LA PALABRA SAGRADA

cropped-cropped-ojo-y-triangulo.jpgTrazado presentado por J. Patricio Sosa S., A.: M.:., a la R.: L.: S.: ELOY ALFARO #24.

La Palabra Sagrada, como uno de los elementos simbólicos de la Masonería, empecé a conocerla, con la preparación del presente trabajo, pues muy poco se ha hablado en nuestra Logia sobre la misma; es más, durante algún tiempo de mi permanencia en esta Orden, no supe que aquella Palabra Secreta que me había transmitido el V.:M.: al oído, se la conocía como Palabra Sagrada. El poco conocimiento que yo tenía sobre el asunto, me hacía concluir que este trabajo tenía que ser principalmente de consulta. Mi presentimiento era, que no existía mucho que decir sobre La Palabra Sagrada. Con estas inquietudes iniciales, pienso que normales de un Aprendiz, se inició la elaboración de este trazado.

DEFINICION Y CLASIFICACIONES. Buscando definiciones en algunos diccionarios de la Lengua Española, encontramos las siguientes:

PALABRA.:

  • “Sonido o conjunto de sonidos articulados que expresan una idea”.

  • “Representación gráfica de estos sonidos”.

  • “Facultad de hablar.

  • “Derecho, turno para hablar en asambleas y reuniones de personas”.

SAGRADO.:

  • “Algo que está dedicado a Dios y al culto divino o que es venerable por alguna relación con lo divino”.

  • “Algo que inspira o merece un alto grado de consideración y respeto”.

De estas definiciones, se podría aceptar o entender en el mundo profano, a la Palabra Sagrada como: la Palabra de Dios, enseñanzas y reglas, que según los credos religiosos, han sido establecidas por Dios o alguna divinidad. Dentro de los rituales religiosos, como sucede en la Religión Católica, se mencionan algunos pasajes bíblicos, los mismos que se los acepta y conoce como la Palabra de Dios. En cada una de las religiones se tienen mensajes escritos o anunciados por profetas o mensajeros de Dios, que representan su Palabra Sagrada.

La Masonería es una institución eminentemente simbólica, y dentro de su lenguaje simbólico, uno de los elementos fundamentales, es La Palabra, de la cual se pueden encontrar algunas clases o tipos. Las palabras del Lenguaje Masónico, van casi siempre acompañadas de signos y de toques especiales, que son inteligibles solo para el verdadero iniciado. Entre las palabras que se describen en el Diccionario Enciclopédico de la Masonería, tenemos: PALABRA CUBIERTA, PALABRA DE ORDEN O CIRCUNSTANCIA, PALABRA DE PASE, PALABRA DE RECONOCIMIENTO, PALABRA DE SEMESTRE, PALABRA GENERAL, PALABRA INCOMUNICABLE, PALABRA MAESTRA, PALABRA VULGAR, PALABRA DE HONOR, PALABRA SAGRADA, etc. Varias de estas, no correponden al ámbito de instrucción del Aprendiz, por lo que no se incluye su significado o descripción.

De mi corta vida Masónica, y de las vivencias que he podido disfrutar en sus talleres, podría decir que, La Palabra, es también la opinión expresada por los Masones sobre cualquier asunto tratado dentro de la Logia, es así como, al finalizar cualquiera de nuestras intervenciones en donde expresamos libremente nuestro pensamiento, lo hacemos con nuestra muy familiar y conocida frase: “es mi palabra V.:M.:”.

LA PALABRA DEL HOMBRE DE HONOR COMO PALABRA SAGRADA.

