LOGIA HACIA LA LUZ; ANIVERSARIO 69

 OJO Y TRIANGULORESPETABLE Y MERITORIA LOGIA SIMBÓLICA

PALABRAS CENTRALES 69 ANIVERSARIO

Muy Queridos Hermanos:

Otra vez nuestra Madre Logia nos premia, y a la vez responsabiliza, con tratar de transmitir a los presentes, ya no un resumen del año de trabajo vivido, sino el sentir resumido de lo que vale la pena seguir haciendo, lo que quedó en el camino y qué papel jugamos en ese algo más grande que es la masonería en Cuba, o incluso me atravería a decir a riesgo de ser corregido, “la masonería cubana”. Podríamos creer que el error en que hemos caido al aseverar eso es innegable, pero podemos argumentar que como mismo existe una masonería mexicana que se desvivió por patentar el liberalismo, una norteamericana que se centró en el simbolismo en el siglo XIX, otra chilena que en siglo XX hizo suya la misión de convertir a la pedagogía en una herramienta social, ha existido, y aun existe parte de lo que en un momento fue “la masonería cubana” y no solo en Cuba.

Hacia la Luz es la frase que sirviera a nuestros fundadores, otrora miembros del Gran Oriente Nacional de Cuba, a manera de indicación de que ese y no otro es el lugar al que nos ha de llevar la masonería, a la iluminación moral y ética. Sea este momento inicial de la oratoria para recordar a los fundadores y los otros muchos hermanos que brindaron alma, corazón y vida por nuestro taller y para que llegaramos hasta aquÍ, particularmente a Eriberto Sellar Rodríguez, José Antonio Valdés Oviedo, Antonio Valdés Aldama, y por supuesto, a Marciano Pérez Quintero, Marcianito, Poeta Nacional de la Masonería en Cuba, a quien hoy no podremos disfrutar pero de seguro más de uno al recordar su picarezca no dejará de esbozar una sonrisa en sus labios sabiendo que de estar aquí no pararíamos de reir.

La universalidad de la Institucion de la que formamos parte es innegable, lo demuestran la extención que han alcanzado sus símbolos, signos, toques, palabras y el sentido coherente que brindan alegorías y dramatizaciones, elementos que le otorgan grandeza a algo que pasó de ser un club de señores filantropos y místicos para convertirse en una organización de caracter mutualista, educativa, filosófica, fraternal y por sobre todas las cosas, cuando aun era dificil concebirlo en otros sentidos, fue cuna del librepensamiento.

A la masonería y su simiente regada entre los hombres debe la Historia de la Humanidad quizás no todos los mitos que se tejen alrededor de ella, pero si algo más importante que haber respaldado conspiraciones, revueltas, sublevaciones o revoluciones, le debe haber educado, haber formado, haber dado valor y principios a esos hombres capaces de dar hasta su vida por un ideal, ahí puediese encontrarse según nuestra opinión la gloria de esta Institución venerada por muchos, traicionada por otros, incomprendida por otros más, pero ante todo sobreviviente de cuantos, enemigos, cambios y amenzas a conocido el mundo desde la fundación de esta, reyes, emperadores, tiranos, extremistas e incompresivos.

Este taller fraternal no es más que un grano de arena en esa historia memorable de la masonería, pero como grano al fin por formar parte, vale, y eso es de respetar. Si hemos de hablar particularmente de este, del que somos miembros los activos numerarios, los miembros de honor, los inafiliados incluso, podemos regodearnos donde quiera que nos paremos y decir que aquí se respira ante todo amor fraternal.

Siempre que sucede algo, que hay una incomprensión o alguna duda tratamos de transmitirle a nuestros hermanos que gozamos de un privilegio que dolorosamente en nuestro ámbito masónico no todos disfrutan y es el de no tener divisiones fraticidas, que para nada quiere decir que no hayan diferencias de opinión abiertas y explicitas, sinceras y llanas, sin otro movil que el de llevar nuestro actuar a donde no pueda ser señalado por desconocer la Ley Masónica. En nuestra Logia se cuestionan decisiones pero se respetan, se debaten y se disiente en ese transcurso, se apoya, se discute, se piensa, se duda, y por sobre todo y sin que exista ningun hombre capaz de hacer lo contrario ni inducir a que se haga, se decide libremente procurando siempre que sea bajo las reglas que define la legalidad que un dia juramos cumplir, so pena de dejar una meta grande en el camino porque como preconiza una divisa latina, “dura lex sed lex”, la Ley es dura pero es la Ley, e incluso, valga recalcarlo, a pesar de estar en desacuerdo con lo que pueda estar prescrito, pero sabedores de que el perjurarla sería la mayor de nuestras verguenzas y nos perseguiría para toda la vida tanto como no hacer nada por cambiarla si la creemos injusta o desfasada.

