07/09/2020

«Los 72 Nombres de Dios»

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 La ilimitada luz divina posee innumerables aspectos. Para la Kabbalah son especialmente 72 de ellos, mejor conocidos como los 72 Nombres de Dios, los cuales están formados por la combinación de 3 letras hebreas. Cada uno de ellos representa una energía divina que brinda ayuda a la humanidad e ilumina las diversas facetas de la vida del ser humano. Para conectarnos y traer a nuestra vida diaria estas energías, basta con mirar las letras y visualizarlas después con los ojos cerrados.

*Recuerda que el hebreo se lee de derecha a izquierda.

 
La historia de Moisés y el Mar Rojo es muy bien conocida por todos. Lo que no se sabe es que una tecnología punta está codificada y oculta en la historia bíblica. La tecnología se llama: «Los 72 Nombres de Dios», y es la llave para apartar de ti la depresión, el estrés, el estancamiento de ideas, la enfermedad y otros problemas físicos y emocionales.
Los 72 Nombres de Dios no son «nombres» en el sentido ordinario. Ellos representan la conexión infinita corriente espiritual que fluye a través de las realidades de la vida. Cuando juntas esas tres fuentes de poder (las tres letras de cada nombre) y las unes correctamente, adquieres la capacidad de controlar y transformar positivamente tu mundo entero.
Ahora por primera vez en un solo volumen, Yehudá Berg muestra como podemos experimentar esta revolución, explica los nombres y cómo aplicarlos como la máxima herramienta para tu bienestar físico y emocional de cada día.
Los 72 Nombres representan un vehículo singular para ayudarnos a nosotros mismos. Los 72 Nombres de Dios son la mejor píldora para toda y cualquier cosa que nos aflige porque llega al nivel del ADN de nuestra alma.
¿Quién es Yehudá Berg?
Es reconocido internacionalmente como autoridad líder de Kabbalah. Es autor del Best Seller, «El Poder de la Kabbalah».
Yehudá Berg enseña en los centros de Kabbalah y juega un papel coadyuvante al hacer disponibles y accesibles la sabiduría y las herramientas de la Kabbalah a millones de personas a nivel mundial.
En el prefacio del libro «Los 72 Nombres de Dios», Yehudá nos dice: -«No aceptes ciegamente o como un acto de fe ninguna de las lecciones o la sabiduría presentada en este libro. Somete a prueba todo lo que aprendas. Repasa los 72 Nombres de Dios y aplica su conocimiento y su poder en la vida real. Los resultados tangibles deben ser tu única norma cuando midas la potencia de este libro..»-

El Poder de los 72 Nombres de Dios opera estrictamente a nivel del alma, no a nivel físico.
En vez de estar limitada por las diferencias que dividen a la gente, la sabiduría de los nombres trasciende las antiguas batallas de la humanidad y los sistemas de creencias para ocuparse del lazo común que une a todas las personas y a todas las naciones: el alma humana. 

Los kabbalístas fueron claros acerca de este asunto: debes ofrecer amor incondicional y Luz verdadera a tus amigos e incluso a aquellos que percibes como tus enemigos si quieres recibir paz y serenidad en tu propia vida. Debes ver el alma de la otra persona y conectarte con ella.

La razón es que el amor incondicional y la luz verdadera penetran inmediatamente en el alma de la otra persona, despertando amor y luz en retorno. Si se cumple con esto, todas las formas de odio, conflicto y hostilidad deben desvanecerse.

En el momento en que tu vista toque los 72 Nombres de Dios, se encenderá una luz espiritual y brillo inimaginables. Esta luz hace que tu alma se inflame, desvanece la oscuridad que es tu ego.

¿Cómo usar los 72 nombres?

La secuencia de las 3 letras que forma cada uno de los 72 Nombres opera a semejanza de un cable que transmite diferentes mezclas de energía a nuestro mundo físico.

Las 3 letras significan 3 fuerzas: carga positiva, carga negativa, cable a tierra.

Esta estructura crea un circuito de energía que canaliza con segurar la corriente espiritual a tu vida.

Cuando meditas en las diferentes secuencias de tres letras, una influencia espiritual particular se transmite directamente a tu alma.

Sin embargo, existen 2 requisitos que deberás cumplir antes de poder activar el poder de los 72 Nombres:

1.Convencimiento de su poder
2.Un entendimiento de la influencia particular que irradia de cada Nombre
3.Una acción física correspondiente para activar su poder

Así que el asombroso poder de los 72 Nombres de Dios es generado por una elegante fusión de poder espiritual y una acción física que le sigue.

