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La arqueología, la historia del arte y los monumentos en la Ilustración

La arqueología, la historia del arte y los monumentos en la Ilustración

 

eusantana | En 07, May 2014

La Ilustración aportó un nuevo factor a la mentalidad humana, la crítica racional, a la que se sometía todo tipo de saber, siendo una de sus consecuencias un nuevo modo de entender la ciencia basada en el empirismo. Estos dos elementos, lo racional y lo científico, fueron los métodos con los que el hombre ilustrado inició el estudio de toda forma de conocimiento, extendiéndose también al ámbito de las obras antiguas.
Por lo tanto, es en el contexto ilustrado cuando las antigüedades son estudiadas desde un juicio crítico y reflexivo, reconociéndose sus vinculación a la historia y al arte, quedando reflejado en la aparición del concepto “monumento histórico-artístico”.  Así,los monumentos adquieren un valor testimonial, siendo una de las fuentes de las que se valió la historia, considerada como conocimiento científico por la Ilustración.
Además, gracias a la curiosidad que la Ilustración sintió por todas las culturas y las épocas, el interés por el pasado se amplió desde la Grecia clásica hasta el período medieval y sus manifestaciones artísticas. Aún así, el principal objeto de estudio fue la Antigüedad clásica, pues la sensibilidad estética de aquellos momentos, el neoclasicismo, como su nombre indica, veía en las formas clásicas su modelo y su fuente de inspiración.

 

Partenón 

partenon

El interés por las obras antiguas fue propiciado por los anticuarios y la arqueología. Los anticuarios eran eruditos que desarrollaron la llamada “arqueología anticuaria dieciochesca”, carente de base científica, primando el gusto personal y la intuición en la formulación de hipótesis. Un valor diferente tuvieron sus publicaciones de repertorios que recogían edificios y construcciones grecorromanas y medievales, pues no sólo actuaron como primeros “museos de papel”, sino que además, esos vestigios materiales del pasado en forma de imágenes actuaron como fuente para el estudio.
De mayor importancia fue el papel de los estudios arqueológicos, que también durante el período ilustrado se consolidaron con base científica, de la mano de Joham Joachim Winckelmann y su obra Historia de las artes del dibujo entre los antiguos (1764).  Es considerado el primer arqueólogo que estudió la evolución del arte antiguo y que intentó la deducción lógica de la historia y el trasfondo social del mundo antiguo a través de los restos que les sobrevivieron.

Así, la arqueología se entendió como historia del arte griego y romano, siendo las creaciones artísticas de estas civilizaciones y su estudio arqueológico, un medio de investigación y reconstrucción histórica esencial. Además, las obras de arte del pasado no sólo eran instrumentos sobre los que emitir juicios históricos, sino que además, interesaban por su propia esencia estética, como obras de arte en sí. Con esta premisa winckelmanniana se marca el inicio de la historia del arte como disciplina científica.
La arqueología también tuvo su desarrollo en el campo práctico, aunque a menor escala que en el teórico, siendo en el siglo XIX cuando se desarrollaron los grandes trabajos de excavación. Aún así, en la primera mitad del siglo XVIII, tuvieron lugar dos importantes descubrimientos: las ciudades de Herculano, en 1738 y de Pompeya, en 1748. Los trabajos arqueológicos se desarrollaron bajo el reinado de Carlos III, monarca de Nápoles, guiándose por un criterio falto de rigor científico, ya que el principal objetivo era conseguir antigüedades y obras de arte que decorasen el palacio real del monarca.

Pompeya

Pompeya 

Estas primeras experiencias arqueológicas sobre el terreno, que tuvieron en Herculano y Pompeya su principal exponente, convirtieron a los restos materiales del pasado en instrumentos para la reconstrucción histórica, apoyándose, de modo práctico, en ese nuevo valor documental que adquirieron los monumentos durante la Ilustración.

Bibliografía(recomiendo la lectura de estos libros, por su interés y contenido):

– BALLART, J., El patrimonio histórico y arqueológico: valor y uso, Ariel, Barcelona, 1992.
– BIANCHI BANDINELLI, R., Introducción a la arqueología, Akal, Madrid, 1992.
– CERAM, C. W., El mundo de los arqueólogos, Ediciones Destino, Barcelona, 1982.
– GONZÁLEZ-VARAS, I., Conservación de bienes culturales. Teoría, historia y normas, Cátedra, Madrid, 1999.
– PERINETTI, F., Introducción a la arqueología, Labor, Barcelona, 1975.

Las dos imágenes del texto han sido tomadas de wikimedia commons.

http://www.todalacultura.com/arqueologia-historia-arte-y-monumentos-en-la-ilustracion/

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