#Ecuador Crisis económica ubica a la salud en estado de coma

agraba crisis

Los problemas económicos hacen metástasis en el sector. Solca está contra la pared, pero el problema es mayor.

“Pensé que iba a hacer una pregunta más interesante. La próxima vez no le doy la palabra. En todo caso, ya estamos pagando la deuda a Solca”, respondió Rafael Correa el pasado jueves, en Zamora, a un periodista que le consultó sobre las deudas del Gobierno con esa institución, que alcanzan los 130 millones de dólares.

Pero a Guadalupe López, quien tiene a su madre con cáncer de seno en la Sociedad de Lucha contra el Cáncer (Solca) de Guayaquil, sí le parece interesante. Su preocupación comenzó desde que escuchó las primeras noticias sobre la crisis derivada de esas millonarias deudas.

La denuncia de la falta de dinero llegó en un comunicado de los presidentes de los seis núcleos de Solca, quienes estaban esperanzados en una reunión con el presidente Correa. “Me he reunido varias veces ¿Para qué quieren otra?”, fue la tajante respuesta del mandatario.

Lo que ocurre en Solca no es un tema aislado de la crisis de la salud, que en teoría no debió afectarse. Para 2016, el Gobierno respetó el incremento anual de presupuesto para este sector y subió 512 millones de dólares al monto destinado en 2015. En total, para 2016, se planificaron 3.925 millones de dólares. Sin embargo, parece ser que por este sector ha reventado la crisis.

Sobran los casos

Al 2 de marzo, los hospitales de Solca de Machala, Manabí, Cuenca y Loja ya no operaban pacientes. Tampoco entregaban medicinas.

En Quito, el presidente de Solca, Solón Espinosa, reveló que a este núcleo el Gobierno adeuda 35 millones y que todos sus servicios están por paralizarse.

De hecho, el hospital de Solca de Cuenca está a punto de cerrar. Su presidente, Gustavo Malo, sostiene que si la situación no varía, el hospital solo podrá estar abierto hasta fin de mes.
Esto obligó a los directivos a sacar un comunicado pidiendo que el Gobierno les pague lo que la Ley establece y por las atenciones a pacientes que el Ministerio de Salud derivó.

En respuesta, la ministra de Salud, Margarita Guevara, aseguró que “a los señores de Solca, más respeto por la dignidad de los pacientes” y añadió que ya se están gestionando los pagos.

Los perjudicados

Dentro de la preocupación que le ocasiona tener a su hermana Janeth internada en el hospital de Solca en Guayaquil, Maryuri Loor, agradece por la cálida atención y la gratuidad del servicio que recibe como paciente derivada del Ministerio. Comenta que su hermana, quien padece de cáncer uterino, está estable, mejorando y será sometida a una intervención para evacuar coágulos. Pero su rostro se descompone cuando es consultada sobre una posible suspensión de la atención. “No sé qué sería de mi hermana”, manifiesta la mujer que bordea los 50 años, vendedora ambulante de cloro y desinfectantes. Ambas viven en la Cooperativa Balerio Estacio, sector de invasiones de Guayaquil, en una casa de construcción mixta llena de filtraciones.

Guadalupe López es hija de una paciente con cáncer de seno, también derivada a Solca desde el Ministerio. Cuenta que su madre empezó el tratamiento en el hospital del Suburbio Abel Gilbert Pontón y que el plan era operarla después de cuatro sesiones de quimioterapia. Pero la saturación de quirófanos hizo que la espera se dilate y que las cuatro quimioterapias se conviertan en nueve. Finalmente fue transferida a Solca donde la intervinieron inmediatamente. “La atención es buena, queremos que la sigan tratando aquí”, comenta Guadalupe.

Solca debe más de 40 millones a proveedores de medicinas, insumos y suministros, los equipos pueden colapsar por falta de mantenimiento y no se pueden renovar. No cuentan con el dinero suficiente para pagar a médicos, enfermeras y personal. Las razones: Solca no ha recibido el pago trimestral de la recaudación del 0,5% del impuesto para el tratamiento del cáncer y el Ministerio de Salud no ha cancelado sus planillas de servicios auditados. Dan una cifra: 130 millones. Solo el Ministerio de Salud debe 87 millones, pero también deben el IESS y el Issfa.

“Si tanto les está costando ser samaritanos (a Solca) y ayudar con plata ajena, no se preocupen, mandemos nomás sus instalaciones y nosotros (el Estado) atentemos a los ciudadanos (pacientes con cáncer), pero estas cosas tienen que acabar”, dijo el presidente, Rafael Correa, el sábado pasado.