Para el hombre de honor, su palabra empeñada, su Palabra de Honor, debe ser sagrada, el cumplimiento de su compromiso adquirido y su palabra, es un aspecto que marca y caracteriza su comportamiento y forma de vida. Pocas cosas serán más dolorosas e imperdonables que faltar a sus principios y a su Palabra. Para un hombre de honor, no se necesitan juramentos que lo obliguen al cumplimiento de su palabra. Personalmente, confieso que no confío en los juramentos, la práctica y la vida me han hecho ver que éstos no sirven o no dan resultado en una gran cantidad de situaciones: juran ante el cura fidelidad eterna los esposos que se casan, juran los jueces hacer justicia, juran las autoridades respetar y hacer cumplir las leyes, juran los gobiernos trabajar por el pueblo que los eligió, juran los Hermanos Masones: no contar fuera de la Logia lo acontecido en la tenida, juran los estudiantes, juran los profesionales, juran los empleados, juran los deportistas; juran y juran y muchos perjuran. En general, se podría decir que el juramento no es un hecho que garantize el cumplimiento de una promesa. El Masón, en su trabajo de perfeccionamiento moral, en su trabajo de modelar y pulir la piedra, en su trabajo de construir una estructura de valores elevados, debería tratar de mantenerse como un hombre de honor, al que no hagan falta los juramentos para cumplir con sus hermanos y con la sociedad, y para el cual sus principios, su dignidad, su compromiso y su palabra empeñados, deben ser sagrados.

LA PALABRA SAGRADA DEL APRENDIZ MASON.

Cuando nos iniciamos como Masones, uno de los secretos que nos transmitió el V.:M.:, demostrándonos la confianza que depositaba en nosotros, fue: La Palabra Sagrada del Aprendiz, ésta, juntamente con su manera especial de ser transmitida al oído y el uso de otros signos especiales, constituyen formas para identificar a un Hermano Masón de Primer Grado.

En el “Libro del Aprendiz Masón” de los Maestros: Adolfo Terrones Benitez y Alfonso León García, se dice: “La Palabra Sagrada del Aprendiz Masón es de indispensable valor moral,

puesto que demuestra la discreción característica, para identificar al Hermano y poderle franquear las puertas del Templo y participar de los trabajos de la Logia”.

Los mismos autores, consideran que es un lamentable error o talvez exceso de tolerancia de parte de las Dignidades de la Logia, el permitir la entrada al Templo y la participación en los trabajos, a iniciados visitantes, con la sóla presentación de certificados y documentos que los acrediten como Masones Regulares.

ORIGEN Y SIGNIFICADO.

En lo referente a su orígen, se puede decir que esta palabra viene del idioma Hebreo, pues se la encuentra en algunas narraciones bíblicas (1 Reyes 7:21 – 2 Crónicas 3:17), en donde se manifiesta que a cada una de las columnas del pórtico del templo construido por Salomón, éste les dió un nombre; el nombre de la columna izquierda, es el que se ha tomado como Palabra Sagrada del Aprendiz Masón. En el Templo Masónico, cada una de sus dos columnas, llevan grabada la primera letra de aquellas palabras bíblicas: la Columna de la Izquierda o del Norte, la letra ‘B’ y la de la Derecha o del Sur, la letra ‘J’.

Sobre la interpretación de la Palabra Sagrada del Aprendiz, se dice que su primera letra, significa “EN”, y las otras tres letras significan: “FUERZA”, es decir, su interpretación etimológica sería: “EN FUERZA”.

En algunas ocasiones se ha econtrado alguna diferencia en la escritura de la Palabra Sagrada, pero que finalmente, se la interpreta de igual manera, es así como en algunas partes se la escibe con una “H” intermedia adicional, y en otras, se le ha suprimido la letra “A” o se la cambiado por una “O”. Es de esta última forma, como se encuentra escrita en varios versículos bíblicos del Antiguo Testamento (capítulos 2-3-4 del libro de Rut), en narraciones referentes al hijo de Salomón, que al decir de algunos intérpretes, significa o se traduce como “alegría”.

Otras interpretaciones dicen que la Palabra Sagrada fue traducida al Idioma Hebreo, de una palabra misteriosa en lenguaje sagrado (Sánscrito), emitida por la Divinidad, cuyo mensaje era la libertad del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, palabra a la que se le atribuye un mensaje de uso de la “fuerza”, o que “la unión hace la fuerza”, y que la supremacía de los pueblos se establece por la Ley del más fuerte”. Como vemos, existen diversas interpretaciones e historias, acerca del orígen y lo que significa la Palabra Sagrada del Aprendiz Masón.

