08/06/2020

La visita de Obama a Cuba, ¿un empujón a los cambios?

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Por Beatriz Juez

Obama y Raúl Castro en conversaciones. Foto: Ismael Francisco/cubadebate

HAVANA TIMES (dpa) – “Cambio” fue una de las palabras que más se oyó durante la visita de Barack Obama a Cuba. Y el propio presidente de Estados Unidos reconoció varias veces que la isla socialista está cambiando.

Cientos de miles de personas trabajan en tanto como “cuentapropistas” en el pequeño sector privado cubano que empieza a surgir en el marco de las reformas de mercado de Raúl Castro. Y las imágenes de Obama al lado de su homólogo en La Habana cimentaron la reinserción de Cuba en el escenario político internacional.

Pero también el discurso de Obama reconociendo la soberanía de Cuba y pidiendo a la vez más cambios en la isla podrían dar un fuerte impulso al proceso de apertura cubana, creen muchos expertos.

“El discurso fue elocuente y magnífico. Tenía el tono correcto y no le faltó nada. Mostró un gran respeto para la soberanía cubana pero al mismo tiempo reafirmó los principios de democracia y derechos humanos”, dijo a dpa Michael Shifter, presidente del “think tank” Diálogo Interamericano.

“No fue una sorpresa que Obama tratara estos temas delante de Castro. Si no lo hubiera hecho su visita habría sido decepcionante”, consideró Shifter sobre el discurso que el líder estadounidense pronunció el martes en el Gran Teatro de La Habana frente a su homólogo de la isla.

Harold Trinkunas, experto en América Latina del Brookings Institute, cree por su parte que el Gobierno de Castro debe ahora dar pasos tras la visita de Obama.

Aunque es difícil predecir lo que ocurrirá, Trinkunas considera que “sería recomendable que Cuba acelerara los cambios deseables, ya que la Administración Obama ha avanzado más rápidamente y está llegando a los límites de lo que puede lograr a través del poder del Ejecutivo (estadounidense)”.

La disposición del Gobierno cubano hacia el cambio se conocerá después del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril, vaticina Trinkunas.

Shifter cree por su parte que el mensaje de Obama a los cubanos “podría bien dar un “empujón” a los cambios modestos que se están ya realizando en la isla.

“Si el Gobierno cubano favorece cambios más rápidos y responde a algunas de las iniciativas para mayor apertura económica procedentes de Washington, esto contribuiría a presionar para que se levantara el embargo”, reflexionó.

El levantamiento del embargo norteamericano dependerá de quien gane las elecciones presidenciales en Estados Unidos en noviembre, pero Obama se mostró convencido de que el Congreso lo acabará levantará tarde o temprano.

“Hay un amplio consenso (en Estados Unidos) de que el embargo ha sido totalmente contraproductivo y que el planteamiento de Obama es sensato”, opinó Shifter.  Estados Unidos mantiene las sanciones a Cuba desde comienzos de los 60 y éstas sólo pueden ser levantadas por el Congreso, donde la mayoría republicana se niega hasta ahora a dar el paso.

Peter Schechter, director del Centro Adrienne Arsht para América Latina del Atlantic Council en Washington, también calificó de “éxito” el viaje.

El discurso de Obama será “visto como uno de las más importantes declaraciones públicas de su presidencia”, dijo a dpa.

“No por su poesía; y la había mucha. No por su poderoso uso de alegorías; y la había muchas. Sino por (…) decir a los cubanos que aunque nunca más se deben preocupar de una imposición de Estados Unidos, sí les toca oír lo que piensan los nuevos amigos: que el Gobierno cubano es cerrado, insular y autocrático”, destacó Schechter, que calificó el discurso de Obama de “una maravillosa defensa de la democracia”.

El viaje es para la mayoría desde ya un “extraordinario éxito” para Obama.” Es un éxito para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Es un éxito político doméstico para el presidente. Y sobre todo es un éxito estratégico en sus relaciones con el resto del continente latinoamericano”, enumeró Schechter.

“El presidente Obama logró mucho de lo que esperaba de este viaje: avanzar la normalización de la relación Estados Unidos-Cuba y dejar atrás el anticuado marco de seguridad nacional que usa el gobierno cubano en su discurso acerca de los Estados Unidos”, lo secundó Trinkunas.