Mike Pence muestra en el debate contra Tim Kaine la preparación que le falta a Trump

Los candidatos a vicepresidente cumplieron cada uno con su misión, pero el republicano lo hizo de manera más elocuente. Pence suavizó la imagen de la campaña y Kaine se centró en atacar a Trump.

María Ramírez
Por: María Ramírez
Publicado: oct 04, 2016 | 10:10 PM EDT

Los candidatos a la vicepresidencia de Estados Unidos mantuvieron este martes un debate más cordial y equilibrado que el de sus jefes. El republicano Mike Pence ofreció un fuerte contraste en tono y preparación con Donald Trump.

Pence habló con tono calmado y sin perder la compostura mientras el demócrata Tim Kaine le interrumpía a menudo. Kaine hablaba más deprisa y soltaba algunas frases enlatadas, como “eres el aprendiz de Trump” o “Trump no puede empezar una guerra de Twitter contra Miss Universo sin dispararse en el pie”.

Cada aspirante tenía una misión distinta en su encuentro en la Universidad de Longwood en Farmville, en Virginia. Pence, la de ofrecer una imagen más suave de la campaña republicana. Kaine, la de movilizar a la base demócrata y atacar a Trump. Ambos cumplieron con su cometido, pero Pence lo hizo de manera más elocuente y calmada que su rival demócrata.

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El candidato republicano a vicepresidente empezó el debate subrayando el “honor” que era para él estar en la mesa con Kaine, destacando su “humildad” y dando gracias. El aspirante demócrata comenzó hablando de su temor de que el futuro de su hijo marine estuviera en manos del comandante-en-jefe Trump y recordando la historia de la lucha por los derechos civiles en Virginia.

El efecto

El impacto del debate entre candidatos a vicepresidentes suele ser limitado tanto por la audiencia más pequeña que el de los encuentros de los aspirantes a presidente como por el interés de las figuras. En este caso, casi la mitad de los votantes no conoce a Pence o a Kaine.

Kaine jugaba en casa. Fue gobernador de Virginia y ahora representa a este estado en el Senado. El lugar del encuentro fue seleccionado por la comisión de debates presidenciales antes de que Clinton escogiera a su candidato a vicepresidente.

El primer debate presidencial ha empujado a Hillary Clinton de nuevo en las encuestas por delante de Donald Trump. A la espera de la siguiente cita entre los dos, este domingo, sus segundos mantuvieron un encuentro menos tenso y más centrado en las políticas públicas.

Los dos hablaban sonrientes y evitaron insultarse entre sí, aunque apenas contestaron a las preguntas de la moderadora, Elaine Quijano, de la CBS. Se comprometieron a trabajar juntos en el futuro e intercambiaron gestos de cortesía. Al final, las familias de ambos subieron al escenario y se saludaron de manera efusiva.

La tarea más difícil le tocaba a Pence, que tenía que defender a un compañero de ticket con el que no comparte retórica ni muchas de sus ideas y hacerlo después de una semana especialmente polémica, entre el hundimiento de Trump en el primer debate presidencial, los insultos a la ex Miss Universo Alicia Machado, los ataques nocturnos en Twitter y su declaración fiscal de 1995, que indica que perdió casi 1,000 millones de dólares y que posiblemente no ha pagado impuestos federales desde entonces.
Con sangre fría, Pence defendió a Trump de sus propias palabras. Kaine hizo a menudo la lista de insultos a los inmigrantes mexicanos (“violadores”) o las mujeres (“cerdas”, “gordas”). Su rival republicano aseguró que se trataba de “nimiedades” en comparación con el hecho de que Clinton había definido como “deplorables” a los seguidores de Trump racistas o xenófobos.

«Estoy muy, muy feliz de defender a Trump», dijo Pence ante la acusación de su rival de que no podía argumentar a favor de su compañero. «No es un político refinado», reconoció.

Perfiles parecidos

Ambos candidatos comparten su experiencia como gobernadores, su fe cristiana, su amabilidad, su edad (Pence, 57; Kaine, 58) y su aire anodino. “Soy aburrido”, dijo Kaine unas semanas antes de seguir elegido como candidato a vicepresidente como muestra de que no es un político de escándalos.

Pero el fondo de sus ideas es distinto, por ejemplo sobre asuntos morales, que preocupan a ambos. Pence se crió en una familia católica, pero se convirtió en evangélico, se opone al aborto sin excepciones y apoyó una ley que animaba a la discriminación de los gays. Kaine es un católico liberal, que se opone personalmente al aborto pero también a legislar para limitar ese derecho y que es muy beligerante en su oposición contra la pena de muerte.

Los dos fueron interrogados por su fe. Kaine explicó su experiencia como misionero jesuita y habló de su familia católica, pero hizo un alegato a la libertad religiosa. Pence aprovechó la pregunta sobre la fe para atacar a Clinton por apoyar el derecho al aborto.

«¿Por que no dejan ustedes a las mujeres elegir?», le preguntó el candidato demócrata.

«Una sociedad debe ser juzgada por cómo trata a los más débiles», replicó Pence.

Un año especial

Ambos candidatos son apuestas seguras para dos candidatos que se juegan más que otros en la elección del segundo. De ser elegida, Hillary Clinton sería la segunda persona más mayor en ocupar la Presidencia de Estados Unidos, después de Ronald Reagan. Si el presidente fuera Donald Trump, sería el más mayor. Este año, la elección del vicepresidente es más importante que en anteriores ciclos.
Los dos habían recibido sesiones de preparación tradicionales, con el estudio de los asuntos y el ensayo del debate. Trump presumió antes del primer debate con Clinton de no haberse preparado. Durante el encuentro entre los aspirantes a vicepresidente, Pence le reprochó a Kaine haber ensayado demasiado y haber memorizado algunas frases.

El aspirante demócrata repitió a menudo palabras de ataque contra Trump aunque la moderadora no le hubiera preguntado por el asunto. El republicano hizo declaraciones falsas sobre la Fundación de Trump o sobre sus declaraciones sobre Vladimir Putin, pero la moderadora tampoco le corrigió.

Una camiseta en Farmville, la sede del debate.
Una camiseta en Farmville, la sede del debate. AP
El mejor momento de Kaine fue su defensa de Estados Unidos como un país de inmigrantes. “Mike Pence y yo somos descendientes de inmigrantes”, le recordó a su rival. «Cuando Donald Trump dice que los mexicanos son violadores y criminales, cuando dice que un juez no está cualificado para gestionar un caso porque sus padres son mexicanos, no sé cómo puedes defender eso».

Regreso al futuro

El debate empezó con más presión extra para Pence como un desliz de su partido.

Una hora y media antes del comienzo del debate, el partido republicano colgó por error en su web el mensaje que quería enviar al final y que ya daba por ganador a Pence. “Durante el debate ayudamos a chequear los datos y observar la conversación en tiempo real con la cuenta @GOP. El consenso estuvo claro. Mike Pence es el claro ganador del debate”, decía uno de los mensajes del partido sobre algo que todavía no había sucedido.

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