09/22/2020

MIRANDO HACIA EL FUTURO A PARTIR DE LA REALIDAD.

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Gustavo Pardo

No puedo menos que confesar mi admiración por las acciones eminentemente pacificas, civilistas e inteligentemente preparadas protagonizadas por Tania Bruguera y Rosa María Paya, dos mujeres jóvenes, cada una en un ámbito diferente, aunque unidas en un mismo propósito: abrir la sociedad cubana.

Es significativo constatar que aunque no llegaron a cristalizar sus propósitos, ambos provocaron una fuerte reacción represiva de parte de la tiranía, lo cual a su vez motivó una profusa difusión en los medios de comunicación internacional y en las esferas políticas globales.

Al respecto, considero de interés las observaciones realizadas por la antropóloga y comunicadora social, Lic. Miriam Celaya en un artículo publicado en la agencia digital Cubanet, en el cual Celaya expresa “Mientras, para los cubanos ha comenzado un 2017 donde el sentimiento general parece ser la desorientación, la marcha sin rumbo ni guía, el escepticismo. La misma desorientación parece embargar al General-Presidente, ahora huérfano del poderoso árbol que le dio sombra y protección durante toda su vida”[i]. Es decir, los cubanos de ambas orillas, no sabemos hacia dónde vamos; y mucho menos, ignoramos el camino a seguir para centrarnos en hallar una solución a nuestra tragedia nacional.

Durante casi seis décadas, la tiranía dinástica castrista se ha centrado en proporcionar un discurso populista represivo hacia el interior del país y otro hacia el exterior, éste último basado en el mito del David “humanista-benefactor-revolucionario” azocado por el Goliat “imperialista”. Indudablemente, que ambos discursos han tenido un rotundo éxito.

Pero en estos tiempos, algo ha cambiado, además de los controvertidos cambios efectuados en la tradicional política norteamericana hacia el régimen tiránico castrista; el omnipresente numero UNO ya no está y su sucesor se encuentra empeñado en vender al mundo la visión de una “revolución maquillada”.

La excelencia de las propuestas civilistas efectuadas por Tania Bruguera y Rosa María Payá, radica en el rotundo desmentís que dieron sus acciones a los esfuerzos de Raúl Castro por ofrecer una imagen de “cambios” en la tradicional política castrista, ambas mujeres pusieron al descubierto ante el mundo la verdadera esencia de la tiranía. Lo más interesante de ello, es que la repercusión de sus actos fue global.

Creo que la oposición cubana de ambas orillas ha de hallar nuevas formas y proyectos capaces de lograr sacar el impacto de sus acciones de la comunidad cubana radicada  en el sur de la Florida, trasladando su repercusión al ámbito político-cultural internacional.

Es necesario interiorizar que, además de centrar sus proyectos en obtener los grants de diversas agencias gubernamentales o independientes, es preciso dirigir estos planes a lograr obtener el apoyo de influyentes aliados políticos, figuras de las letras, el arte y la cultura, que sean capaces de alzar su voz en defensa de las libertades y los derechos de los cubanos, en todos y cada uno de los foros internacionales en los cuales participen.

Tania Bruguera y Rosa María Payá demostraron que ¡si se puede!

[i] La Isla de Castro II va sin rumbo. https://www.cubanet.org/destacados/hacia-donde-marcha-cuba/

Imagenes tomadas de https://www.google.com/search?