*Yehudá Berg. «Los 72 Nombres de Dios (Tecnología para el Alma)

La primer casilla está en la parte superior derecha, y la numeración de las mismas es de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo. La última casilla se encuentra en la parte inferior izquierda, esto te guiará al momento de numerar cada cuadrado. Son 8 nombres en cada línea, 9 líneas en total:

            8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1
16, 15, 14, 13, 12, 11, 10, 9
24, 23, 22, 21, 20, 19, 18, 17
32, 31, 30, 29, 28, 27, 26, 25      Se medita con un nombre a la vez.
40, 39, 38, 37, 36, 35, 34, 33
48, 47, 46, 45, 44, 43, 42, 41
56, 55, 54, 53, 52, 51, 50, 49
64, 63, 62, 61, 60, 59, 58
72, 71, 70, 69, 68, 67, 66, 65

Las letras hebreas se escanean de derecha a izquierda, y la pronunciación ya está escrita para pronunciarlo normal, como si las estas leyendo de derecha a  izquierda y se visualizan en este sentido también:

1: vav hei vav «Viajar en el tiempo» : Cuando queremos deshacer «crímenes» pasados para que se desvanezca los efectos dolorosos en nuestras vidas y en la vida de otros.
2: yud lÁmed yud «Recuperar la Luz»: Cuando nos encontramos atascados y nuestras reservas de energías están vacías.
3: sámej yud tet «Hacer Milagros»: Transformar situaciones.
4: ain lÁmed mem «Eliminar pensamientos negativos»: Para controlar nuestra mente y enfocarnos en lo que pensamientos.
5: mem hei shin «Curación»: Para curar y sanar todas las formas de enfermedades.
6: lámed lÁmed hei «Poder Soñar»: Nuestro universo físico no es todo lo que hay. Estas otras dimensiones son accesibles en diferentes maneras, una de las cuales es a través de nuestros sueños.
 
7: álef caf álef «El ADN del alma»: De regreso al ADN de nuestra vida para encontrar el verdadero equilibrio y orden.
8: caf hei tav «Desactivar la energía negativas y stress»: Cuando nos encontramos en lugares donde fluyen energías negativas; con personas que irradian oscuridad, rabia u odio, cuando la presión se incrementa.
9: hei zain yud «Influencias Angélicas»: El universo es visto con ambas fuerzas angelicales positivas y negativas. Los ángeles entran y salen de la existencia por nuestras palabras, pensamientos y acciones.
10: álef lámed dálet «Protección contra evidias»: Protección contra la fuerza negativa destructiva, el mal de ojo…
11: lámed álef vav «Disipar el mal»: neutraliza las fuerzas negativas en nuestro entorno.
12: hei hei ain «Amor Incondicional»: Es un arma de Luz para eliminar todo tipo de oscuridad, en nosotros mismos y en los demás.
13: yud zain lámed «El cielo en la tierra»: Atraer la paz y el bienestar a este plano.
14: mem bet hei «Pacificar»: La violencia, aun cuando es justificada, es meramente combatir la oscuridad con más oscuridad.
15: hei resh yud «Visión clara»: Las vendas en tus ojos son eliminadas.
16: hei kof mem «Eliminar la depresión»: Otorgar la fuerza emocional.
17: lámed álef vav «Escarpar de Ego»: Liberarnos de nuestra naturaleza reactiva, de la esclavitud del ego que nos bloquea.
18: caf lámed yud «Fertilidad»: Este nombre es el ADN espiritual de la fertilidad.
19: lámed vav vav «Comunicarse con Dios»: Este nombre nos ayuda a eliminar toda interferencia que nuestra negatividad genera impidiendo la comunicación con el Mundo Superior.
20: pei hei lámed «Vencer las adicciones»: Este nombre te asegura la victoria sobre cualquier adicción que tengas y sobre el ego.
21: nun lámed caf «Erradicar la plaga»: Las plagas actuales (tabaquismo, contaminación, hambre, sequías, Sida, crímenes, etc). Este nombre es el antídoto.
 
22: yud yud yud «Detener la atracción del mal«: Cuando atraemos personas negativas a nuestra vida que nos debilitan, este nombre extingue la energía negativa y restablece la Luz espiritual perdida a través del contacto con una persona negativa.
 
