08/09/2020

¿Es martiana la Revolución Cubana?

Anuncios

febrero 6, 2017 | | | 0  2  0

Por Osmel Ramírez Álvarez

Pudo muy bien la Revolución de Fidel ser martiana, porque así nació; pero era imposible que fuese marxista y a la vez martiana. Ilustración: radiocubana.c

HAVANA TIMES — Otra vez llegó hace poco el cumpleaños del Apóstol y la remembranza de sus ideas nos obliga a reflexionar sobre su vigencia y utilidad en el contexto actual que vive la Patria. Ya lo he dicho antes, leyendo a Martí me volví un verdadero patriota: pulí mi ética, saneé mis valores y gané visión. No hay escuela mayor que su abundante obra, de todo tema se encuentra alusión y nada es superfluo.

La Revolución Cubana desde sus inicios asegura estar inspirada en las enseñanzas del más universal de los cubanos. Fidel aseveró que fue Martí el autor intelectual de los sucesos del cuartel Moncada y fue precisamente motivo de inspiración o, al menos, un eslogan usado, el hecho de ser aquellos jóvenes la generación del centenario del Maestro, con el deber moral de hacer algo por Cuba, por la Cuba que él nos soñó y murió.

Pudo muy bien la Revolución de Fidel ser martiana, porque así nació; pero era imposible que fuese marxista y a la vez martiana. Ya sabemos la dicotomía entre ambos pensadores, pues tras la muerte del sabio alemán nuestro Héroe Nacional hizo un artículo elocuentísimo, donde nos deja clara su posición al respecto, por mucho acertada. Además la propia Revolución en su ideología marxista-leninista terminó encasillando a pensadores como él en el peyorativo catalogamiento de lo mejor y más revolucionario del pensamiento liberal burgués.

Con esas frases ya célebres, tan profundas como vigentes, de una carta famosa que le escribiera al general Máximo Gómez al separarse del Plan Gómez-Maceo por divergencias éticas y políticas, pondremos a juicio de cada cual si es o no martiana la Revolución Cubana:

  • “… las libertades públicas, (son el) único objeto digno de lanzar un país a la lucha”. (1)
  • “Un pueblo no se dirige como se manda un campamento”(1)
  • “… tal como es admirable el que da la vida por servir a una gran idea, es abominable el que se vale de una gran idea para servir a sus esperanzas personales de gloria o de poder, aunque por ellas exponga la vida.”(1)
  • “Respetar a un pueblo que nos ama y espera de nosotros, es la mayor grandeza. Servirse de sus dolores y entusiasmos en provecho propio, sería la mayor ignominia.” (1)

En su ensayo crítico de la obra de Spenser La nueva esclavitud, opinó sobre el socialismo que se promovía en su tiempo (comunismo, anarquismo, sindicalismo):

  • “…al llegar a ser tan varia, activa y dominante la acción del Estado, habría éste de imponer considerables cargas a la parte de la nación trabajadora en provecho de la páupera  (…) se iría debilitando la acción individual (…)aumentarían de terrible manera la cantidad de empleados públicos, ya excesiva (…) Mal va un pueblo de gente oficinista (…) Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, (…) De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser siervo de los capitalistas, (…), iría a ser siervo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre,…”. (2)

! Visionario nuestro Apóstol, verdad! ¿Es o no es martiana la Revolución Cubana? -No se necesita demasiado intelecto para ver las incongruencias. ¿Pero significa la evidente disparidad de su ideario con el de la Revolución fidelista la invalidez del ideal de justicia social?; ¿Debemos creer que todo está bien en el mundo y que el socialismo surgió por capricho de algunos pensadores locos, no por la necesidad de un cambio democrático y justo? -¡Claro que no! Argumentaré esta otra posición con otro gran pensamiento suyo, hablando de esos mismos errores que ya se dilucidaban en la idea socialista en una carta a su amigo Fermín Valdez:

  • “Por lo noble se ha de juzgar una aspiración, y no por esta o aquella verruga que le ponga la pasión humana. Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras, -el de las lecturas extranjerizadas, confusas e incompletas,-y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados…el caso es no comprometer la excelsa justicia por los modos equivocados o excesivos de pedirla. Y siempre con la justicia,…, porque los errores de su forma no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa.”. (3)

Evidentemente Martí nos recomienda no cejar en la búsqueda de soluciones a los problemas sociales ni juzgar al ideal socialista por los errores de forma ni por las personas que en su nombre se pusieron por encima del pueblo, sino por la nobleza de sus aspiraciones. Ante el inmovilismo, el conformismo y la apatía política de los cubanos frente a la solución de los problemas patrios, dijo:

  • “Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses.” (4)
  • “Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado.” (5)
  • “…a la política: yerra, pero consuela. Que el que consuela, nunca yerra.” (2)

Es por eso que lejos de odiar a la Revolución o al sistema que nos impone, solo la desapruebo y trato de ayudar al cambio que Cuba necesita. No niego méritos ni dejo de señalar errores, del lado que sea. Es cierto que del sol: “Los desagradecidos solo hablan de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.” (5); pero para que sea considerado “sol”  tiene que predominar la luz sobre las manchas, incluso cuando hay demasiadas manchas no es fácil agradecer la luz.

Igual que Martí, creo que el único objetivo digno de lucha entre cubanos es devolverle a Cuba las libertades públicas. Es una meta que vale cualquier sacrificio. Honremos al Maestro y unámonos cada día más en ese elevado propósito. La Patria lo reclama.
——

Referencias:

1- Carta al General Gómez del 20-10-1884. Obras Escogidas: pp 459.

2- La nueva esclavitud. Herbert Spenser. OC. T-15. Europa II. Crítica y Arte. pp. 387-392

3- Carta a Fermín Valdez, mayo de 1894.OC T-3. Cuba. Política y Revolución III, 1894. pp. 168.

4- Nuestra América. El Partido Liberal, México, 30-1-1891. La revista ilustrada 10-1-1891.O.C T-6:16.

5- La Edad de Oro. Obras Escogidas: pp281.