08/15/2020

La creencia en la existencia de Dios como Gran Arquitecto del Universo

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Tal es el landmark 19* en listado Mackey y considerado uno de los más importantes de la Orden, al establecer como condición de admisión a la misma la creencia en la existencia de Dios.

La Primera Parte de las Constituciones de Anderson de 1723, la más importante y a cuya luz deben ser considerada las restantes, comienza así: “Adán, nuestro primer padre, creado a imagen y semejanza de Dios, el Gran Arquitecto del Universo”.Por tanto, en toda iniciación el ritual debe comenzar con una invocación al GADU, Dios.

La palabra Dios viene directamente del latín deus, “deidad, dios”. La palabra latina deus es considerada por algunos filólogos como proveniente del griego Ζέυς (Zeus); aunque también es muy plausible que sea una simple variación fonética de θεός, que es igualmente deidad, dios.

Hay una serie de nombres de Dios en las lenguas indoeuropeas que se interpretan como derivadas de una única forma original, protoindoeuropea, Dyeus. Éste habría sido el nombre del dios dominante del panteón protoindoeuropeo. Encontramos una forma próxima a la original en el sánscrito antiguo: deiwos. Entre las diversas derivaciones tenemos el griego Zeus pater, cuya forma latinizada es Iupiter (Júpiter), y también la expresión latina tardía, nuevamente derivada del griego, Deus pater, que en español evoluciona a Dios padre. En las lenguas germánicas la palabra para designar a Dios tiene la raíz “Got“, de donde vienen God (Inglés) o Gott (Alemán).

La idea de Dios tiene relación con los siguientes puntos:

  • Es lo sobrenatural, que excede al Universo y a la ciencia (o sea, un mundo de seres trascendentes que quedan concentrados en uno solo).
  • Es el origen de todo (cosmogónicas, Génesis, etc.) la Causa primera, el Creadorex nihilo, etc.
  • Es el principio de la vida, lo que hace vivir y existir.
  • Es (como expresó Aristóteles) el “pensamiento del pensamiento”.
  • Es la esperanza ante la muerte.
  • Es lo Incognoscible (de Spencer), lo inefable (de la Cábala), el nóumeno (de Kan), el Uno o el Todo (de Jenofonte), el Tao (de Lao Tse).
  • Es lo infinito o lo absoluto.
  • Es lo Omnipotente (el Yahvédel Antiguo Testamento, Al-Lah del Corán, ), como poder ambivalente, creador y destructor.
  • Es laconcidentia oppositorum (Nicolás de Cusa).
  • Es el valor en sí, la perfección o Ahura Mazda, cuyo polo opuesto es Satanás o Angra Mainyu (Zoroastro).
  • Es la garantía del bien (aunque para Epicúreo, Voltaire, ciertas escuelas hindúes, etc., la Divinidad se halla por encima del bien y del mal humanos).
  • Es el origen necesario (el Logos, destino o Providencia).
  • Es el revelador de la verdad (o sea de la Ley de la trascendencia del hombre).
  • Es lo indeterminable (la gracia, la profecía, el milagro, etc.)
  • Es el Alfa y el Omega del mundo.
  • Es el que juzga a los vivos y a los muertos (cf.El libro egipcio de la Salida a la luz del día).
  • Es el amor y la misericordia (Buda, Cristo, etc.).
  • Es el fin supremo (la liberación o salvación).
  • Es el Rey Terrenal (Yahvé, etc.).
  • Es el testigo de la mente.
  • Es la voz de la conciencia.
  • Es lo neutro o impersonal (Brama, Atman).
  • Es la sustancia o el ser “en sí” (el Ser de Parménides, la “sustancia” de Spinoza, etc.).
  • Es un Dios-Hombre, un Dios-Padre, una Trinidad de personas divinas (Cristianismo).

      La fe iniciática, nutrida por la razón y la intuición, nos enseña que “nada tiene su origen en la nada”, es decir, que tiene que haber una Causa Primera, un Creador de todo lo existente, y ese Creador es Dios, el Gran Arquitecto del Universo. Así también nos lo enseña la Gran Tradición Iniciática de la Humanidad.

      El reconocimiento de un Principio Creador es indispensable, como punto de partida, porque, sin esa base, ni la Masonería ni nada en el Universo tendría sentido. Es una explicación de todo lo visible.

Ello no significa que la Masonería sea una religión, ni que exista un Dios masónico. El Dios del masón es el propio Dios de la religión o de la creencia por el mismo profesada. Pero sí significa que la Masonería tiene un sentimiento religioso, como todo hombre lo tiene por propia naturaleza, como forma de relacionarse con lo Trascendente, con lo Divino. Esta condición de admisión cierra las puertas de la Orden al ateo, puesto que sería una total incongruencia de que se trabaje a la Gloria del GADU, cuya existencia niega o se niega a aceptarlo como tal.

       Al respecto, Mackey dice, textualmente, lo siguiente: “La creencia en Dios como Gran Arquitecto del Universo es una de las más importantes marcas [landmarks] de la Orden”. Este Antiguo Límite se encuentra preservado por la norma de la Regularidad Masónica que establece que una Gran Logia para ser reconocida como tal por sus pares debe estar integrada por logias que establecen la creencia en la existencia del Gran Arquitecto del Universo como condición de admisión de sus miembros.

Agrupamiento Didáctico de los Landmarks