09/20/2020

José Martí responde preguntas del siglo XXI

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Por Pilar Montes

La entrevista que están a punto de leer busca respuestas en José Martí que den luz sobre acontecimientos en la Cuba de hoy. ¿Dónde encontré las respuestas?, pues en el libro titulado Diccionario del Pensamiento Martiano, de Ramiro Valdés Galarraga, editorial Ciencias Sociales (2013) con motivo del 160 Aniversario del Natalicio del Apóstol.

Usted que fue dueño de la palabra, ¿ cómo podría describirla y recomendar su uso en estos tiempos?

La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla. Las palabras están de más cuando no fundan, no esclarecen, no atraen.

La palabra hablada, además, funde a los hombres mejor que la escrita. Cimientos a la vez que trincheras, deben ser las palabras ahora, no torneo literario.

Por otra parte, ¿a qué palabras en tiempo de hechos? Lo que se hace es lo que queda y no lo que se dice.

¿Cómo reconocer la verdad, Maestro?

Las verdades reales son los hechos. Las verdades han de ser estimadas en sí y con relación a los lugares en que han de ser publicadas.

Nace el guao en el campo del hombre laborioso y silba la serpiente desde su agujero escondido y brilla el ojo de la lechuza en los campanarios, pero el Sol sigue alumbrando los ámbitos del cielo y la verdad continúa incólume su marcha por la tierra.

La verdad tiene un lenguaje sencillo que seduce a la más indiferente voluntad, los oídos se resisten a ella en vano: ella tiene una fuerza secreta que convence, subyuga y conquista.

Sin embargo, exagerar la verdad es debilitarla. Para ser útil hay que ser exacto. Para ser fuerte hay que comprometerse con la verdad.

Para el ilustre periodista y corresponsal que fue, ¿qué significa la prensa?

La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante, es proposición, estudio, examen y consejo. La prensa es un poder.

No puede ser, en estos momentos de creación, mero vehículo de noticias ni mera sierva de intereses, ni mero desahogo de la exuberante y hojosa imaginación. La prensa es un vigía que lo desentierra todo.

No valen antifaces en los países de prensa libre, que sale cada mañana por la ciudad como un viento duende, levantando caretas.

¿Qué pretendía al fundar el periódico Patria?

Para juntar y amar y para vivir en la pasión de la verdad, nació el periódico Patria.

Para la política positiva de Cuba y de Puerto Rico, se fundó Patria.

Para unir en acción común a los cubanos en el extranjero nació Patria y para salvar la Revolución inevitable, por el acuerdo oportuno y sincero de sus elementos útiles, del desorden al que la dejaban ir los que, anunciándola siempre en lontananza, cuando no ofreciéndola encubiertamente, nada hacían para expurgarla ni componerla o la exasperaban de antemano por su insinceridad y celoso encono con el español y su pigmeo desdén de los cubanos productores (Carta al Diario de la Marina, Nueva York, 10 de noviembre de 1894).

Nace este periódico a la hora del peligro, para velar por la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para evitar que nuestro enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden.

¿Qué son para usted la corrupción y la virtud?

A los corruptos debiera negarse consideración social y mirarse como asolapados enemigos del país. Así como la riqueza es gloria acumularla con un trabajo franco y brioso, también puede ser prueba palpable de incapacidad y desvergüenza y delito merecedor de pena escrita. Fomentarla por métodos violentos o escondidos, deshonra a quien los emplea y corrompen la nación en que se aplican.

Por otra parte, un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército.

La grandeza está en la verdad y la verdad en la virtud. Frente al eterno vicio, la virtud debe levantar, para no ser arrebatada en la corriente, monumentos eternos.

No hay insolencia mayor que la virtud, con su cara austera, vestidos humildes y sus manos blancas, hace resaltar por la fuerza del contraste, las villanías y mañas criminales de la gente… en cuanto la virtud asoma, los caminos quedan sin piedras porque todos dan sobre ella.

En los grandes instantes de revolución y crisis, hasta la voluntad de la virtud, tan tarda siempre en erguirse como segura, acorrala a los que se disfrazan de ella.

Para usted que organizó una guerra por la independencia de Cuba ¿qué es la revolución?

La justicia, la igualdad del mérito, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena del derecho: eso es la revolución.

Yo ofrezco a Ud., sin temor de negativa, este nuevo trabajo, hoy que no tengo más remuneración que brindarle que el placer de su sacrificio y la ingratitud probable de los hombres. (Carta al general Máximo Gómez, Santiago de los Caballeros, 13 de septiembre de 1892).

Las revoluciones, por muy individuales que parezcan, son obra de muchas voluntades (Carta al General Antonio Maceo, Nueva York, 3 de noviembre de 1894).

Quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la revolución.

Completemos la obra de la revolución con el espíritu heroico y evangélico con que la iniciaron nuestros padres, con todos, para el bien de todos.

http://www.havanatimes.org/sp/?p=112125