09/21/2020

¿QUE SON LAS DAMAS DE BLANCO?

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Gustavo Pardo

Lamentablemente, por estos días el Movimiento * Damas de Blanco” cubano se halla en el centro de la opinión pública internacional; y particularmente, en la del Sur de la Florida. Digo lamentablemente, porque la causa de tal atención no proviene de un acto glorioso protagonizado por las integrantes de dicho Movimiento, o causado por alguna de las usuales medidas represivas que los aparatos represivos castristas obran en contra de estas mujeres. En esta oportunidad, el foco de atención son actos muy poco edificantes protagonizados por las propias Damas de Blanco y su liderazgo.

Esta penosa situación, y los debates que ha la misma ha originado, tienden a dejar en el olvido las causas que originaron el glorioso nacimiento de este grupo, la eficacia de los métodos empleados durante del liderazgo de Laura Pollán y la brillante ejecutoria del Movimiento ¨Damas de Blanco”, rematado con la recepción de numerosos premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Sajarov. Es indudable que el movimiento femenino conocido como “Damas de Blanco” ha dejado una huella muy profunda en la historia reciente de Cuba; por ello, creo necesario referirme a algunos aspectos que lo marcaron como ¨el diamante más preciado en la corona de la oposición cubana”.

En sus orígenes, esta agrupación de mujeres, no tenía una estructura definida, aunque si estaban muy bien organizadas. Tampoco contaba con un programa político que la enmarque dentro de contexto de alguno de los movimientos opositores isleños.

Resultaba significativo que, aunque carecían de un ejecutivo constituido, sus actividades eran planteadas, discutidas, votadas y acordadas en asambleas en las cuales podían participar con voz y voto todas las integrantes del Movimiento. Los acuerdos eran adoptados por el voto afirmativo de la mayoría de las Damas de Blanco presentes en la reunión.

Desde que se produjeron los nefastos acontecimientos de Marzo de 2003, las familiares femeninas de los presos del ¨Grupo de los 75” comenzaron a acudir a la vivienda de la Sra. Laura Inés Pollán Toledo, ubicada en el número 963 de la calle Neptuno, en el céntrico municipio Centro Habana. Es interesante preguntarse ¿Por qué eligieron de forma espontánea reunirse en dicho lugar? Desde mi punto de vista, atendiendo a las siguientes razones:

  1. Lo céntrico de la vivienda.
  2. El lugar contaba con teléfono
  3. El trato bondadoso, receptivo y abierto de Laura
  4. Las características del liderazgo natural que emanaba de la Sra. Pollán.

En sus inicios, estas mujeres no tenían otro propósito que el compartir las vicisitudes por las que atravesaban, el abandono de no pocos amigos y familiares, las presiones de los aparatos represivos; en fin, se reunían para tomar un café, un te, o lo que hubiese disponible, y consolarse mutuamente.

Fue el domingo 30 de marzo de 2003, el día marcado por la historia para que estas mujeres (aun no identificadas como Damas de Blanco) acudieran a su primera misa en la iglesia de Santa Rita de Casia y escenificaran su primera caminata por la 5ta Avenida, en el reparto residencial de Miramar, municipio Playa. Aunque es cierto que en su primera marcha, ellas se sumaron al grupo femenino denominado ¨Leonor Pérez”; también lo es que dicho grupo muy pronto se trasladó a otras iglesias, dejando el espacio abierto al embrión del Movimiento ¨Damas de Blanco».

El liderazgo ejercido por Laura Pollán hizo posible que el Movimiento ¨Damas de Blanco» fuese abriendo su propio espacio en el contexto de la sociedad civil independiente cubana, logrando el reconocimiento nacional e internacional del mismo como una organización femenina no partidista, eminentemente civilista y abierta a todas las corrientes del pensamiento religioso-político-social que sustentan las distintas organizaciones de la emergente sociedad civil cubana, brindando a todas ellas su apoyo, solidaridad y colaboración, siempre que ello fue necesario.

Las “Damas de Blanco” originales estaban constituidas por los familiares femeninos de los presos del llamado “Grupo de los 75”. Es necesario señalar que muchas de ellas jamás habían participado en ninguna de las actividades disidente u opositora.

Muy pronto, los órganos de la Contrainteligencia comprobaron la inutilidad de las presiones, actos de repudio, detenciones, y otros actos represivos ejercidos en contra de las integrantes de la ¨Damas de Blanco» y sus familiares; ¡ellas se mantenían firme! Entonces, las fuerzas de la Inteligencia castrista comenzaron a maniobrar de forma más sutil y efectiva: acudieron al recurso anti-jurídico conocido como ¨licencias extrapenales”, el cual fue aplicado con preferencia ciertos presos de este grupo, residentes en La Habana.

El resultado de esta práctica incidió a que disminuyese de forma considerable la cantidad de Damas asistentes a las marchas y otras actividades de las ¨Damas de Blanco», llegando a producirse marchas en las cuales apenas participaban entre cinco y diez Damas.

Esta situación obligo a que la Asamblea de las Damas, autorizara la incorporación de un grupo inicial de las que posteriormente serian conocidas como “Damas de Apoyo”. Estas mujeres enfrentaron la represión castrista con igual valor y decisión que las «Damas de Blanco” originales. En este punto, debo referirme a la prevención de Laura por evitar que el movimiento fuera infiltrado por agentes del Departamento de la seguridad del Estado (DSE). Las ¨Damas de Apoyo” no eran admitidas de inmediato, Ellas eran sometidas a un proceso de prueba que podría durar varias semanas; procurando investigar su trayectoria y procedencia. Si puedo afirmar que aquellas primeras ¨Damas de Apoyo» no tenían mucho que ver con la treintena de las ¨Damas» que protagonizaron el bochornoso acto de repudio a Alejandrina García De La Riva.

Esta situación se agravó aún más en el año 2010, cuando otros 52 presos del G-75 fueron liberados como resultado del dialogo Ortega Alamino. Moratinos-Raúl Castro: Se presume que la finalidad de dicho compromiso, no era otro que el de desarticular al Movimiento ¨Damas de Blanco”; y, en particular, lograr que Laura Pollán emigrara a España o a cualquier otro país. Laura Pollán se mantuvo firme, aduciendo que aún quedaban decenas de presos políticos en las cárceles del régimen cubano. Esta decisión, le costó la vida.

Próximamente analizaremos el ascenso de Berta Soler a la dirección de la Damas de Blanco y la transformación ocurrida en la composición del Movimiento.