09/23/2020

DESTACADA PARTICIPACION EN SESION DE INSTRUCCION MASONICA

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En la pasada sesion efectuada por la Respetable Logia «Comandante Osvaldo Ramirez Garcia No. 3», fueron presentados dos trabajos de Instruccion Masonica destinados a la superacion moral y espiritual de los asistentes a la tenida.

A continuació, exponemos el trabajo presentado por el Maestro Mason  VH Jesus Chinea, titulado TRADICION HERMETICA Y MASONERIA de la autoría de Federico González

TRADICION HERMETICA Y MASONERIA

En el antiguo manuscrito masónico Cooke, (circa 1.400) de la Biblioteca Británica, se lee en los párrafos 281-326 que toda la sabiduría antediluviana fue escrita en dos grandes columnas. Después del diluvio de Noé, una de ellas fue descubierta por Pitágoras, la otra por Hermes el Filósofo, los cuales se dedicaron a enseñar los textos allí grabados. Esto se encuentra en perfecta concordancia con lo atestiguado por una leyenda egipcia, de la que ya daba cuenta Manethon ­según el mismo Cooke­ vinculada también con Hermes.

Es obvio que esas columnas, u obeliscos, asimilados a los pilares J. y B. son las que sostienen el templo masónico ­y a la vez permiten el acceso al mismo­ y configuran los dos grandes afluentes sapienciales que nutrirán la Orden: el hermetismo que asegurará la protección del dios a través de la Filosofía, es decir del Conocimiento, y el pitagorismo que dará los elementos aritméticos y geométricos necesarios, que reclama el simbolismo constructivo; se debe considerar que ambas corrientes son directa o indirectamente de origen egipcio. Igualmente que esas dos columnas son las piernas de la Madre logia, por las que es parido el Neófito, es decir por la sabiduría de Hermes, el gran iniciador, y por Pitágoras el instructor gnóstico.

De hecho, en la más antigua Constitución Masónica editada, la de Roberts publicada en Inglaterra en 1722 (por lo tanto anterior a la de Anderson), pero que no es sino la codificación de antiguos usos y costumbres operativos que derivan del Medioevo, y que serán desarrollados posteriormente en la Masonería especulativa, se menciona específicamente a Hermes, en la parte llamada «Historia de los Francmasones». En efecto, allí aparece en la genealogía masónica con ese nombre y también con el de Gran Hermarmes, hijo de Sem y nieto de Noé, que después del diluvio encontró las ya mencionadas columnas de piedra donde se hallaba inscrita la sabiduría antediluviana (atlántica) y lee (descifra) en una de ellas lo que luego enseñará a los hombres. El otro pilar, como se ha mencionado, fue interpretado por Pitágoras en cuanto padre de la Aritmética y la Geometría, elementos esenciales en la estructura de la logia, y por lo tanto ambos personajes conforman, como hemos visto, el «alma mater» de la Orden, en particular en su aspecto operativo, ligado a las Artes liberales.

En el manuscrito Grand Lodge nº 1 (1583) sólo subsiste la columna de Hermes, reencontrada por «el Gran Hermarines» (a quien se hace descendiente de Sem) «que fue llamado más tarde Hermes, el padre de la sabiduría». Nótese que Pitágoras no figura ya como el intérprete de la otra columna. En el manuscrito Dumfries nº 4 (c. 1710) también aparece, como «el gran Hermorian», «que fue llamado ‘el padre de la sabiduría’ «, pero, en este caso, se ha rectificado su origen de acuerdo al texto bíblico que lo hace descendiente de Cam y no de Sem, por intermedio de Kush; como dice J.-F. Var en  La franc-maçonnerie: documents fondateurs, Ed. L’Herne, p. 207, n. 33: «Ahora bien, en el Génesis (10, 6-8), Kush es el hijo de Cam y no de Sem. El redactor del Dumfries ha rectificado consecuentemente la filiación. Al mismo tiempo, esta filiación resulta ser la que la Escritura da de Nemrod. De aquí la asimilación de Hermes con Nemrod, contrariamente a otras versiones que hacen de ellos dos personajes distintos.»

Así lo destaca también el manuscrito que se ha llamado Regiusdescubierto por Haliwell en el Museo Británico en 1840 al que reproduce J. G. Findel en la Historia General de la Francmasonería(1861), en su extensa primera parte que trata de los orígenes hasta 1717, aunque en él no se incluye a Pitágoras como el hermeneuta que junto a Hermes descifra los misterios que heredarán los masones, sino a Euclides, al que se lo hace hijo de Abraham; a este respecto debe recordarse que el teorema del triángulo rectángulo de Pitágoras fue enunciado en la proposición cuarenta y siete de Euclides.

El mismo Findel refiriéndose a la cantidad de elementos gnósticos y operativos que constituyen la Masonería y concretamente ocupándose de los canteros alemanes afirma: «Si la conformidad que resulta entre el organismo social, los usos y las enseñanzas de la Francmasonería y los de las compañías de masones de la Edad Media ya indica la existencia de relaciones históricas entre estas diversas instituciones, los resultados de las investigaciones hechas en los arcanos de la historia y el concurso de una multitud de circunstancias irrecusables establecen de modo positivo que la Sociedad de los Francmasones desciende, directa e inmediatamente, de aquellas compañías de masones de la Edad Media.» Y agrega: «la historia de la Francmasonería y de la Sociedad de los Masones está por ello mismo íntimamente unida a la de las corporaciones de masones y a la historia del arte de construir en la Edad Media; es, pues, indispensable dirigir una rápida ojeada sobre esta historia para llegar a la que nos ocupa.»

lo interesante de estas referencias provenientes de Alemania es que suHistoria General. es considerada como la primera historia (en el sentido moderno del término) de la Masonería, y desde el comienzo el autor establece que: «la historia de la Francmasonería, lo mismo que la historia del mundo, tiene su base en la tradición».1 Por lo que resulta obvio que los Antiguos Usos y Costumbres, los símbolos y los ritos y los secretos del oficio, se han transmitido sin solución de continuidad desde fechas muy remotas ­y desde luego en las corporaciones medioevales­ y el paso de lo operativo a lo especulativo no ha sido sino la adaptación de verdades trascendentes a nuevas circunstancias cíclicas, haciendo notar que el término operativo no sólo se refiere al trabajo físico o de construcción, proyección o planeamiento material y profesional de las obras, sino también a la posibilidad de que la Masonería opere en el iniciado el Conocimiento, por medio de los útiles que proporciona la Ciencia Sagrada, sus símbolos y ritos. Precisamente esto es lo que procura la Masonería como Organización Iniciática y lo confirma la continuidad del paso tradicional que hace que igualmente pueda encontrarse en la Masonería especulativa, de modo reflejo, la virtud operativa y la comunicación con la logia Celeste, es decir la recepción de sus efluvios que son los que garantizan cualquier iniciación verdadera, máxime cuando las enseñanzas son emanadas del dios Hermes y del sabio Pitágoras.2 De todas maneras tanto la una como la otra son las ramas de un tronco común que toma a los Old Charges(Antiguos Deberes) como modelo; de éstos se han encontrado numerosísimos fragmentos y manuscritos en forma de rollo desde el siglo XIV en diversas bibliotecas.3