23: mem lamed hei «Compartir Luz«: En presencia de la Luz no puede haber ni oscuridad ni maldad. Al compartir la sabiduría encendemos la Luz en la oscuridad de nuestro mundo.
24: jet hei vav «Celos»: Las palabras hirientes, los celos y pensamientos envidiosos tienen un efecto negativo sobre el reino espiritual y a su vez, genera sufrimiento personal y global.
25: nun tav hei «Decir la Verdad»: Ser amorosamente honestos, decir la verdad y aceptarla de nosotros mismos para crear unión, no separación.
26: hei álef álef «Restaurar el Orden»: El valor numérico de este nombre es 7. Hay una correspondencia con las Siete Dimensiones Superiores que interactúan directamente con nuestro mundo físico (arco-iris, escala musical, mares, continentes, días de la semana, etc.). Este nombre trae el equilibrio, la armonía.
 
27: yud resh tav «Bendición Financiera«: Cada cual que viene a este mundo debe escoger a un «socio silencioso»___La fuerza de la oscuridad o la luz.
28: shin álef hei «Alma gemela»: Tú atraes la otra mitad de tu alma (pareja, amistades, socios, etc.) y todas tus relaciones mejoran.
29: resh yud yud «Eliminar el odio»: Al limpiar el odio de nuestros corazones, podemos remediar todos los problemas del mundo.
30: álef vav mem «Despertar Compasión»: Para construir un puente con el Mundo Superior primero hay que hacerlo con la gente que hay en nuestra vida, amigos y enemigos. Debemos reparar las malas relaciones que haya en nuestra vida.
31: lámed Caf bet «Concluir lo iniciado»: Usa este nombre cada vez que quieras rendirte…..
32: vav shin resh «Recordar»: Para romper el ciclo de cometer una y otra vez el mismo error, confrontando ese error hasta lograr aprender la lección y eliminar en nosotros el rasgo negativo.
33: yud jet vav «Iluminar el lado oscuro»: Cuando permitimos que la Luz espiritual brille en nuestras vidas, revela cualquier rasgo egocéntrico que mancha nuestra naturaleza.
34: lámed hei jet «Olvidar el Ego»: El ego nos impide tener los anhelos verdaderos que convocan al Árbol de la Vida. Somos nuestros peores enemigos. Permite que la Luz entre y haga el trabajo.
35: caf vav kof «Energía sexual»: Cada vez que lo masculino y femenino se unen en el amor, nuestro mundo físico se une al Mundo Superior, trayendo Luz a toda existencia, sin deseos egoístas.
36: mem nun dálet «Eliminar el Miedo»: Arrancar de raíz todo tipo de miedo para que no te obstruya tu camino.
37: álef nun yud «El Cuadro Completo»: Significa comprender el propósito detrás de un problema, ver la Luz potencial más allá de toda situación, las bendiciones ocultas en los obstáculos y retos a los que nos enfrentamos de manera proactiva.
38: jet ain mem «Sistema de Circuitos»: Recibir para compartir crea circuitos, flujo de bendiciones en nuestras vidas. Cuando compartimos, estamos tomando y recibiendo bendiciones a cambio. Pero el deseo de recibir para sí mismo crea agujeros negros…
39: resh hei ayin «Transformar lo negativo en Positivo»: reconocer el valor espiritual oculto dentro de las dificultades que enfrentamos.
40: yud yud zain «Hablar lo correcto»: Las palabras encienden fuerzas espirituales que influyen en todo en nuestra vida. Podemos pagar un alto precio tiempo después, por usar palabras negativas…
41: hei hei hei «Autoestima»: Nos da el poder para establecer nuestra propia conexión con la Luz y resolver nuestros propios problemas, es la autoayuda original!, transformando el caos, elevando la conciencia, incrementando el destello de nuestra propia chispa de divinidad.
42: mem yud caf «Revelar lo oculto»: Poder percibir la verdad como son realmente. A través del esfuerzo, podemos revelar la Luz oculta.
43: vav vav lámed «Dominar lo mundano»: Nuestro verdadero destino es el control de toda realidad a través de la fuerza de la imaginación. Mente sobre materia.
44: yud lámed hei «Suavizar los juicios»: Cada palabra y acto que realizamos es un bumerán que arrojamos al cosmos, y vuelven a nuestra vida.
45: samej alef lámed «El Poder de la Prosperidad»: Reconocer que el verdadero éxito viene de la Luz del Creador. Si creemos que nuestra fortuna viene de nuestros méritos, estamos dando al ego el control.
46: ain resh yud «Certeza»: Certeza significa reconocer que ya estamos obteniendo lo que necesitamos para el crecimiento espiritual.
47: ain shin lámed «Transformación el mundo»: La paz del mundo comienza dentro de la persona. El mundo es nuestro reflejo.
48: mem yud hei «Unidad»: Necesitamos buscar la armonía incluso con nuestros oponentes, no porque sea lo “correcto” sino porque la unidad trae Luz espiritual duradera.
49: vav hei vav «Felicidad»: Encontramos felicidad verdadera cuando pasamos nuestras vidas transcendiendo nuestros impulsos basados en el ego para así perseguir con determinación lo que nuestras almas necesitan para transformarse y elevarse.
50: dálet nun yud «Enfocar la meta»: Vinimos aquí para obtenerlo todo!. La meta es borrar toda oscuridad y complacernos en la Luz absoluta, no en medias tintas.
51: hei jet shin «Sin culpa»: El arrepentimiento purifica. Es reparar malas acciones anteriores al sentir el dolor que hemos causado y eliminar el rasgo negativo responsable. No hay víctimas, Causa y Efecto.
52: ain mem mem «Pasión»: Para verdaderamente ascender el poder de la oración, nosotros necesitamos primero un fuego ardiente en nuestros propios corazones.
53: nun nun álef «Amor sin egoísmo»: Viene del hecho de que damos, no de lo que deseamos obtener a cambio.
54: nun yud tav «La muerte de la muerte»: El poder de la muerte no está limitado al cuerpo físico. Rupturas, fracasos, disoluciones, son expresiones de muerte. Este nombre elimina la muerte. Previene de fatalidades.
55: mem bet hei «Del Pensamiento a la acción»: Trascender a todo tipo de dudas, miedos, perezas, derrumbes, superando todos los obstáculos de este mundo para hacer realidad nuestras metas.
56: pei vav yud «Desvanecer la ira»: Un ídolo es un objeto, persona o situación que domina tu conducta. Cuando nos hacemos devotos de ídolos y permitimos que las situaciones externas u otras personas instiguen ira y furia en nosotros, cortamos la conexión con la Luz.
 
57: nun mem mem «Escuchar el alma»: Para que las interferencias del ego y del mundo material no nos desvíen, tenemos que escuchar con verdadero cuidado a nuestra alma que nos dirigirá a nuestro propósito.
58: yud yud lámed «Dejar ir»: Podemos recibir el coraje para desprendernos del pasado, superando traumas, dolor y sufrimiento, y así hacer aperturas a los milagros y a un futuro de felicidad.
59: hei resh jet «Unión con la Luz»: Para escapar de los momentos de tristeza, brotes de enojo, depresión, actos de intolerancia, pesimismo, cuando nos sentimos atrapados…
60: mem tsadi resh «Libertad»: El camino a la transformación requiere autoconocimiento y responsabilidad personal. No es fácil.
61: vav mem bet «Agua»: Ayuda para que el agua de nuestro cuerpo y del mundo recupere su poder esencial.
62: yud hei hei «Padre educadores»: Los hijos no son nuestros, son donaciones del Creador para que podamos compartir, crecer y ser mejores personas.
63: ain nun vav «Gratitud»: La Luz quiere darnos todo, pero tenemos que tener el deseo de recibirlo, sin necesidad de perder algo para valorarlo.
64: mem jet yud «Proyectar luz»: Proyectar nuestro lado bueno y así evitar las influencias negativas y efectos dañinos .
65: dálet mem bet «Temor de Dios»: La Luz del Creador es una fuerza positiva perfecta, pero ser conscientes de la Ley de Causa-Efecto, es ver las consecuencias de nuestras acciones.
66: mem nun kof «Responsabilidad»: Todo lo que viene a nuestra vida es efecto, resultado, de nuestras acciones pasadas.
67: álef yud ain «Grandes Esperanzas»: Ejercitar el libre albedrío de alejar nuestra concentración de los resultados y expectativas, enfocarnos en resistir a la expectativa y a nuestros impulsos reactivos y elevarnos sobre las decepciones inmediatas.
68: jet bet vav «Evocar a los que ya partieron»: Ayudar a elevar a niveles superiores a las almas que partieron de este plano de existencia.
69: resh álef hei «Recuperar el rumbo»: Cuando los momentos difíciles nos hacen sentir perdidos, desconcertados, confundidos.
70: yud bet mem «Reconocer el Plan Divino»: Ayuda a recuperar el orden, la serenidad; reconocer y aceptar que las dificultades son oportunidades para elevarnos espiritualmente.
71: hei yud yud «Poder de Profecia»: Para salir de las acciones manejadas por el ego que nos mantienen encarcelados en universos de caos.
72: mem vav mem «Purificación espiritual»: Actúa sobre el ego, permitiéndonos purificar y reparar actos pasados de una manera misericordiosa.
LEVANA EFARTI
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