09/26/2020

LA BURGUESÍA CUBANA DEBE RECUPERAR SU ESPACIO

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Transcripción libre de las opiniones formuladas por Andrés Alburquerque, durante el desarrollo del Foro “Acciones y Opciones para el Empoderamiento de la Sociedad Civil en Cuba”. El Evento fue efectuado bajo el auspicio del Foro de Promoción Democrática Continental (FPDC), el sábado 28 de junio en el edificio “Rafael Díaz-Balart, de la Escuela de Leyes de la Universidad Internacional de la Florida.
ANDRES ALBURQUERQUE
Buenos días. Muchas gracias. Yo represento a conciencia cívica, una pequeñísima organización sin fines de lucro, que no es una organización política, que trabaja en diversas actividades, fundamentalmente desde el punto de vista del civismo.

Yo creo que la iniciativa, hemos estado en dos debates televisivos don Carlos y yo, muy respetuosos. Él es una persona conocida, yo no, así que me hizo un gran favor; y él sabe cuál es mi posición.

De todas maneras, yo pienso que es valiente, que ellos han venido, que ellos han planteado su criterio. Otra gente dice cosas y después no se presenta y no da la cara; creo que eso es válido, y no tengo la menor duda del amor por la podría que pueda sentir ni don Marcelino ni Carlos.

De toda manera, la exposición que voy a hacer ahora, una cosita que escribí hace un par de días, se basa en categorías filosóficas y en especificaciones que distan muchísimo de querer ofender al ser humano individual, porque ese no es el objetivo; y yo no soy más cubano que ninguno de los presentes aquí.

Yo escribí una cosa, me acuerdo que en el primer debate que tuve con don Carlos, cuando lo califique de burgués, el como que… eso es la influencia de la semántica castrista, porque en realidad ser burgués… ojala yo fuera burgués; y sobre eso escribí una cosa que se llama”El discreto encanto de la burguesía”, parafraseando a  Luis Buñuel.

En un debate en televisión, mi contrincante deploro el uso que hice de las palabras “burgués” y “burguesía”.  Los miembros de esta clase, no deben de ocultar su pertenencia a la misma, ni de la existencia de un sector dentro de la sociedad, que reúne dichas características. No deben sentir pudor ni embarazos, si no enarbolar sus banderas y asumir su papel clasista, con responsabilidad y orgullo.  Cualquier otra postura, no es más que el llanto del cocodrilo.

La burguesía, a mi juicio, es la sabia de cualquier sociedad moderna. Es el segmento empresarial que corre riesgos y que tome decisiones que involucran la vida de millones de conciudadanos. Una burguesía ciudadana y respetuosa de su propia misión, es el sueño de cualquier país funcional y constituye uno de los elementos sin los cuales la nación cojea, en lugar de avanzar.

En el caso de la burguesía cubana, han faltado, en su gran mayoría, los ingredientes antes mencionados; y es este el motivo fundamental de mi vehemente rechazo a la desafortunada carta de los 40. Su papel es el de formular, de la burguesía, quiero decir la nuestra, la cubana, la domestica; su papel es el de formular iniciativas eficaces, o proponer alternativas plausible y dignas que involucren a los más amplios sectores del pueblo, sin caer en remedios, medias tintas o triquiñuelas, para comprar tiempo en favor de un régimen que no da más, y que cada minuto que transcurre, devora importantes elementos del DNA del aquel esbozo de nación que una vez tuvimos.

Digámoslo con toda claridad, la burguesía cubana, más allá de dignas excepciones, porque las hubo y las hay, abdico a su papel protagónico, en el mismo momento en que con talante racista y miope, no vacilo en colocar un ex gánster a la cabeza de la nación, con tal de deshacerse del negro hombre fuerte que si bien de ángel no tenía un pelo, había traído a su país mucho menos luto y oscuridad que la pesadilla que luego se nos vino encima.

No contentos con ese error, no vacilo en marcharse a disfrutar sus riquezas dejando atrás de si a una masa de abnegados jóvenes y campesinos, con la misión de recuperar la patria que no supieron defender.

Al cabo de más de medio siglo, una vez más, nuestra burguesía llega tarde a la cita; y viste su dril 100; no para recordarnos la Cuba que casi fuimos, si no para engatusarnos hacia la cuba que jamás deberá ser, y para eso confabula su atuendo con el verde olivo y la sotana desteñida, y se erige como vocero de un régimen quien sabe a cambio de cual famélica promesa.

Tuvieron su oportunidad, no mostraron liderazgo, otros quizás lo harán, todavía hay tiempo. La burguesía cubana debe recuperar su espacio, no puede cometer más errores. Yo no discuto para nada la validez del intento de Uds., pienso que es usar cohetes nucleares para un pajarito. El talento, el recurso, la riqueza que Uds., tienen merecen mucho más que medias medidas.

Juntémonos y financiemos a los que están dentro, hagamos cosas, porque a Uds. les sobra talento para eso. Mi respeto.

Tomado de: http://clickeventonline.com/event/politica/140628-ForodePromocionDemocraticaContinental.html