Focus/La Hora solicitó una entrevista al Ministerio para abordar el tema de las deudas con Solca, con las clínicas privadas, presupuestos, pero hasta la fecha de la elaboración de este reportaje no hubo respuesta.

Más deudas con la salud

Los pacientes de cáncer no son los únicos. Los enfermos renales vienen convocando desde el año anterior a manifestaciones por atrasos y deudas del Gobierno con las clínicas privadas que proporcionan el servicio de diálisis.

Asimismo, el Grupo Hospitalario Kennedy de Guayaquil ha revelado a través de su director Édgar Lama, una deuda impaga de 40 millones que mantiene el Estado por la prestación de servicios a pacientes referidos por hospitales públicos.

Y está el caso de la clínica Panamericana, que hasta finales de febrero separó a la mitad de su plantilla: 185 empleados. El motivo, la deuda de 7 millones que mantiene el IESS con el hospital, y que no será cancelada porque no ha sido debidamente “justificada”, según el presidente del directorio del Seguro Social, Richard Espinosa. De paso, dijo Espinosa, el caso está en investigación penal.

Medicación. Un paciente del Hospital Eugenio Espejo asegura que las medcianas marcadas no le fueron entregadas.

Faltan medicinas
Bessy Posligua, de 51 años, viaja 12 horas de Manabí a Quito para recibir atención en el hospital Eugenio Espejo, el centro de especialidades más grande del país. Padece glaucoma, una enfermedad ocular que culmina en la pérdida de la visión. Hace tres años se realizó ahí una intervención para reducir la presión intraocular en el ojo derecho. Desde entonces, cada cuatro meses, que es el intervalo de tiempo entre las citas, recibe siempre la misma receta: 3 tubos de gel oftálmico, 3 goteros de lágrimas naturales y 3 unidades de Dorzopt.

En su penúltimo viaje en noviembre de 2015 acudió a la farmacia del hospital y no había dos de ellos: “Tuve que comprar de mi bolsillo, pero no me alcanzaba para todos los meses, por eso no me puse”. Cuando no usa los goteros, sus ojos se irritan, siente dolor, molestias. Su visión está en riesgo.

El 22 de febrero pasado, en su último viaje, sucedió lo mismo, no hubo la receta completa. Solo le entregaron las lágrimas naturales y no le explicaron nada, simplemente le dijeron “no hay”.
En una farmacia cada gotero de Dorzopt tiene un costo aproximado de 10,50 dólares y el gel oftálmico Nyolol 8,40. Eso significa que esta ama de casa debe gastar 57 dólares de su bolsillo.
Hace seis meses Juan V. entró por emergencia al Eugenio Espejo a causa de un fuerte malestar, días después le informaron que era portador de VIH. Desde entonces, cada mes acude a consulta médica y retira sus medicinas. El miércoles 24 de febrero se acercó a la primera ventanilla de las tres que tiene la farmacia y entregó su recetario. Le devolvieron su comprobante subrayado con líneas verdes.

Cada paciente está obligado a firmar los comprobantes y hacer nuevamente una fila en otra ventanilla donde le entregan los productos. Se acercó y sin el menor problema recibió los remedios, creía tenerlos todos. Este medio, conjuntamente con Juan, chequeó cada uno de los medicamentos que le entregaron; el resultado fue que faltaban las tabletas de ampicilina/sulbactam, que debía tomar cada seis horas para tratar infecciones. El paciente no fue avisado que la farmacia no disponía del medicamento. Cuando se acercó a preguntar, le dijeron que “el medicamento que está subrayado no hay, que tiene que comprar en la farmacia”.

La versión del Hospital fue la siguiente: “Se ha averificado con la Subdirección de Medicamentos que tenemos todas las medicinas para VIH en stock, mismas que cubren las necesidades de nuestros pacientes. Este caso muy particular puede responder a que la medicina faltante que indica el paciente, no se encuentra dentro del Cuadro Básico de Medicamentos del MSP”.
45%

del total del gasto salud lo asumen las familias, según el Centro de Derechos Económicos y Sociales.
El Dato

En enero inició la Subasta Inversa de Medicamentos para adquirir 425 tipos de medicamentos, con un presupuesto de unos 500 milones.

http://www.ubicatv.com/ecuador-crisis-economica-ubica-a-la-salud-en-estado-de-coma/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.