09/19/2020

EL CONTROL SOCIAL EN LOS REGÍMENES SOCIALISTAS

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Carlos E. Aguilera A., miércoles, 13 de mayo de 2015

Según Avram Noam Chomsky, lingüista, filósofo y activista estadounidense, además de profesor emérito de Lingüística y una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XXI y reconocido por su activismos político, caracterizado por una fuerte crítica del capitalismo contemporáneo y de la política exterior de los Estados Unidos, el elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.

Esta estrategia de la distracción de la cual hace gala el actual inquilino del Palacio de Miraflores, es indispensable para impedir al pueblo interesarse por los conocimientos esenciales, en las áreas de la ciencia, economía, psicología, y cibernética. Chomsky expresa que es necesario mantener la atención del pueblo distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivado por temas sin importancia real. Se trata pues y ello lo pone en  práctica como buen discípulo Nicolás Maduro, quien en sus frecuentes apariciones televisivas pretende mantener a sus acólitos, ocupados todo el tiempo sin tregua para pensar, de vuelta a la granja como los otros animales, que cita Chomsky refiriéndose a un documento fechado en mayo 1979 y encontrado el 7 de julio de l986 en una fotocopiadora IBM, comprada en una subasta de material militar, y que trata sobre un “club de reflexión” que reúne personas extremadamente poderosas del mundo de las finanzas, economía, política, fuerzas armadas y de los servicios secretos de los Estados Unidos.

Un  país que como el nuestro, se encuentra inmerso en una difícil batalla por subsistir, debido a los graves problemas sociales, políticos, económicos y éticos que confronta, como consecuencia de las erráticas políticas de un régimen que con todos los recursos habidos durante los últimos 16 años, lejos de encumbrarlo a la cima del éxito lo ha llevado al borde de un profundo precipicio, que los más calificados economistas califican de insostenible, pero para quienes detentan el poder es una de las naciones más estables, pero, no se arredran en crear problemas para luego ofrecer soluciones, que nunca aparecen.

Otro de los métodos que refiere Chomsky y que denomina “problema-reacción-solución”, consiste en crear una “situación” prevista para causar cierta reacción en el pueblo, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar.

De allí el grito de guerra de Maduro, que se ha convertido en un lugar común: “la democracia socialista es del pueblo y para el pueblo, y este es el que manda”. Por eso, deja que se desenvuelva e intensifique la violencia urbana, para que el pueblo, sea el demandante de leyes de seguridad y políticas, en perjuicio de la libertad. O también como lo está haciendo en los últimos meses, crear una crisis económica para que sea aceptado como un mal necesario, que conlleva el retroceso de los derechos sociales.

La estrategia de la gradualidad que también refiere Chomsky consiste en hacer que se acepte una medida inaceptable y ello se aplica gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Vale decir, el ejemplo del aumento de la gasolina, pues de esta manera se hacer creer que las condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberales), fueron impuestas durante las décadas de los años 1980-1990.

Maduro es un fiel discípulo de Chomsky, pues sus teorías las aplica al pie de la letra, como la de diferir las medidas a adoptar, a fin de hacer aceptar una decisión impopular y presentarla como “dolorosa y necesaria”, y de esta manera obtener la aceptación pública en el momento que ésta sea aplicada. De esta manera es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente y luego, porque el pueblo, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo marchará mejor mañana”, y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Con ello se da más tiempo al pueblo, para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

Pocas veces, este columnista se ha recreado con programas y producciones (¿) que transmiten los canales televisivos en manos de un estado con el más absoluto poder mediático que conozca la historia venezolana  Cuando esto ha ocurrido, hemos observado que la mayor parte de la publicidad oficialista que en ellos transmiten, la intención o propósito está manipulada y para ello utilizan discursos, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Según Chomsky, cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantil. ¿Por qué?. De seguidas explica que si uno se dirige a una persona como si tuviese la edad de 12 años o menos, entonces en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico.

“Yo amo al Comandante eterno”, “Estoy dispuesto a dar la vida por la revolución socialista”, “El imperio es el causante de esta guerra económica”, “Fuera los apátridas, burgueses y traidores a la Patria”, son las consignas que cual vomitivo expelen a diario los fanáticos y enfermizos seguidores de la mal llamada revolución socialista y bolivariana del siglo XXI, víctimas de una clásica técnica utilizada por los regímenes comunistas, que les causa un corto circuito en el cerebro y les impide hacer un análisis racional  con sentido crítico. La utilización del registro emocional –según Chomsky – permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o simplemente a inducir a extraños comportamientos, como los que ahora se observa a menudo en los llamados colectivos, que hasta han marcado su propio territorio, dentro de un estado  que se convierte en cómplice de los desmanes que estos perpetran.

El régimen que preside Maduro utiliza el aspecto emocional mucho más que la reflexión y pretende mantener al pueblo en la ignorancia y mediocridad, desconociendo que en los últimos años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos públicos y aquellos poseídos y utilizados por los gobiernos que se califican como socialistas, gracias a la biología, neurobiología y la psicología aplicada, que permite identificar en la mayoría de los casos, su interés por mantener el control sobre los individuos, o en otros términos sobre la sociedad.

Carlos E. Aguilera A.,

careduagui@yahoo.com, @_toquedediana

Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)

Tomado de http://elrepublicanoliberal.blogspot.com/2015/05/carlos-e-aguilera-el-control-social-en.html