En lo referente a Fuerza, podría dar mi interpretación personal simbólica de: Fuerza de voluntad que debe mantener el Masón en su comportamiento moral, en su perfeccionamiento humano y social, en su eterno trabajo de aprender y conocer mejor la realidad del mundo, es decir, la fuerza que requerimos para no desmayar en la búsqueda de la verdad, o la fuerza física y mental del Masón para colaborar en la construcción de una sociedad justa. Fuerza que por otro lado significa, el afán de realizar nuestros trabajos con mandil, Fuerza para no desmayar en el cumplimiento del deber, Fuerza que representa la actitud firme y digna que debemos mantener en los Tres Viajes de la Vida Masónica.

Dentro del campo filosófico, también se puden dar interpretaciones en relación con el significado de Fuerza de la Palabra Sagrada; quien tome parte de el punto de vista idealista, podría interpretale como la Fuerza Divina y sobrenatural, principio y causa creadora de todo lo existente. Quien lo haga desde el punto de vista materialista en cambio, podría interpretar esa fuerza como: la energía y la materia, componente fundamental del Universo, que en el tiempo y en el espacio se encuentran en permanente movimiento, cambio y transformación. Materia y energía que en el fondo son la misma cosa: eterna, transformable por sus propias características, pues, ella misma constituye su propia Fuerza.

Por otro lado, la forma como se anuncia La Palabra Sagrada, la forma especial como se transmite entre los Masones al oído, llevaría el significado de la discreción que deben mantener los hermanos sobre el propio simbolismo y esoterismo Masónico, sobre los secretos que debemos guardar, sobre lo que no debemos divulgar al mundo profano, es decir representa el máximo respeto que debemos observar de nuestro compromiso de discreción, adquirido al ser iniciados como Aprendices Masones, en definitiva representa lo sagrado del simbolismo Masónico.

OBSERVACIONES SOBRE LA INTERPRETACION DE ALDO LAVAGNINI, ACERCA DE LA PALABRA SAGRADA.

Aquí me permito incluir algo de lo que el Maestro Lavagnini dice y escribe en su Manual del Aprendiz, formas de pensar que como Masón tolerante, las respeto, pero como Masón Libre, discrepo.

Sobre el tema de La Palabra, Lavagnini hace referencia al Evangelio de San Juan, con el cual se abren los trabajos en ciertas Logias. “En el principio era el Verbo”, es como inicia este Evangelio, sobre el cual Lavagnini dice: “es la comprobación de la verdad de que todo se manifiesta desde un principio interior llamado Verbo o Palabra”, y que al abrir los trabajos con este versículo, están reconociendo los Masones, el origen espiritual creador de todo lo existente, es decir que todo dió inicio con una causa fundamental, espiritual, pensamiento, Verbo o Palabra.

El significado de la palabra sagrada del aprendiz, dice, es: “EN EL LA FUERZA” y lo interpreta como el reconocimiento que el Aprendiz hace por medio de la Palabra Sagrada, o sea del Verbo Divino en él, que la fuerza verdadera no está en el mundo exterior, en el mundo de los efectos, sino interiormente en la realidad que constituye el Principio Inmanente y Trascendente de todo lo existente.

Lavagnini también hace una interpretación de cada una de las letras de la Palabra Sagrada, y dice:

  • La primera letra, se refiere al cuerpo físico y al mundo objetivo que constituyen la morada o habitación del hombre.

  • La segunda letra dice, representa la conciencia o mundo interior que cada uno de nosotros halla en si mismo, el Mundo Mental, en el cual se expresa individualmente el Ser, produciendo así la causa de todo efecto visible.

