERICANOS CONTRATAR DIRECTAMENTE A UNA PERSONA EN CUBA; O APOYAR LA CREACIÓN DE SINDICATOS INDEPENDIENES EN LA ISLA.

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Transcripción libre de la ronda de preguntas formuladas por Pedro Pablo Álvarez Ramos, miembro del Comité Gestor del FPDC a Carlos Saladrigas y Jaime Suchlicki, durante el desarrollo del Foro “Acciones y Opciones para el Empoderamiento de la Sociedad Civil en Cuba”. Evento que fue efectuado bajo el auspicio del Foro de Promoción Democrática Continental (FPDC), el sábado 28 de junio en el edificio “Rafael Díaz-Balart, de la Escuela de Leyes de la Universidad Internacional de la Florida.

PREGUNTA DE PEDRO PABLO ALVAREZ RAMOS
Buenos días. Yo fui sindicalista en Cuba, por eso me preocupa esta parte obrera.

En Cuba, como todos saben, desde el mismo año 59, Castro prácticamente intervino la CTC Revolucionaria que se había instaurado en aquel momento. O sea los que tomaron la CTC eran los mismos que militaron en el 26 de julio, sin embargo antes que terminara el año; ya habían impuesto la nueva estructura al estilo de la Unión soviética. Esta es la que se ha mantenido durante todos estos años; o sea, la libertad sindical en Cuba, todos sabemos que no existe.

La libre contratación de la mano de obra, sobre todo en empresas extrajeras está totalmente controlada por el estado; o sea, no es libre. La propiedad privada de los medios de producción, ni siquiera se reconoce. El cuentapropismo se limita a ciertos negocios muy pequeños, muy limitados y muy controlados. O sea, la empresa pequeña y mediana esta vedadas a los cubanos totalmente.

No hay ningún artículo en la constitución cubana que les dé derecho a los cubanos a ser dueño de una pequeña, ni mediana empresa siquiera. El régimen se abroga el derecho a otorgar las licencias de negocios, solo a aquellos ciudadanos que no demuestren una actitud contestataria al sistema. Y de eso tenemos bastantes pruebas, incluso, yo creo que se pueden llenar libros con eso. Se le niega, sobre todo a la oposición.

Además, el monopolio estatal controla, o posee más del 95% de los medios económicos y de trabajo. O sea, maquinarias, herramientas, fábricas y locales; así como la tierra, o sea que esto también afecta al campesinado.

A todo esto tenemos que sumar, que en el año 2008, el gobierno cubano firmó los pactos económicos, sociales y políticos; y aun no los ha ratificado. O sea, ni siquiera ante los organismos internacionales se compromete a cumplir con una cosa tan elemental como son el derecho político, económico y social de una población.

Yo quisiera hacer esta pregunta a Carlos y que también Pedro, Jaime y Marcelino, la amplíen. Bajo las condiciones que he enumerado brevemente, ¿Qué garantías tiene el trabajador cubano de recibir un beneficio económico adecuado y justo, como resultado de las inversiones propuestas en la Carta a la administración Obama, sin que esta gestión incluya un emplazamiento al régimen castrista de crear y respetar las leyes que garanticen independencia sindical y la contratación independiente del control del régimen? Muchas gracias.

CARLOS SALADRIGAS: Obviamente, Pedro Pablo, no creo que reflejaste correctamte lo que dice la carta. La carta no habla de ninguna inversión en Cuba. Sencillamente, la carta habla de facilitar el proceso de inversiones en las pequeñas empresas; cosa que ya está sucediendo en masa. El 80% de la inversión que ha ocurrido en las empresas en Cuba, ha venido de la diáspora; principalmente del exilio de Miami, pero de otras partes del mundo también. Eso está sucediendo de una forma masiva y de una forma importantísima.

Lo que se está hablando en la Carta, es precisamente permitir que un empresario norteamericano pueda contratar directamente a una persona en Cuba para que le haga un trabajo. Por ejemplo; cosa que ya está sucediendo en Miami, muchísimas empresas están contratando programadores en Cuba, porque:
1. son muy buenos.
2. son baratos y trabajan muy bien
3. no requieren presencia física, todo ese trabajo se puede hacer a través del Internet, a través de los medios; y eso está sucediendo ya.

