09/23/2020

LA CONSTITUCIONALIDAD EN CUBA; PERO… ¡A FONDO!

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Gustavo Pardo

El sábado 19 de junio tuve la oportunidad de participar en un muy interesante Evento efectuado en el “Graham Center” de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

El Acto tuvo como propósito el analizar y discutir las distintas perspectivas existentes en Cuba y la diáspora cubana, sobre la necesidad y conveniencia de realizar cambios constitucionales en la Isla. La iniciativa del encuentro surge a partir de una propuesta del líder del “Arco Progresista”, Manuel Cuesta Morúa.

Según el Nuevo Herald, Morúa considera que “la misma se fundamentara en una plataforma horizontal”. Así mismo, el diario afirma que dicha iniciativa  “está respaldada por decenas de activistas y más de 50 organizaciones disidentes de Cuba y el exilio en países como Estados Unidos, España, Panamá y Chile”[i].

El evento efectuado en el Graham Center, es la continuación de otros encuentros ya efectuados en el interior de Cuba.

Escuchando las distintas intervenciones efectuadas en el acto, pude percatarme de la importancia que este asunto tiene para que la diáspora y la sociedad civil cubana de dentro de Cuba, puedan encontrar puntos de acuerdo comunes, que les facilite la elaboración de una estrategia conjunta para enfrentar las artimañas continuistas del régimen castrista. ¿Por qué? Veremos.

En el Evento “Acciones y Opciones para Empoderar a la Sociedad Civil cubana”, efectuado el pasado 28 de junio en la Escuela de Leyes de la FIU a iniciativas del Foro de Promoción Democrática Continental (FPDC); una de las mayores inquietudes que constantemente surgía en los intercambios de ideas efectuados durante el transcurso del mismo, precisamente fue la ausencia de garantías constituciones existentes en la Cuba de los hermanos Castros.

Una vez escuchadas las diferentes exposiciones, se pudo apreciar que existían dos vertientes principales:

  1. La reforma de la constitución actual, con elementos de la del 40
  2. implementación de la constitución del 40

Tal vez quedó pendiente el análisis de cómo elaborar una nueva Constitución en Cuba, pero partiendo de cero. Para ello, seria conveniente tener en cuenta las consecuencias y experiencias que con tanta profusión nos ha brindado la historia de nuestros países latinoamericanos.

Al respecto, hace ya algún tiempo, el profesor José Azel escribió un artículo titulado “Nosotros el Pueblo”. En el referido escrito, el profesor Azel decía “Las constituciones de los países latinoamericanos, casi sin excepción, comienzan exaltando el estado-nación o destacando el papel patriarcal de los funcionarios electos. Nosotros, los Representantes del pueblo (…)”. Más adelante, continuada refiriendo “las constituciones pasan entonces a exigir, en insufrible detalle paternalista, qué valores deben mantener la ciudadanía y el Estado”.

Pero Azel sigue exponiendo una realidad que todos los hispanos hemos (y aún seguimos) viviendo; “el pensamiento latinoamericano de gobierno estatista es que el poder debe descansar no en el pueblo, sino en los ilustrados representantes que arrogantemente consideran que ellos saben lo que es mejor para el pueblo”. ¿Alguien lo duda? Mirémonos a nosotros mismos.

Y el escrito finalizaba señalando “la Constitución de Estados Unidos –la más corta constitución escrita– no solamente comienza otorgando todo el poder a “Nosotros, el pueblo”, sino que procede inmediatamente a establecer los límites del gobierno y garantizar las libertades individuales en los siete primeros artículos y en la Declaración de Derechos”. ¡Que contraste!

Resulta evidente la trascendencia que tiene para los cubanos de la Isla, y los de la diáspora, esta iniciativa para hallar un consenso al cambio Constitucional en Cuba. No obstante, me inquieta conocer si en este loable esfuerzo para elaborar una nueva Ley Fundamental para Cuba, estará presente el establecer los límites del gobierno y garantizar las libertades individuales O, por el contrario, se limitaran a más de lo mismo; manteniendo la subordinación del ciudadano al estado paternalista, aunque con palabras y enfoques distintos.

Es preciso reconocer la buena organización del encuentro, así como la absoluta libertad de opinión y el profundo respeto manifestado por los participantes en el mismo a las distintas manifestaciones efectuadas en el transcurso del acto.

[i] http://www.elnuevoherald.com/2014/02/19/1684475/disidentes-cubanos-plantean-hoja.html