08/05/2020

EL FIN SUPREMO DE LA MASONERÍA  

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La mente es tan voluble e incontenible, debido a su actividad sin descanso, no puede encontrar paz—se mantiene en una constante charla interna. – Hablado desde el punto de vista de  la masonería real, de la constante Unidad masónica, la mente del profano es inconstante, y no está adiestrada.

La mente nunca se para, es  impetuosa, es incontrolable, es muy difícil de dominar. Tomar control sobre la mente parece tan difícil, es como apaciguar un mar impetuoso agitado por el viento. Con certeza la mente es inagotable siempre de ella emanan ideas contradictorias, es por ello que es difícil de contener y de dominar. Pero mediante tu práctica constante puedes liberarte de las pasiones más bajas, después de esto, con toda certeza la mente puede ser controlada. Mientras la mente no está en armonía- con emociones superiores, esta comunión divina es muy difícil de alcanzar.

Aquel hombre o mujer que ha recibido el Conocimiento de un intelecto superior y lo practica con regularidad y determinación, logra controlar su mente y alcanzar la Unidad. Y si una mujer o un hombre iniciado en los misterios masónicos lo intenta firmemente y no logra alcanzar la meta de la superación mente y  yo Luz, debido a que no recibió el Conocimiento litúrgico preciso, pero, no obstante, este masón tiene fe en alcanzar el grado superior y desligarse de las pasiones o emociones negativas, ¿qué final le esperaría?

Privado de la luz, vagabundo en medio del mundo profano y sin rumbo, ¿se perdería acaso? Ni en este mundo, ni en el que haya de venir, puede perderse un masón o una francmasona. Pues un Masón que obra el bien, nunca ha perderse en el sendero que lo llevará a la inmortalidad. Irá por el camino en donde caminan los que hacen el bien, y allí  viajará por muchos años.

Después de lo cual, este masón o francmasona que no obtuvo el Conocimiento litúrgico masónico, ha de contactar con un masón que le enseñe el arte del dominio de su mente, de sus pasiones y de sus emociones, así de nuevo en un encuentro venturoso en el que capte lo importante de dominar la mente y someterla al Yo interior de luz que hay encada ser humano  y  captando el bien universal, retomará el camino hacia el Reino Interior de Luz.

Incluso puede nacer de nuevo y luego contactar con masones de nuevamente y así llegar a donde ya brille la sabiduría masónica. Pero contactar con masones reales es algo muy raro en este mundo.

Y comienza su nueva vida espiritual, recobrando entonces el mismo nivel de sabiduría masónica que él había adquirido en su vida anterior, y desde ese nivel continúa esforzándose, más siempre yendo hacia adelante y hacia dentro de sí mismo, apuntando a la perfección. Porque su antiguo anhelo y su búsqueda vehemente le empujan siempre hacia delante, aquél que en verdad desea conocer la verdad masónica va más allá de las palabras de los libros, de este modo, el masón, esforzándose sin prisa pero sin pausa, y sin detenerse jamás con su alma limpia de pasiones, después de muchos esfuerzos alcanzan la perfección.

La mente es tan voluble e incontenible, debido a su actividad sin descanso, no puede encontrar paz ni felicidad — dominar la mente  es el fin supremo de la Masonería.

Fraternalmente Vicente Alcoseri Moderador del Foro Secreto Masónico
http://groups.google.com/group/secreto-masonico