09/19/2020

Migrantes cubanos pasan Navidad varados y lejos del “sueño americano”

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Por Ernesto Ramírez

Cubanos esperando en Costa Rica. Foto: http://www.mundomaxpr.com

HAVANA TIMES (dpa) — Al menos 8.000 inmigrantes cubanos pasarán la Navidad en Costa Rica, varados en albergues y tiendas de campaña o acurrudados en puestos del sector fronterizo costarricense de Paso Canoas, en el sur del país, sin esperanzas de alcanzar su añorado “sueño americano”.

Los países que integran el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) se reunieron el martes en México para intentar resolver la crisis migratoria pero no lograron levantar la esclusa que les impide a los migrantes cubanos desde hace más de un mes proseguir la travesía hacia Estados Unidos, su destino final.

Nicaragua, Guatemala y Belice no dieron marcha atrás y siguieron firmes en mantener cerrado el paso que les impide a los inmigrantes seguir su ruta hacia territorio estadounidense, donde son beneficiados con privilegios migratorios al amparo de la Ley de Ajuste Cubano de 1966.

En la cita celebrada en México las autoridades migratorias del SICA mantuvieron posiciones inflexibles, indicó la cancillería costarricense.

Mientras Nicaragua alega razones de seguridad y Guatemala y Belice esgrimen otros motivos, Costa Rica considera que esos países se han convertido en la piedra en el zapato para superar una de las peores crisis migratorias que afecta al istmo centroamericano.

La falta de “solidaridad” de sus vecinos alegada por el gobierno costarricense condujo a San José a retirar a su país de los foros políticos del SICA desde el viernes pasado. También suspendió desde el sábado los visados temporales que venía otorgando a los inmigrantes cubanos que desde hace un mes llegaban en oleadas a Paso Canoas, en la frontera con Panamá.

Pese a la suspensión de los visados y la amenaza de realizar deportaciones a Cuba, los emigrantes continúan arribando al país y se aglomeran en el puesto limítrofe de Paso Canoas, donde duermen en tiendas de campaña, en pequeños hoteles e incluso al aire libre.

Las escenas son similares en poblaciones de la frontera de Costa Rica con Nicaragua, donde están varados casi 6.000 cubanos.

La reunión de México, convocada por el SICA y a la que asistieron representantes de otros países mesoamericanos y Estados Unidos, culminó sin resultados importantes. El único acuerdo concreto fue concertar otra cita para el 28 de diciembre en Guatemala o en la ciudad mexicana de Guadalajara.

La desesperación y la tristeza es cada vez mayor entre los casi 8.000 inmigrantes atrapados entre Paso Canoas y el interior de Costa Rica.

El “sueño americano”, que buscaban con ansias al abandonar legalmente Cuba semanas atrás, es ahora una lejanísima ilusión en vísperas de las fiestas navideñas y las celebraciones de fin de año.

Estados Unidos advirtió el martes en México que su leyes no les permiten establecer un puente aéreo con Costa Rica, y que los migrantes deben llegar vía terrestre para poder recibirlos, según lo establece la ley conocida como “Ley de pies secos, pies mojados”.

Cuba, el país emisor, responsabiliza de estas oleadas a Estados Unidos al señalar que estimulan la salida de ciudadanos de la isla con el ofrecimiento de beneficios migratorios.

Ecuador estableció visados a partir del 1 de diciembre y Panamá puso un bloqueo en su frontera con Colombia poco tiempo después.
Cientos de cubanos deambulan a la deriva en un corredor que cubre territorio de Ecuador, Colombia y Panamá.

El cierre de fronteras por parte de Nicaragua, imitado luego por Guatemala y Belice, agudizó la crisis y dejó a Costa Rica con un serio problema migratorio a cuestas. Y a un Sistema de Integración Centroamericano golpeado por el retiro de uno de sus más importantes países miembros.