LA TOLERANCIA

Por Sísalo Wancjer
“Resp:. Log:. Propagadores de la Luz No. 1”
Algunos ejemplos de Intolerancia. ¿Pero la tolerancia implica aceptar y callarlo todo?

Tolerancia en latín “tolerans” significa “soportar, cargar, tolerar”, emparentado con el verbo “tollere” – “levantar”

En la mitología griega, Atlas era un joven titán al que Zeus condenó a cargar sobre sus hombros los pilares que mantenían la Tierr) separada de los cielos. Atlas fue el líder de los Titanes en la Titanomaquia o guerra contra los Olimpics. Cuando fueron derrotados, Zeus lo castigó a cargar con el peso de llevar los cielos sobre sus hombros. Se contaba que Atlas, a pesar de su superior fuerza, gemía al sujetar la bóveda celeste.

La tolerancia, según Voltaire “Es la panacea de la humanidad, todos los hombres estamos llenos de flaquezas y errores, razón por la cual debemos aprender a perdonarnos recíprocamente, como dicta la primera ley de la naturaleza. La discordia es la gran calamidad que padece todo el género humano y la tolerancia supone su único remedio.»

Uno de los principios fundamentales que plantea la Masonería universal es la Tolerancia, invitando en sus cartillas básicas de instrucción a “No hacer a los demás lo que no quieres para ti mismo”. Ello implica aceptar a los otros según el principio del “yo”, si no es bueno para mí, tampoco lo es para los demás.

Las ideologías radicales, las posturas recalcitrantes y los fenómenos de exclusión cobran vigencia. El racismo, el fanatismo, la intolerancia son alimentados por prejuicios y estereotipos, odios ancestrales y rechazo a una vida colectiva basada en la pluralidad y la convivencia solidaria. Con la creciente globalización, las migraciones y los avances tecnológicos, las tendencias cruzan fronteras y se expanden de forma tal que diversos sectores de la sociedad se vuelven vulnerables a su impacto. La intolerancia no ha sido particularidad de una cultura o un período determinado. Es un fenómeno que ha estado presente en la historia humana ocasionando guerras, persecuciones religiosas y violentas confrontaciones ideológicas. ¿A qué viene esto?, a que vivimos en un mundo de no tolerar ni respetar las acciones y formas de pensar del ser humano, que conllevan ambiciones absurdas, muertes de inocentes, todo por no aceptar las diferencias. Ejemplos de víctimas notables a través de la historia, de la intolerancia han sido Giordano Bruno, Galileo, Spinoza, la conquista de América por los españoles, la inquisición, las hordas invasoras en el norte de Europa, llegando a la revolución francesa de donde tomamos algunos principios masónicos. El avance de la intolerancia se consolidó de forma extrema en el siglo XX con dos guerras mundiales, especialmente el Holocausto (masacre de 6 millones de judíos), que se produjo en la Segunda Guerra Mundial, y otras barbaries como las de Bosnia y Sarajevo o Biafra y Sudán, o los fanáticos que masacran inocentes para proclamar su verdad a través del terrorismo.

Hoy día escuchamos en los noticiarios ejemplos de pura intolerancia, basados en impulsos descontrolados, envidia, fanatismo, y libre albedrío desmedido, masacres en supermercados, cines, colegios de EE.UU. y del mundo en general, asesinatos de esposas, masacres, muertos por pensar diferente, y hasta por robar un celular. Y qué decir de la intolerancia con los animales y con nuestra madre tierra, no protegiendo el medio ambiente. En fin la lista de intolerancia humana es interminable.
La Masonería deberá seguir impulsando la cultura de la tolerancia, con fundamento en la educación del individuo de tal forma de generar un cambio progresivo de ver al otro como un legítimo contradictor aceptando sus posiciones ideologías cualesquiera que sean. Nuestra Institución se ha caracterizado desde su aparición por la defensa de las libertades individuales y ha sido beligerante frente a los dogmas o verdades absolutas y trabaja intensamente para que nuestros miembros, sus familias, su entorno y la sociedad en general adquiera un nivel de desarrollo que les permita enfrentarse, individualmente, en su esfera de influencia a este enemigo secular de la humanidad, denominado intolerancia que a veces se convierte en fundamentalismo.

Pero surge otro aspecto filosófico importante que no podemos dejar de lado, ¿Tolerar es aceptarlo todo?. Debemos tolerar a quienes hacen el mal sin limitaciones, los intransigentes, los aprovechados, los oportunistas, los corruptos, los fundamentalistas, los violentos, los que delinquen sin cuestionarse el derecho de los demás, todos ellos, ¿deben ser considerados y tolerados? ¿Debemos ante ofensas reiteradas y hechos inaceptables colocar la otra mejilla?

Sin duda la educación y la insistencia para la protección de los derechos y libertades individuales será la llave maestra para generar una sociedad más justa y tolerante, sin embargo son ustedes los que tienen la respuesta QQ:.HH: