09/23/2020

AUSTERIDAD INTELIGENTE

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El ministro colombiano de Hacienda, señor Mauricio Cárdenas Santamaría, pronosticó en el foro Bloomberg Colombia “que la economía sí se desacelerará este año, pero volverá a tomar una senda ascendente en 2016… Nosotros creemos que las cosas pueden ser mejores a las que está planteando el Fondo Monetario, precisamente por el efecto del Segundo Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo –PIPE 2”.

Por: Hernán González Rodríguez

Ojalá acierte Cárdenas y que no le añada otro nuevo desacierto: a sus pagos exagerados a Dragacol; a su administración de la ‘mermelada’; a su aceptación de las sanciones a EPM por no haber construido el embalse de Porce IV, no por culpa de EPM, sino porque el Gobierno dejó invadir de guerrilleros la zona de la presa; a las dos reformas tributarias donde expropió las utilidades de las empresas colombianas. No cabe la menor duda de que la economía la va a dirigir Cárdenas con base en el aumento del endeudamiento, el aumento de los impuestos, y de lo que ha bautizado él como “austeridad inteligente”.

Las cifras a continuación se presentan en billones de pesos colombianos de doce ceros. Reportó Minhacienda en junio 30/15 como deuda total del Gobierno Nacional Central –GNC- $310 billones, 67% adeudados, por fortuna, en pesos colombianos y tan solo 33% en dólares. Los $310 billones equivalen al 38% de nuestro PIB. Cada colombiano adeuda, por tanto, $6,5 millones. Su servicio –pago de capital más intereses- se avecina a los 49 billones por año. Este servicio es el rubro más elevado del presupuesto del 2016, mayor que la educación, ya que absorbe cerca del 23% de este. El Fondo Monetario considera el 40% de endeudamiento sobre el PIB como el umbral prudente para una nación en desarrollo como Colombia.

Las vigencias futuras o deudas a largo plazo entiendo que no se incluyen en las cifras anteriores y pasaron de $23 billones en 2013 a $89 billones en 2015. Así empezó la crisis griega.

Factores que incidirán en los déficit de 2016. La infortunada caída de los ingresos de petróleo y minería, los cuales, a pesar de la elevada devaluación del peso colombiano, bien pueden dejar de aportar más de $10 billones en 2016. La pavorosa y desatendida crisis del sector de la salud requiere que le inyecten en los próximos 12 meses entre 8 y 12 billones de pesos colombianos, según Fedesarrollo. La Inversión Extranjera Directa –IED- se desplomará de los $17 billones ingresados en 2013 a casi nada en 2016. La IED, a la fecha, es casi nula.

Así las penurias, si Minhacienda ya prevé un déficit fiscal del 3,6% del PIB para 2016, seguramente se aproximará al 4% y superará los $30 billones. Es decir, sí violaremos la Regla Fiscal. Los expertos consideran que no es el mejor momento para aumentar ni deudas, ni impuestos a las empresas, debido a que el nivel del déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos cercano al 7% del PIB es demasiado elevado, “como nunca antes”.

En cuanto a la irrisoria “austeridad inteligente” se preguntan algunos si “acaso no alude el ministro al cierre de una larga era de derroche fiscal ‘no inteligente’, resultado de una política improvisada para comprar votos y gobernabilidad”. Llama la atención que esta “austeridad inteligente” la haya ejemplificado Cárdenas en el Presupuesto de 2016, reduciendo las inversiones de 45 a 40 billones y aumentando los gastos de funcionamiento oficiales en cerca del 12%.

Hernán González Rodríguez | Elespectador.com