Por ejemplo, que una persona en Cuba, Yoani Sánchez o cualquiera; pueda hacer una aplicación para el IE Phone de Apple, y lo venda en el Apple Store y se pueda pagar una regalía directa a esa persona. ¿Por qué no?

Esas son las cosas que pide la carta. Y, sin embargo, ha habido esta reacción que hemos visto en contra de la carta.

La misma Yoani Sánchez, contó su historia de que ella existe, gracias a un turista italiano, perdón, de unos turistas que venían a tomar clases de español que ella les ofrecía a los turistas que visitaban la Isla de Cuba. Eso fue lo que le dio los recursos para poderse lanzar hacia el bloggismo y desarrollar el blog. Estas actividades, son importantes para el desarrollo de la sociedad civil.

Todas las conversaciones y todo, recaen en el régimen. Vuelvo a repetir, ¿Dónde está la estrategia para ayudar al desarrollo de la sociedad civil cubana? Yo, empresario, yo tengo una serie de estrategias. Esas estrategias tienen que estar acompañadas por un escenario esperado; si no tienes un escenario esperado, no puede haber estrategia. Las estrategias tienen que conducir a algo.

Las estrategias que estamos proponiendo: ayudar al pueblo cubano, ayudar a empujar la pequeña empresa. Dentro de las posibilidades limitadas que hay, ayudar a la sociedad civil a abrirle las puertas al mundo, para que entonces Cuba, cuando decida a abrirse al mercado, se encuentre con estas fuerzas enormes de los mercados. Seguir empujando por los derechos humanos, y están en las recomendaciones nuestras. Buscar una posición multilateral para presionar a Cuba por sus violaciones de derechos humanos.

Esas actividades son totalmente contrarias a las que propone en continuismo; y tienen un escenario de cambio muy claro: causar que en Cuba se desarrolle una sociedad civil, y que esa sociedad civil presione internamente, para que haya más cambios; para evitar que Cuba se desarrolle hacia el oligopolio económico que vemos en una Rusia, en otras ciudades.

Ese, por cierto, es el escenario peor que podemos concebir, y sin embargo es el escenario que más facilita las políticas del continuismo. Y ese es un tema importantísimo para discutir y para tratar: como evitar el desarrollo de un oligopolio económico, tras un proceso de transición, que es inevitable. Porque el régimen, gústenos o no nos guste, en mayor o menor envergadura; está cambiando; porque no le queda más remedio que cambiar y el pueblo cubano, ha cambiado.

JAIME SUCHLICKI.
Yo te voy a dar por sugerencia: primero, que apoyes un movimiento sindical en Cuba, tratando de crear un movimiento como se creó en Polonia con ‘Solidaridad”; requiere recursos. Segundo, que emplaces a las corporaciones europeas que están invirtiendo en Cuba, poniendo anuncios en Le Monde, y en otros periódicos en España y en Inglaterra, diciéndoles que están explotando; que ellos son cómplices de la explotación de los trabajadores en Cuba. Eso cuesta plata, pero es algo que se pudiera hacer.

CARLOS SALADRIGAS
El libro más importante que se ha desarrollado, y Pedro Pablo lo sabe, sobre las condiciones laborales en Cuba, fue pagado y comisionado por el Cuban Study Group. Y lo hizo un profesor español, un jurista español, el profesor Mercader, que por cierto, va a estar aquí en agosto.

JAIME SUCHLICKI. Carlos, pero nadie lo conoce

SALADRIGAS. Pero hemos hecho todo lo posible, hemos publicado el libro, lo hemos presentado, existe el libro; es un tema muy importante. Entre las recomendaciones nuestras, yo creo que hay que abrir, pero una vez que abran, tienes que presionar para condicionar que éticamente, canalizar la inversión en la dirección correcta.

Por ejemplo, yo creo que se debe limitar la inversión en industrias extractivas. Lo peor que le puede pasar a Cuba es el petróleo, y eso lo sabemos tu y yo. Sin embargo, debe abrirse la inversión en otros sectores que fomenten el desarrollo económico del país. Hay muchas alternativas, pero tenemos que despejarnos de concepciones preconcebidas y ponernos a buscar estrategias más efectivas.

Tomado de: