09/23/2020

LA USAID Y SUS SOMBRAS

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Gustavo Pardo

En el artículo “LA USAID; LUCES Y SOMBRAS”, había afirmado que los programas implementados en Cuba por la USAID habían resultado en la consolidación del movimiento pacífico y civilista interno en la Isla. Al respecto, sostuve que fueron las acciones efectuadas por los distintos grupos opositores las que han forzado al general Castro a implementar sus tímidos cambios en la Cuba.

No obstante, cuando evaluamos la cuantía de los recursos empleados en estos programas y los cotejamos con la efectividad producida en el terreno, vemos que no todo es de color de rosa[i]. Por tanto, es necesario abordar la otra cara del asunto: las Sombras.

Hasta este momento, los proyectos efectuados con los fondos de la USAID en Cuba, se han centrado en el envío de materiales tecnológicos, visitas de entrenamiento y en el apoyo a programas desarrollados por bibliotecarios, periodistas y bloggers independientes. A lo anterior, últimamente se ha incorporado un proyecto destinado a capacitar a opositores y otros miembros de la sociedad civil cubana en centros educativos estadounidenses[ii].

Como a continuación veremos, estas acciones han estado marcadas por una constante: la ineptitud.

En mis experiencias acumuladas en 13 años de trabajo en Cuba, he podido apreciar que los proyectos del gobierno norteamericano para ayudar a la sociedad civil de la Isla, se desenvuelven en tres escenarios:

  1. Washington
  2. La Florida
  3. Cuba
  4. Washington. Es conveniente aclarar que estos aspectos no se refieren exclusivamente a la USAID, ellas constituyen una práctica usual en la implementación de los proyectos de todas las Agencias y ONGs que han pretendido apoyar la causa de la democratización de Cuba.

Durante la colaboración que realicé con las diferentes ONGs y Agencias internacionales que intentaban implementar sus programas en la Isla, pude apreciar el profundísimo desconocimiento que poseían los coordinadores de dichas actividades de la realidad socio-política que prevalecía en Cuba. No es nada exagerado afirmar que su actitud rayaba en el infantilismo.

El pecado original en que incurrían los diseñadores de estos proyectos, partía del hecho de que sus creadores seguían los patrones generales que se aplicaban a otros países del mundo en desarrollo. No les cabía en sus mentes que Cuba y Corea del Norte son países en los cuales resulta imposible implementar “patrones generales”, porque estos países constituyen la excepción de la regla.

Aunque en las oficinas de la USAID, la Fundación Panamericana y otras entidades radicas en Washington, se escuchan constantes alegatos referentes al control extremo que ejercen las autoridades de la Isla sobre la sociedad cubana; al diseñar sus proyectos para Cuba, estas personas parecen olvidar este aspecto.

Al absoluto control estatal sobre la sociedad cubana, hay que añadirle el auto control que cada cubano ejerce sobre sí mismo. Ello implica que el síndrome de la indefensión adquirida es uno de los aspectos que es necesario tener muy en cuenta al implementar algún proyecto independiente en Cuba. El cubano se siente impotente ante el sistema. Innumerables fracasos (incluyendo el caso Alan Gross), son originados por ignorar este hecho.

Por otra parte, creo que es un error el asumir que la oposición es toda la Sociedad Civil[iii]. En Cuba existe una discreta sociedad civil; naturalmente, con las características propias del régimen tiránico-totalitario en el cual ella se desenvuelve. No obstante, este es un actor social al cual es preciso tener en cuenta.

La Florida. Este Estado es una pieza fundamental en la elaboración de los proyectos norteamericanos hacia Cuba. Para nadie es un secreto lo íntimamente relacionado que se encuentra el caso Cuba con la política interna de los EE UU en este Estado. A partir de ese hecho, se puede apreciar las variaciones en la distribución de los recursos de la USAID, las cuales se transfiere de una a otra organización; de acuerdo a la administración que ocupe la Casa Blanca.

No han sido pocos los cuestionamientos que se han realizado al empleo que estas organizaciones han hecho de las asignaciones recibidas. En los record públicos de gobierno se puede constatar que los fondos dedicados a implementar proyectos en la Isla[iv] son los de menor cuantía.

Los intereses socio-económicos creados en torno a las antes mencionadas asignaciones, constituye uno de los impedimentos más importantes que inciden en mantener la separación y el enfrentamiento entre los grupos más influyentes en exilio. Este hecho, también incide en la falta de creatividad y el inmovilismo existente entre estas organizaciones para enfrentar la dinámica económico-política que internacionalmente está vendiendo el régimen del general Castro.

La Isla. Naturalmente, con estos antecedentes, no se pueden pedir mayores resultados en Cuba. Existen notorias diferencias entre los distintos sectores de la disidencia cubana, pudiendo establecerse:

  1. Las ayudas se ha canalizado hacia las mismas organizaciones y personas de la disidencia. Esta situación origina divisiones y resentimientos entre los grupos más y los menos favorecidos.
  2. Los recursos enviados no ha respondido a Proyectos concretos elaborados en Cuba. Originando acusaciones de corrupción y desvíos de recursos.
  3. No se ha realizado un seguimiento a la distribución y empleo de las ayudas. Todo cae en un vacío, en tierra de nadie.
  4. Para el envío de los recursos se han empleado canales muy poco efectivos.
  5. Las “mulas”. Son rápidamente detectados y neutralizados (hasta convertidos en informantes)
  6. Turistas o viajeros amparados en los Planes de intercambio académicos, artísticos o culturales. Su efectividad es cuestionable, porque son rápidamente detectados. En ocasiones han resultados detenidos, incautados los materiales que portan y (en el mejor de los casos) deportados.
  7. La errática conducta de los viajeros favorece más a los propósitos gubernamentales que a los de la oposición.

Advertencia:

Creo necesario que la USAID, y las otras agencias involucradas en el apoyo a la sociedad civil cubana, al enviar a sus activistas a la Isla les adviertan:

  1. Todo viajero procedente del exterior es un sospechoso.
  2. Si el mismo viajero repite la visita a la Isla, se le considera un enemigo.
  3. Son revisados todos los equipos, materiales, y equipajes en general.
  4. Las residencias de todos los opositores se encuentran sometidas a una constante vigilancia
  5. Serán revisadas sus pertenencias en las habitaciones que ocupen en hoteles o casas particulares.
  6. Serán controladas sus reuniones y con quienes se reúne.
  7. Puede ser interceptado, interrogado, detenido, deportado, etc.

Recomendaciones:

Es necesario que la USAID, y las otras organizaciones que pretendan establecer proyectos en Cuba consideren:

  1. El por qué de la poca efectividad que hasta el momento han obtenido sus programas.
  2. Obtengan información objetiva e imparcial sobre la situación existente en la Isla: Régimen –oposición -sociedad -civil población en general.
  3. Buscar asesoramiento no comprometido con intereses económicos-sectarios.
  4. Preparar y brindar seminarios en Cuba y en el exterior para activistas.
  5. Abrir convocatoria a proyectos elaborados desde la Isla.
  6. Entrenar a activistas para el seguimiento y control de los resultados obtenidos en los proyectos establecido en Cuba.

Creo que en estos momentos existe un movimiento hacia el cambio. Lamentablemente, este movimiento lo está liderando el régimen castristas, no los demócratas cubanos. El castrismo vende una falsa imagen de cambios, apariencia que la comunidad internacional está comprando.

La USAID tiene entre sus objetivos la defensa de los Derechos Humanos y la promoción y expansión de la Democracia en el mundo. Este objetivo no se está cumpliendo en Cuba. O la USAID cambia sus métodos hacia la Isla, o con sus errores se hará cómplice y contribuirá a que la tiranía se establezca definitivamente en Cuba.

[i] Hasta la fecha le han costado a los contribuyentes estadounidenses más de 150 millones de dólares. http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/washington-anuncia-nuevos-fondos-para-asistencia-a-la-democracia-en-cuba-264198

[ii] La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, pagará entre $12,000 y $15,000 de transporte, hospedaje y comida para cada estudiante. La fundación ganó una subvención de $3.4 millones del gobierno de Estados Unidos en el 2011 para ayudar a grupos de la sociedad civil en Cuba, y recibe más de $600,000 de parte de donantes privados cada año. http://www.elnuevoherald.com/2014/01/14/1655486/estudiantes-cubanos-pasaran-un.html

[iii] Se estima que los sectores disidentes y opositores pueden llegar a representar entre un 0.002-0,003% de la población cubana.

[iv] http://sendero-revolucionario.blogspot.com/2011/12/usaid-patrocina-con-35-millones-socios.html