09/21/2020

Las 12 medidas de Obama están a la espera de su aplicación

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Capdevila, La Habana, Osmar Laffita, (PD) Como resultado de la conversaciones de los gobiernos de los Estados Unidos (EE.UU) y Cuba, el 17 de diciembre de 2014 el presidente Barack Obama anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países y ese mismo día dio a conocer un conjunto de medidas para eliminar varias prohibiciones contenidas en la ley del embargo económico que desde 1962 Washington mantiene contra el gobierno cubano.

En consecuencia con el anuncio del presidente Obama, los departamentos de Comercio y Tesoro dieron a conocer un paquete de 12 medidas, que entraron en vigor el 16 de enero.

Una de las medidas está dirigida a facilitar los viajes a Cuba, lo que implicará la ampliación y las prestaciones de los servicios de las agencias de viaje y aerolíneas radicadas en territorio de los EE.UU.

Las medidas también contemplan el aumento de los límites de las remesas, la autorización del funcionamiento de instituciones financieras con miras a abrir cuentas en territorio cubano, así como autorizar ciertas transacciones con ciudadanos cubanos que residen fuera de Cuba.

Como un gesto de buena voluntad de la Casa Blanca hacia el pueblo cubano dichas medidas fueron puestas en vigor antes de las rondas de negociaciones que los dos gobiernos sostuvieron los días 21 y 22 de enero con miras a normalizar los vínculos bilaterales que permanecieron interrumpidos durante más de 55 años.

Los medios oficiales, en cumplimiento de las órdenes recibidas del Departamento Ideológico del Partico Comunista, hasta ahora no han dado a conocer al pueblo cubano detalles relacionados con estas medidas, a pesar de lo beneficiosas que pudieran resultar.

Después de transcurridos 8 meses de la puesta en vigor de dichas medidas, el pueblo cubano lo único que ha podido conocer de ellas fue lo expresado por el presidente Raúl Castro en su discurso en la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericano y Caribeños (CELAC), celebrada en San José, Costa Rica el 28 de enero, cuando sin entrar en detalles, dijo: “Hemos seguidos con atención el anuncio del Presidente de los EE.UU de algunas decisiones ejecutivas para modificar ciertos aspectos de la aplicación del embargo”.

Más adelante, Raúl Castro, con la deliberada intención de confundir y sembrar la incertidumbre en la población y al mismo tiempo contentar a los sectores del gobierno y del Partido Comunista contrarios al acercamiento con el gobierno norteamericano, dijo: “Las medidas publicadas son muy limitadas. Persisten la prohibición de créditos, del uso del dólar en nuestras transacciones financieras internacionales, se impiden los viajes individuales de norteamericanos bajo licencia para los llamados intercambios pueblo a pueblo, se condiciona estos a fines subversivos y se impide también que viajen por vía marítima”.

Fue bastante distorsionada la versión brindada por el presidente cubano de las 15 medidas ejecutivas tomadas por el presidente Obama.

La mayoría de los cubanos están ajenos a los detalles y trascendencias que encierran cada una de dichas medidas. Como no han podido leerlas, no tienen la posibilidad de evaluarlas y determinar si realmente son perjudiciales a la soberanía y a la libre determinación.

Los viajeros procedentes de los EE.UU ya están autorizados a utilizar tarjetas de créditos y débito en Cuba, pero esto todavía continua pendiente de ser puesto en práctica.

Las agencias de viajes y compañías aéreas radicadas en territorio norteamericano ya están autorizadas a prestar servicios de viajes sin necesidad de una licencia específica, es decir, a realizar vuelos regulares, pero la Aviación Civil cubana no ha respondido al respeto

A los residentes en los EE.UU. que viajen a Cuba, a su regreso se les autoriza importar bienes para uso personal por un monto de 400 USD y 100 USD en bebidas alcohólicas y tabaco, respectivamente. Tal medida se ha reflejado en el crecimiento de las ventas de estos artículos tan codiciados y demandados en los Estados Unidos.

Hasta el momento no se han concretado los intentos de las compañías norteamericanas autorizadas de establecer instalaciones de telecomunicaciones en Cuba que faciliten a los cubanos comunicarse con los EE.UU y el resto del mundo con la mayor inmediatez y a un costo mínimo, previo a un acuerdo con la Empresas de Telecomunicaciones de Cuba S.A.(ETECSA).

Tampoco el gobierno cubano ha autorizado a compañías radicadas en los EE.UU con licencia de excepción a comercializar en el territorio cubano dispositivos empleados en la Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC).

Tal política que aplica ETECSA responde a los planteamientos hechos por el vice presidente del Consejo de Estado, José Ramón Machado Ventura, al periodista Yuniel Labacena Romero, de Juventud Rebelde. Cuando el periodista le preguntó si Internet puede reblandecer ideológicamente a los jóvenes, Machado Ventura respondió: “Todo el mundo sabe por qué en Cuba no hay más Internet, porque ello tienen un alto costo. Existen algunos que nos la quieren dar gratis, pero no lo hacen con el fin de que el pueblo se comunique, sino con el propósito de penetrarnos”.

Recientemente, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla se refirió a las 15 medidas puestas en vigor por los departamentos de Tesoro y Comercio de los Estados Unidos.

Rodríguez Parrilla, en la conferencia de prensa del pasado 17 de septiembre en la que informó de la visita del gobernante cubano a Nueva York para asistir a diversas actividades de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre ellas la celebración del l 70 aniversario de la organización y la Cumbre que considerará la Agenda de Desarrollo Post 2015, al abordar el asunto de las medidas tomadas por la Casa Blanca en relación con Cuba, que están vigentes desde enero, dijo: “Las medidas que el gobierno de los Estados Unidos ha adoptado hasta este minuto, solo modifica la aplicación de algunos pocos aspectos del bloqueo. Es sabido que el presidente de los Estados Unidos conserva facultades ejecutivas que le permitirían modificar sustancialmente su aplicación”.

Machado Ventura y Bruno Rodríguez han dejado bien claro, que para el gobierno cubano las 15 medidas no son las que a ellos les interesan, y por tanto, no se sienten obligados a dárselas a conocer a la población. Para el gobierno cubano lo esencial es que el presidente Obama aplique las facultades ejecutivas que posibiliten llevar el embargo prácticamente a cero y de facto convertir en letra muerta las leyes Torricelli y Helms-Burton, sin que el Congreso tenga participación en tan complicado asunto, algo realmente descabellado y fuera de toda lógica legislativa. Es una postura de todo o nada. Al régimen le importa un bledo la opinión que sobre este asunto tiene la población cubana.

De implementarse las 15 medidas, los más de medio millón de personas autorizadas a ejercer la actividad privada podrían ver ampliados sus negocios e incrementada su capacidad para emplear a miles de trabajadores que hoy sobran en las infladas plantillas de las empresas estatales. Al mismo tiempo se hubiese producido un salto cuantitativo en el acceso a Internet, la televisión digital y por cable y la telefonía móvil llegaría a un mayor número de cubanos y con mejor calidad.
origenesmadiba@gmail.com; Osmar Laffita

Publicado en Primavera Digital en Cuba (Tercera Etapa)