Nuestra logia ha conocido lo que es la renovación generacional con la conservavión de la experiencia adquirida, y en el camino hubo incomprensiones, pero eso ha formado parte de los cimientos que nos sostienen, porque por sobre todas las cosas ha funcionado el dialogar y el comprender y nunca se ha permitido el pasar por encima del sentir de alguno de los que componemos este cuadro, evidentemente, no siempre todos quedamos satisfechos inicialmente, porque eso tiene la democracia, que unos logran lo que anhelan y otros desgraciadamente no; ¿pero qué tienen a su favor aquellos que un día no alcanzaron algo por lo cual estaban luchando? Respuesta simple donde reina el Estado de Derecho. Donde se respeta la legalidad, donde se asume a la Ley jurada como regla y guía y no como obstáculo, donde se cree en la palabra del hombre que está a su lado aun cuando se crea en la propia, los que ganan y los que pierden siempre tienen la garantía de que sus derechos seran respetados, y esa, créanlo o no, pasa de ser una victoria pírrica, es mucho más, es la garantía de que un dia se puede ganar.

Eso y no menos debiese ser en todos y cada uno de los más de trescientos talleres masónicos que componen la confederacion que forma la Gran Logia de Cuba de A:.L:. y A:.M:. y en el actuar colectivo de estos, reunidos en Alta Cámara Masónica, donde desgraciadamente la falta de comprensión, de conocimientos y hasta de normas éticas muchas veces lleva a la ruptura, a la falsa fraternidad, al descontrol, a la antimasonería.

¿Y qué es la antimasonería sino la negación de todos y cada uno de los valores que se adquieren sucesivamente a través de los grados que alcanzamos entre estas paredes? ¿Qué puediera ser lo que nos conmina a ser masones más de dos o tres horas a la semana? Si la masonería fuese unicamente una comunidad de hombres necesitados de ayuda, bien distante estaría la importancia de traducir valores éticos y morales en símbolos y alegorias que existen precisamente para obligarnos a usar la razón y el pensamiento. Los hombres iniciadores de este sistema de enseñansas no perdieron su tiempo en velar el conocimiento, en instituir una iniciación, toma de juramentos, simplemente para que dos o tres saliesen mutuamente beneficiados desde el punto de vista favoritista y material, lo hicieron para que además de ser hombres buenos, probaramos que tenemos la capacidad de serlo en provecho colectivo pero de manera consciente y pensada.

Sin embargo cabe preguntarnos: ¿para quiénes somos masones? Que alguien nos ilustre si sabe de alguna piedra presiosa que es lucida en un anillo o en un prendedor para orgullo de ésta. Cabria asumir que no. Lo que brilla no esta ahí para si sino para lo que ha de iluminar. En nuestro caso solo valemos si somos realmente útiles para la sociedad que es ineludiblemente donde hacemos nuestra vida, pues no tenemos como microsociedad la capacidad de aislarnos para vivir cual Robinson Crusoe, ni nos serviría de nada, por el contrario, porque la sociedad nos ha podido tener de su lado en más de una ocación es que tenemos un valor real.

Si somos hombres capaces de convivir en las diferencias de pensamiento, o al meno para ello hemos ido recorriendo grados; si somos hombres capaces de hacer de la razon un arma y del fanatismo un enemigo, de la verdad una divisa y de la opresión algo que combatir, pues sintámosnos preparados para brindarles a esos que no han recibido la Verdadera Luz un poco de nuestra sabia, pues cuando las sociedades se remueven necesitan referencia, sin embargo debemos preguntarnos si aun estamos a la altura de ser faro de muchos que no saben a donde dirigirse o si todavía necesitamos organizarnos más.

Cuando al inicio hicimos hincapie en que ha existido una masonería cubana es porque asi fue. Esta institución fue tomando forma al calor que moldeaba la conciencia patriótica e independentista hasta la formación republicana de una isla que fue de las primeras en ser descubierta por los conquistadores y de las últimas en conocer la libertad, cara y dolorosa palabra para muchos en más de quinientos años de historia cubana. Sin embargo esa masonería que ha albergado sin ambages en casi ciento sesenta años de historia organizada a abolicionistas, independentistas, anexionistas, reformistas, demócratas y comunistas ha sido asumida como una organizacion que tiene un peso para la cultura nacional y para la forja del pensamiento.

Muchos de quienes propugnaron un Estado cubano laico fueron miembros activos y prominentes de esta masonería. También hubo hombres que asumieron que la educación era la principal arma y a la par de la libertad la manera más segura de alcanzar su plenitud, de ahí que fuera de muchas formas, institucional e independientemente, promotora de acciones sociales y legales avocadas en ese sentido. Fue activa en la lucha contra cualquier forma de despotismo, lo que la hizo protagonista de ser probablemnte la única que tuviese a un dictador como miembro y que lo hubiese puesto, sin miedos, a escoger entre el honor de abandonar la presidencia o la deshonra de dejar la Orden, asi como la participación cimera en el movimiento de fines de los cuarenta contra el fascismo español liderando su Liga. Asimismo se crearon obras de innegable valor como una Universidad, el Zapato y el Traje Masónico, actos denodados de filantropía y civismo. Creó además la Asociación Jovenes Esperanza de la Fraternidad y las Hijas de la Acacia para no permitir que ni la edad ni el sexo mantuvieran distanciados a nuestros hijos y nuestras esposas de la activa participación social que tuvo durante décadas.

Pero también buscó que de manera perenne en plazas, parques y demás espacios públicos quedara una huella de su papel en la historia para que no hubiese injusticias ni desmemorias. Es la misma institución que incluso, una vez cambiada la forma económica, política y social de la nación optaban sus miembros lo mismo de preocuparse por quienes eran privados de su libertad que por la sociedad en general promoviendo mociones como la de crear el Arbol Fraternal, que buscó que las nacientes nuevas autoridades no descuidaran la desforestación que presentaba el pais a inicio de los sesenta, lo que fue aprobado con incidental por unanimidad, dándole el rango a la Masonería de pionera en el cuidado ambiental. Si estas cosas han sucedido, si han tenido nuestro sello, si se ha mantenido en la memoria perenne de generaciones de masones, se puede decir que esa épica pertenece sin dudas a la “masonería cubana” y no solamente a la masonería en Cuba.

Eso también es importante que lo sepamos queridos hermanos porque quiere decir que por pequeño que pueda parecer el que movamos un dedo en favor de quienes conviven junto a nosotros, estamos trabajando por el futuro sin abandonar nuestros principios.

No debemos dejar de mencionar como en anteriores ocaciones lo hemos hecho que varias cosas le quedan pendiente a la masonería en Cuba. Sin que el orden pueda denotar importancia, primero mencionamos la necesidad de ahondar en las razones que en las última decada han creado división y separación en las logias cubanas pues indagar ahi puede prevenir que suceda en el futuro. Asimismo el tema de acabar de definir que es lo que realmente nos separa de la masonería cubana practicada en los Estados Unidos de América, definición nunca mejor usada, si estamos en camino de relacionarnos como nación sin más obstaculos con esos vecinos naturales, obligados estamos a prepararnos para la Cuba que está por venir. Además queda que se defina de una vez cual es el rumbo cierto que han de tomar las finanzas fraternales y qué principios legales invariables se habrán de respetar para su manejo, lo cual nos brindará seguridad para el futuro, y obligará a que quien ocupe el puesto sea el hombre no solo dispuesto sino capaz, capaz no solo de trabajar sino de reponder por lo que trabaja. Por último y no menos importante, y como consecuencia de las anteriores, está el replantearse la necesidad de una vez y por todas de hacer el trabajo que hace casi cien años no se realiza en esta Institucion de manera sería, el de la recontextualización de la Ley para hacerla útil, que es un principio innegable de la misma, y evitar que se vuelva obstáculo, que es lo peor que le puede suceder.

Una vez saltados estos inconvenientes y asumido que valemos no por lo grande que sean nuestros collarines, nuestros anillos, lo vistosos que sean nuestros trajes o corbatas sino por los valores que materialicemos, los principios que transmitamos y lo sencillos pero claros que seamos al hablar, habremos ganado en parte; porque a nadie le quepa duda que este es un taller donde se puede hablar, se invita de hecho a eso, porque es una manera muy efectiva de saber al menos que es lo que esta pensando el hermano, y eso es un aporte, el pensamiento y nunca limitamos a nadie por hacerlo, pues como dijera el V:.H:. Marti, “la amistad no excluye nunca la libertad del criterio”[1], y el criterio aquí no es vetado por el contrario es alentado para saber que la decisión más correcta, aunque no necesarimente la más exitosa, es la que más mentes tuvo sobre si, la que más hace responsables a los hombres que en un final, o padecerán sus resultados o satisfactoriamente los disfrutarán.

Puede que queden muchas cosas por decir, pero se han mencionado las que en este momento pensamos que pueden aportar más, en el caso de nuestro taller deseamos mucha consciencia y existos a los que proximamente serán escogidos para coordinar y ejecutar la voluntad soberana de los miembros de Hacia la Luz, y sabemos que son hombres buenos quienes quiera que sean, y que buscarán que se siga pensando, se siga dudando, se siga razonando, se siga debatiendo, se siga disintiendo, en resumen, se siga ayudando a que la Masonería en Cuba siga siendo “masonería cubana”.

Es cuanto,

M:.M:.Sergio Rafael Vidal Aguila, R:.M:.L:.S:. “Hacia la Luz”

Al Oriente de Centro Habana, Cuba

2 de diciembre de 2015

[1] OC. 21:114.

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