09/19/2020

DIÁLOGO ENTRE CUBANOS. CUÁLES?

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Por: Pablo Aguabella Valdivia. Posted: 03 Aug 2014

Al menos ya no se habla sólo del diálogo entre el gobierno de castro y el gobierno de los Estados Unidos.

Ahora se invita o se sugiere que sean los cubanos los que nos sentemos a intercambiar criterios sobre lo que se debe hacer para dirigir a Cuba hacia la solución de la infinidad de problemas que la aquejan. La estrategia de desviar la atención hacia la confrontación entre USA y Cuba pareciera ceder terreno ante la afirmación – certera a mi criterio- de que “la cosa”e s entre nosotros: los gobernantes y los gobernados. He ahí la cuestión. He ahí el problema. He ahí la traba.

Entre nosotros los exiliados, aunque difícil, se está haciendo un esfuerzo encomiable por encontrar coincidencias, puntos de convergencia y caminos que nos lleven a conclusiones y acuerdos de concenso sobre lo que yo llamaría una hoja de ruta clara, seria y lo más definida posible sobre el qué y el cómo se deben hacer las cosas. Sería excelente que por primera vez, acordáramos un camino y un objetivo central que nos conduzca a una Cuba mejor.

El diálogo entre cubanos debería contar pues con la presencia de todos los que aspiramos a una Cuba donde entre todos, con respeto a la decisión de la mayoría, escojamos libremente a nuestros gobernantes y la forma de gobierno. Cubanos de dentro y fuera de Cuba.

Ese diálogo no sería posible con el gobierno de raúl castro puesto que ha demostrado durante años, que sobre los temas de fondo no hablará, ni accederá a discutir sobre cambios políticos y de visión de la economía y, mucho menos, de la citada forma de gobierno. Castro ha demostrado claramente que solo bajo presión toma algunas medidas contra su voluntad, con el único objetivo de ganar tiempo y mantenerse en el poder. Estoy seguro que alguien más versado que yo, podría abundar sobre esta actitud histórica del castrismo. Sobre la filosofía del paso al frente y ni medio atrás practicada siempre.

Sumado a esto, su actitud ante la oposición pensante y pacífica se ha endurecido aún más. Se multiplican las detenciones arbitrarias, las golpizas, los actos de repudio organizados por la policía y, con especial énfasis, contra las Damas de Blanco en todo el país y líderes como Guillermo Fariñas, Antunez, y Hugo Damián Prieto Blanco. El caso del laureado escritor Angel Santiesteban Prats es otra muestra de la intolerancia del gobierno ante la disidencia y en estos días, han regresado a la práctica de decomisar las cámaras fotográficas y los teléfonos celulares a los opositores, para evitar el constante flujo de información escrita y gráfica de estos excesos oficiales.

Todo esto y más expresan con toda claridad la voluntad oficial de tolerancia cero y de que, tocante a las libertades y los derechos políticos de los cubanos, no hay nada que modificar y mucho menos cambiar.

Es entonces el gobierno cubano un dialogante legítimo, posible, accesible? Los remedos de diálogo que el propio régimen ha organizado äntes con exiliados “moderados”han dado algún fruto ? Pues sí, ellos han ganado tiempo y reconocimiento internacional. El ciudadano nada.

Mientras estemos divididos el castrismo no tendrá de qué preocuparse.

Mi modesta opinión es: Bienvenido el diálogo entre cubanos amantes de la libertad y la democracia procedan de Cuba o del exilio, si este diálogo sirviera para encontrar una plataforma donde quepamos todos y donde se definan los objetivos a alcanzar. Y, como se hace en democracia, se respete la voluntad de la mayoría y se actúe en consecuencia.

Al gobierno que ha llevado a nuestro país a la ruina – estas no son palabras, son realidades palpables y concretas – presión económica y política. Hasta ahora es lo único que le ha hecho retroceder. Por esta posición ante el régimen ya me han tildado de «duro” antes. La verdad es que si hay alguien duro pero en mayúsculas es el gobierno castrista. A las pruebas me remito.

Aprovecho la ocasión para rendir homenaje a los opositores pacíficos y disidentes que a costa de privaciones, sufrimientos, vejaciones y encarcelamientos, han conseguido algunos espacios para expresar sus ideas y denunciar a la dictadura que gobierna nuestro país ya hace más de medio siglo.

No debe hacerse nada sin contar con su participación activa y experimentada. Actuar a sus espaldas, en mi opinión, sería menosprecio y ofensa.