MARIA ELENA REYES AVILA; PROMOTORA DE REALIDADES.

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Gustavo Pardo

En las últimas semanas hemos estando recibiendo informes y comunicados desde Cuba que aluden a un hecho hasta ahora prácticamente desconocido en el mundo fraternal universal: la existencia y pujanza del movimiento Acacista cubano.

Pero, ¿Qué es el Acacismo? ¨La Orden Hijas de la Acacia, es una Institución netamente femenina, independiente y autónoma, con palabras rituales y signos sui generis, sin embargo hace suyos los principios básicos de la Masonería Universal  que son: Libertad, Igualdad y  Fraternidad.  Defendiendo como los masones las causas justas, el laicismo estatal;  contribuyendo al triunfo de la justicia, la libertad y la democracia.  Luchando incesantemente por el esclarecimiento de la verdad, combatiendo el vicio y exaltando la virtud”[i].

Esta Institución fraternal femenina cubana, es conocida en Cuba y ciertos países de Centro América; no obstante, dicha Asociación es absolutamente desconocida en el resto del Orbe, debido a las restricciones gubernamentales existente en Cuba en lo referente al uso del Internet y las redes sociales.

ANTECEDENTES.

La Orden Hijas de la Acacia fue fundada el día 21 de marzo de 1937, en el edificio que comparten el supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba y la Logia Washington. En esa oportunidad, quedó fundada la Filial #1. En la ceremonia participaron treinta y una damas.

La ex Gran Gentil Mentora, respetable hermana Josefina Echemendía Sánchez asegura ¨Fueron sus grandes colaboradores en la ingente obra: el Hno. Roger Fernández Callejas, el Hno. Coronel Lino D’ou, (…) y el Hno. Dr. Miguel  Ángel Valdés, los dos últimos moran ya en el Eterno Oriente.

Desde sus inicios, la Orden ¨Hijas de la Acacia” actuó en plena concordancia con los principios masónicos de Libertad, Igualdad, Fraternidad, Justicia y Laicismo, que son fundamentos de la Masonería y consustánciales a la democracia.

El entusiasmo de las Acacistas se hizo notar de inmediato en el entorno fraternal y social:

  1. mantienen relaciones fraternales con numerosas logias masónicas,
  2. participando y colaborando en la realización de sus actos públicos[,
  3. brindando sus conocimientos profesionales en las escuelas y aulas gratuitas que auspician las logia a través de todo el país
  4. Auxiliando como médicos y enfermeras a los ancianos hospedados en el Asilo Masónico
  5. Como voluntarias en las campañas anuales efectuadas por la ¨Liga Contra el Cáncer” y la ¨Liga contra la Ceguera”, etc.
  6. Confeccionaban y donaban canastillas a las familias pobres,
  7. Participaban en la entrega de uniformes y calzados escolares a los estudiantes necesitados. Etc.

La ingente labor fraterno-social llevada a efecto por la nueva Orden, muy pronto les ganó el reconocimiento y la admiración de los masones cubanos, quienes se afanaron por auspiciar la fundación de filiales Acacistas en sus logias.

Pero, muy pronto la fecunda actividad de las Acacias cubanas trascendió las costas de la Isla, fundándose filiales en Panamá, Guatemala y en Costa Rica; todas ellas dependientes del Gran Consejo u órgano superior y regente del Acacismo.

No obstante, este vertiginoso desarrollo quedó detenido en 1959, fecha en la cual se estableció en la Isla la regencia de una ideología marxista-leninista.

Gradualmente, las filiales Acacistas fueron cerrando sus labores en todo el país. La pocas que quedaron, se concentraban en La Habana, Santiago de Cuba y las otras capitales de provincia.

CAMBIO TRASCENDENTAL.

¨Hijas de la Acacia”, porque en dicha oportunidad la Lic. María Elena Reyes Ávila resultó electa para presidir los destinos de la Orden. De inmediato, la nueva Gentil Mentora comenzó a trabajar en la revitalización de la Asociación.

Durante los primeros tiempos del gobierno de la nueva Gran Gentil Mentora, su labor estuvo marcada por la prudencia, la fraternidad y la sensibilidad. Ella no quería herir la sensibilidad ni el prestigio de quienes le habían antecedido en el cargo; no obstante, María Elena sabía que había adquirido un compromiso con sus hermanas, con la Orden y con la Masonería en general: el trabajo estaba frente a ella, ¡y lo iba a realizar!

Al respecto, en su autobiografía la propia María Elena nos dice ¨Cuando comencé como Gran Gentil Mentora, existían 17 logias ¨Hijas de la Acacia” en Cuba. En este momento de 35 logias en el país.

Pero además, la obra doctrinal de la Institución se vio fortalecida con la fundación de la ¨Academia Cubana “de Altos Estudios Acacistas. Además, resulta notable el incremento de los trabajos históricos, culturales y didácticos que se imparten en todo el país por parte de las distintas Comisiones de trabajo de la Orden.

La nueva Gran Gentil Mentora no se detiene en lo alcanzado, ella está convencida que en cada ciudad cubana debe existir una logia Acacista.

[i] Artículo 3 de la Constitución Acacista.

[ii] Calle Jovellar # 164 e/San Francisco y Espada. Municipio Centro Habana. La Habana. Cuba.

[iii] Actualmente, Logia 1, radicada en el edificio del Gran Templo Nacional Masónico.

[iv] Palabras pronunciadas por la hermana Josefina Echemendía  Sánchez, Gran Oradora del Gran consejo de las hijas de la acacia, al conmemorarse el 40 Aniversario de la fundación de la Filial No. 1, en acto celebrado el día 23 de Abril de 1977.

[v] Miguel. A. Valdés, autor de le letra del himno Acacista y del estudio investigativo ¨Martí Mason”.

[vi] Tenidas Blancas.

[vii] Hoy Asilo ¨Llansó”.

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