  • A la última letra la relaciona con el símbolo masónico, por su forma, y dice que representa las posibilidades del Mundo Divino o Trascendente que se encuentra en el hombre en estado latente.

Francamente no sé de dónde saca estas interpretaciones individuales de cada una de las letras de la Palabra Sagrada o en base a que razonamiento lo hace. Talvez, lo único que yo le podría aceptar, es la semejanza que encuentra entre la última letra de la Palabra Sagrada del Aprendiz y el Símbolo Masónico (claro que como consecuencia de un adecuado acomodamiento de los Símbolos Masónicos).

Mi opinión personal es que estas interpretaciones, son abstractas, subjetivas, muy metafísicas, pues esa es su posición filosófica, Lavagnini (al menos en este asunto) parte de aceptar que los contenidos bíblicos, son la verdad revelada y absoluta. Cómo puede aceptarse que la simple afirmación de: “En el principo era el verbo”, sea una comprobación de verdad?. Para qué serviría la investigación y la ciencia, si las simples afirmaciones de un libro serían una comprobación de verdad ?. En este punto, me viene al recuerdo lo que uno de nuestros queridos hermanos decía en uno de sus iluminados comentarios sobre el trazado de “EL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO”, y decía que, la Ciencia y Dios, son dos cosas muy diferentes, que no se las puede tratar dentro del mismo campo, que corresponden a perspectivas y planos diferentes, y le doy toda la razón, pero, quién puede desconocer que la Ciencia es uno de los caminos reales para investigar, buscar la verdad y decubrir las leyes de la Naturaleza y el Universo?, y si Dios, Verbo Divino o Palabra está bastante desrelacionado de la Ciencia, entonces no es el mejor camino para la búsqueda de la verdad.

CONCLUSIONES.

La Palabra Sagrada del Aprendiz Masón, como muchos otros elementos simbólicos de la Masonería, tiene su orígen religioso, se la ha tomado de los libros del Antiguo Testamento, y corresponde al nombre de la columna izquierda del pórtico del Templo de Salomón o al nombre de uno de sus hijos.

Se pueden encontrar diversas interpretaciones del significado de la Palabra Sagrada. Dentro del lenguaje Simbólico Masónico, cada autor lo hace a su manera, basándose la mayor parte en el significado de “FUERZA”.

Personalmente, la resumiría en un sentido Masónico, como la Fuerza para no desmayar en la búsqueda de la verdad, Fuerza para colaborar en la construcción de una sociedad justa. Fuerza que representa la actitud firme y digna que debemos mantener en los Tres Viajes de la Vida Masónica.

Lo Sagrado, dentro del Simbolismo Masónico, debe referirse a los aspectos que merecen el mayor de los respetos, como son entre otros: el respeto a sus principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, el respeto a nuestra propia dignidad, el respeto a la mujer, el respeto a la discreción que deben guardar los Masones sobre asuntos secretos de la Logia, su simbolismo y sus formas de trabajo. Lo sagrado debe ser para el Masón, el cumplimiento de su palabra y su compromiso, no por juramentos, sino por hombre de honor.

La Palabra es en mi concepto, el más importante de los elementos del Lenguaje Simbólico Masónico, a travez de la cual expresamos nuestras ideas de hombres libres y nuestros trabajos de obreros con mandil y constructores Masones.

Finalmente, el uso real al que está orientada La Palabra Sagrada del Aprendiz es, como un elemento de identificación de un Aprendiz Masón, hecho que casi nunca se lo pone en práctica, dejando de lado este importante aspecto constitucional del Ritual Masónico.

A todos ustedes QQ.: HH.:, S.:F.:U.:
Es mi palabra V.: M.:
J. Patricio Sosa S.,
A.:M.:

http://www.angelfire.com/theforce/einstein/masoneria/palabra_sagrada.html

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Un comentario

  1. Interesante artículo, me sirvió mucho para mi escrito sobre la palabra sagrada.
    Saludos
    A.A. Cecilia
    S.F.U.

    Me gusta

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